Minerva
Vitti
El 95% de las personas que solicitan refugio en Venezuela son colombianas. La razón, Venezuela comparte con Colombia 2.219 kilómetros de fronteras terrestres, línea que toca cuatro estados venezolanos y siete departamentos colombianos, todos con los más variados problemas, entre estos la presencia de grupos armados irregulares. Ana* y José* forman parte de esa estadística y también de las largas listas de personas a las que se les ha venido negando el estatus de refugiado porque supuestamente sus declaraciones se encuentran enmarcadas bajo la figura de violencia generalizada. El siguiente artículo pretende contar su historia y hacer un llamado al Estado venezolano para que garantice los derechos de estas personas haciendo una interpretación correcta de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados; y adopte la definición ampliada de refugiado que contempla la Declaración de Cartagena de 1984
El 95% de las personas que solicitan refugio en Venezuela son colombianas. La razón, Venezuela comparte con Colombia 2.219 kilómetros de fronteras terrestres, línea que toca cuatro estados venezolanos y siete departamentos colombianos, todos con los más variados problemas, entre estos la presencia de grupos armados irregulares. Ana* y José* forman parte de esa estadística y también de las largas listas de personas a las que se les ha venido negando el estatus de refugiado porque supuestamente sus declaraciones se encuentran enmarcadas bajo la figura de violencia generalizada. El siguiente artículo pretende contar su historia y hacer un llamado al Estado venezolano para que garantice los derechos de estas personas haciendo una interpretación correcta de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados; y adopte la definición ampliada de refugiado que contempla la Declaración de Cartagena de 1984
Ana y José provienen de un municipio colombiano que
hizo parte de la zona de distención, cuando se estaban realizando los diálogos
de paz entre el presidente Andrés Pastrana y las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) (1998-2002). Cuando se rompen dichos
diálogos se comienzan a producir enfrentamientos todos los días. Las bombas y
balas empezaron a escucharse “en la concha de la oreja” acabando con vidas y
casas enteras. “Los cilindros que acaban con medio pueblo” eran lanzados sin
ningún aviso. Los aviones y helicópteros sobrevolaban las cabezas de los
habitantes de este lugar.