Trabajadores en Lucha
* Declaración acordada tras el encuentro de activistas sindicales y sociales realizado en la Universidad Central de Venezuela en Caracas el pasado 10 de mayo.
Las trabajadoras, trabajadores y los sectores populares venezolano, atravesamos por la más pavorosa crisis económica y social de las últimas décadas. La industria petrolera está hecha pedazos. La producción de nuestro principal recurso desciende aceleradamente, al nivel que tenía a mediados de la década del 20 del siglo pasado. Las industrias básicas de Guayana están por el suelo, los servicios públicos destruidos. No hay agua ni luz en buena parte del país. El transporte público es un desastre.
Padecemos una hiperinflación indetenible, que destruye nuestros salarios. No se discuten los contratos colectivos. El gobierno aplica un brutal paquete de ajuste, que incluye una mega devaluación, aplicando al mismo tiempo, el Memorándum 2792, mediante el cual beneficia y complace al sector privado, pulveriza el salario, flexibiliza los despidos, intenta desconocer los sindicatos, y las convenciones colectivas. Aplica unas tablas salariales unilaterales e inconsultas, sometiéndonos a salarios de hambre.
* Declaración acordada tras el encuentro de activistas sindicales y sociales realizado en la Universidad Central de Venezuela en Caracas el pasado 10 de mayo.
Las trabajadoras, trabajadores y los sectores populares venezolano, atravesamos por la más pavorosa crisis económica y social de las últimas décadas. La industria petrolera está hecha pedazos. La producción de nuestro principal recurso desciende aceleradamente, al nivel que tenía a mediados de la década del 20 del siglo pasado. Las industrias básicas de Guayana están por el suelo, los servicios públicos destruidos. No hay agua ni luz en buena parte del país. El transporte público es un desastre.
Padecemos una hiperinflación indetenible, que destruye nuestros salarios. No se discuten los contratos colectivos. El gobierno aplica un brutal paquete de ajuste, que incluye una mega devaluación, aplicando al mismo tiempo, el Memorándum 2792, mediante el cual beneficia y complace al sector privado, pulveriza el salario, flexibiliza los despidos, intenta desconocer los sindicatos, y las convenciones colectivas. Aplica unas tablas salariales unilaterales e inconsultas, sometiéndonos a salarios de hambre.
