"No basta que el médico haga por su parte cuanto debe hacer, si por otro lado no concurren al mismo objeto, los asistentes y demás circunstancias exteriores"
HIPÓCRATES
Sres.
Ministerio del Poder Popular para la Salud
Sus Despachos
Me dirijo a ustedes en la oportunidad de informarles que he tomado la decisión de retirarme del empleo que presto como médico en el hospital Victorino Santaella [de Los Teques], dependiente del Ministerio para la Salud. Me desempeñé en esta actividad desde el mes de julio de 2014 hasta este mes de abril del año corriente. Durante este lapso, he visto las malas condiciones de lugar, tiempo y modo, como se presta el servicio. También he visto las acciones desinteresadas, nobles y sacrificadas de compañeros de faenas que tienen una dedicación casi apostólica de su trabajo.
El espacio hospitalario ha sido abandonado, como abandonado ha sido el de la mayoría de los hospitales de Venezuela, que ahora son lugares en los que continuamente se deterioran las instalaciones de uso común, las habitaciones, la sala de emergencias, los ascensores, los pasillos y hasta la morgue. Es un verdadero infortunio que los quirófanos no estén acondicionados para realizar las actividades quirúrgicas. Por razones de temperatura, entre otras, los pacientes que ingresan a ellos con una patología, no sólo no encuentran solución para la misma, sino que corren el riesgo de contraer una adicional.
HIPÓCRATES
Sres.
Ministerio del Poder Popular para la Salud
Sus Despachos
Me dirijo a ustedes en la oportunidad de informarles que he tomado la decisión de retirarme del empleo que presto como médico en el hospital Victorino Santaella [de Los Teques], dependiente del Ministerio para la Salud. Me desempeñé en esta actividad desde el mes de julio de 2014 hasta este mes de abril del año corriente. Durante este lapso, he visto las malas condiciones de lugar, tiempo y modo, como se presta el servicio. También he visto las acciones desinteresadas, nobles y sacrificadas de compañeros de faenas que tienen una dedicación casi apostólica de su trabajo.
El espacio hospitalario ha sido abandonado, como abandonado ha sido el de la mayoría de los hospitales de Venezuela, que ahora son lugares en los que continuamente se deterioran las instalaciones de uso común, las habitaciones, la sala de emergencias, los ascensores, los pasillos y hasta la morgue. Es un verdadero infortunio que los quirófanos no estén acondicionados para realizar las actividades quirúrgicas. Por razones de temperatura, entre otras, los pacientes que ingresan a ellos con una patología, no sólo no encuentran solución para la misma, sino que corren el riesgo de contraer una adicional.



