Periódico Todo por Hacer
[Nota previa de El Libertario: Reproducimos este post especialmente porque, aún cuando la situación concreta que analiza se ubica en el Estado Español, tal clase de explotación desvergonzada del trabajo se reproduce en universidades de muchos otros países, por ejemplo en Venezuela donde se encubre en la figura de las pasantías. Por lo tanto, es importante conocer la experiencia de denuncia y lucha del anarcosindicalismo ibérico ante el vil atropello a los derechos laborales que se pretende encubrir como "formación y aprendizaje en preparación al ingreso pleno en el mercado de trabajo".]
En estos tiempos de “flexibilidad” y “desregulación” del mercado laboral, cada vez podemos ver una mayor precariedad e inseguridad en el mundo del trabajo. Las sucesivas reformas laborales nos han llevado a un panorama de contrataciones a tiempo parcial con salarios que no dan para vivir, trabajadores/as sin convenio colectivo que les proteja, contratos de una semana de duración o encadenamiento de decenas de contrato temporales en el sector público. Dentro de esta dinámica de trabajadores/as sin derechos, nos encontramos con la figura del becario, que si bien no deriva directamente de las últimas normativas, sí que se ha extendido enormemente su utilización gracias a los cambios en el mercado laboral.
[Nota previa de El Libertario: Reproducimos este post especialmente porque, aún cuando la situación concreta que analiza se ubica en el Estado Español, tal clase de explotación desvergonzada del trabajo se reproduce en universidades de muchos otros países, por ejemplo en Venezuela donde se encubre en la figura de las pasantías. Por lo tanto, es importante conocer la experiencia de denuncia y lucha del anarcosindicalismo ibérico ante el vil atropello a los derechos laborales que se pretende encubrir como "formación y aprendizaje en preparación al ingreso pleno en el mercado de trabajo".]
En estos tiempos de “flexibilidad” y “desregulación” del mercado laboral, cada vez podemos ver una mayor precariedad e inseguridad en el mundo del trabajo. Las sucesivas reformas laborales nos han llevado a un panorama de contrataciones a tiempo parcial con salarios que no dan para vivir, trabajadores/as sin convenio colectivo que les proteja, contratos de una semana de duración o encadenamiento de decenas de contrato temporales en el sector público. Dentro de esta dinámica de trabajadores/as sin derechos, nos encontramos con la figura del becario, que si bien no deriva directamente de las últimas normativas, sí que se ha extendido enormemente su utilización gracias a los cambios en el mercado laboral.
