Por: Luis González
El Gobierno de Chávez no sólo miente al pretender imponerse comunicacionalmente como "un gobierno obrerista" y socialista sino que en su desepero por no poder controlar la lucha de los trabajadores a fuerza de su retorcido y mal nacido "control obrero", recurre al recurso fascistoide de las BANDAS DE COBARDES ARMADOS O EN PATOTA tal cual lo hicieron sus antecesores adecos con los recordadamente odiados CABILLEROS. Esos que se nos aparecían en las marchas llevando cabillas envueltas en periódicos o en sus chaquetas para tratar de "controlarnos" cuando la furia laboral o popular se tornaba incontenible e intolerable para los gobernantes. Esos cabilleros también estabán en las nóminas y por supuesto que también asistían a las romerías de ayer tal cual lo hacen hoy sus sucesores. Ha cambiado el color, pero no el fondo, je, je. ¡Que tristeza!
Dime cómo actúas y te diré quién eres
HOY, el gobierno no sólo persigue y acosa a los trabajadores que luchan a través de sus tribunales, no sólo despide injustificadamente a líderes obreros, no sólo se hace el musiú ante el crecimiento del sicariato volviéndolo impune, no sólo no admite las providencias de re-enganche emanadas de su propio ministerio del poder gubernamental para el trabajo, sino que ahora - cuidadoso de actuar de manera directa contra los trabajadores por lo saturado que está de las acusaciones a este respecto, opta por echarle a sus caninos protegidos y prepagados a los trabajadores en lucha. Una acción cobarde y vergonzosa.