Humberto Decarli
Raúl Castro ha anunciado una postergación de dos meses, de febrero a abril de 2018, para la entrega del gobierno a otra personalidad apelando al subterfugio de los daños de un huracán. Es un pretexto más del militar antillano para ir acomodando la sucesión de un régimen con todos los rasgos de una monarquía. Haciendo abstracción de cuál será la actitud, si se posterga o se hace efectiva la transferencia, debemos partir de los prolegómenos característicos de un modelo político como el del país de José Martí.
Raúl Castro ha anunciado una postergación de dos meses, de febrero a abril de 2018, para la entrega del gobierno a otra personalidad apelando al subterfugio de los daños de un huracán. Es un pretexto más del militar antillano para ir acomodando la sucesión de un régimen con todos los rasgos de una monarquía. Haciendo abstracción de cuál será la actitud, si se posterga o se hace efectiva la transferencia, debemos partir de los prolegómenos característicos de un modelo político como el del país de José Martí.
Precedentes de los cincuenta: el cuartel Moncada, el Gramma y la guerrilla.
La década de los cincuenta del pasado siglo nos refresca la imagen de Fidel Castro y su grupo, posteriormente integrantes del Movimiento 26 de julio. Castro fue miembro del Partido Ortodoxo, aquél liderado por Eduardo Chibásy su suicidio en la radio con el último aldabonazo, y su estancia en La Habana como estudiante universitario tuvo como fachada pertenecer a los grupos de pistoleros que azotaban al mundo político de la isla.
La década de los cincuenta del pasado siglo nos refresca la imagen de Fidel Castro y su grupo, posteriormente integrantes del Movimiento 26 de julio. Castro fue miembro del Partido Ortodoxo, aquél liderado por Eduardo Chibásy su suicidio en la radio con el último aldabonazo, y su estancia en La Habana como estudiante universitario tuvo como fachada pertenecer a los grupos de pistoleros que azotaban al mundo político de la isla.
