Marielle Cauthin
“No tengo contacto con ellos, apenas soy un manifestante de base que se siente más protegido cuando hacen la primera resistencia contra la terapia de choque de la Policía Militar”, dice Bruno en una entrevista a medios a de comunicación internacionales. Bruno no alude a la Cruz Roja ni a Amnistía Internacional, él se refiere a los miembros anarquistas del Bloque Negro (Black Bloc), durante las masivas protestas convocadas en Brasil a mediados de 2013 (1).
Y es que estos últimos años las grandes corporaciones de medios como El País de España, O Globo de Brasil, El Mercurio de Chile, la inglesa BBC y demás agencias han dedicado grandes titulares a las acciones de protesta callejera de grupos, sobre todo llevados por la curiosidad de la irrupción de movimientos masivos y de acción directa, por lo que han sido asociados a movimientos libertarios en determinados casos, lamentablemente. Lamentablemente, porque con gran desacierto —teórico, filosófico e incluso de pericia periodística— muchos de los medios no han escapado del refugio “seguro” y unidimensional de la versión oficialista, al momento de hacer la semblanza de las agrupaciones en las calles.

