Fabián Pavez R.
Los años alrededor de 1920 estuvieron marcados por inestabilidad política y ebullición social, productos de la caída en el precio internacional del salitre, la migración campo-ciudad y las paupérrimas condiciones de salud, vivienda y trabajo en que se encontraban las clases sociales desfavorecidas.
En este escenario, en 1919 se fundó la sección chilena de la Industrial Workers of the World (IWW), organización sindical de inspiración anarquista fundada en junio de 1905 en Estados Unidos de Norteamérica. Ésta preconizaba la “acción directa”; es decir, la directa participación de los trabajadores en la resolución de sus problemáticas, ya fuese mediante la propaganda, el boicot a los explotadores, la huelga, la democracia directa, etc. Al alero de esta organización, y bajo los principios de autogestión y acción directa, tuvieron lugar las experiencias descritas en el presente artículo.
