Diego Mellado
Pero ay…! sobre
mi frente llevo una mancha cruenta
es una mancha
roja, es la cínica afrenta
es la herencia
del siglo: la civilización!
José Domingo Gómez Rojas
I.
Partida: repensarnos en torno a un accidente
“La
aparición del Estado ha efectuado la gran división tipológica entre salvajes y
civilizados, ha inscrito la imborrable ruptura más allá de la cual todo cambia,
ya que el Tiempo se vuelve Historia”. Estas palabras, escritas por Pierre
Clastres,[1] expresan un amplio campo reflexivo respecto al Estado,
donde la etnología cambia su eje de rotación, estableciendo con esto un criterio
distintivo que plantea a las sociedades primitivas en términos de lo político,
y la teoría general de la Historia, que se articula como un movimiento
necesario y continuo, sufre una evidente ruptura al encontrarse con la
alteridad que representa la cosmovisión de los pueblos Salvajes: la presencia
o ausencia del Estado es la marca irreversible de esta discontinuidad.


