Boletín La Oveja Negra (Argentina)
En este contexto, parece que es la ciencia la que ha tomado el comando de la situación, la que viene a traer certezas en medio del caos, a salvarnos de la catástrofe. Pero esta idea, cinematográfica por cierto, de una ciencia que despliega todo su potencial para garantizar la salud de las personas es algo que necesitamos quebrar definitivamente. La tecnociencia, tal como caracterizamos el estado actual del conocimiento racional, es un sistema complejo empresarial-técnico-científico y constituye una de las múltiples y simultáneas facetas articuladas por la maquinaria capitalista. No es neutral en absoluto. No hay ciencia separada del Capital. Se han desarrollado en forma sinérgica, nutriéndose mutuamente.
En este contexto, parece que es la ciencia la que ha tomado el comando de la situación, la que viene a traer certezas en medio del caos, a salvarnos de la catástrofe. Pero esta idea, cinematográfica por cierto, de una ciencia que despliega todo su potencial para garantizar la salud de las personas es algo que necesitamos quebrar definitivamente. La tecnociencia, tal como caracterizamos el estado actual del conocimiento racional, es un sistema complejo empresarial-técnico-científico y constituye una de las múltiples y simultáneas facetas articuladas por la maquinaria capitalista. No es neutral en absoluto. No hay ciencia separada del Capital. Se han desarrollado en forma sinérgica, nutriéndose mutuamente.








