Jacqueline Fowks
El local de uno de los más antiguos y valientes sindicatos peruanos, la Federación de Obreros y Panaderos Estrella del Perú, acoge hasta este domingo la primera Feria del Libro y Propaganda Anarquista en Lima; en los stands predominan los fanzines, un par de libros recién editados, reimpresiones con carátula de cartón, parches de tela, camisetas, videos, y hasta casetes. Pero lo más llamativo es la espontánea confraternidad entre jóvenes peruanos y chilenos en este mismo espacio, en la semana del fallo de La Haya sobre la delimitación marítima entre sus países.
El chileno Víctor Muñoz presenta su libro Sin Dios ni patrones: historia, diversidad y conflictos en la región chilena 1890-1990, una investigación historiográfica sobre el anarquismo en su país, y las 40 sillas de plástico en la sala no son suficientes: varios se quedan de pie a escuchar en la puerta.
“Me parece muy lindo estar aquí en esta feria en estos momentos, cuando las elites quieren enfrentarnos luego del fallo de La Haya, por la confraternidad más allá de las fronteras estatales”, comentó unos minutos antes Muñoz, durante la inauguración de la actividad, cuando cada feriante presentó lo que ofrecía en su stand. Muñoz llegó de Valparaíso, en representación de la pequeña editorial Mar y Tierra. Antes era parte del grupo que imprimía el periódico mensual anarquista El Surco.
El local de uno de los más antiguos y valientes sindicatos peruanos, la Federación de Obreros y Panaderos Estrella del Perú, acoge hasta este domingo la primera Feria del Libro y Propaganda Anarquista en Lima; en los stands predominan los fanzines, un par de libros recién editados, reimpresiones con carátula de cartón, parches de tela, camisetas, videos, y hasta casetes. Pero lo más llamativo es la espontánea confraternidad entre jóvenes peruanos y chilenos en este mismo espacio, en la semana del fallo de La Haya sobre la delimitación marítima entre sus países.
El chileno Víctor Muñoz presenta su libro Sin Dios ni patrones: historia, diversidad y conflictos en la región chilena 1890-1990, una investigación historiográfica sobre el anarquismo en su país, y las 40 sillas de plástico en la sala no son suficientes: varios se quedan de pie a escuchar en la puerta.
“Me parece muy lindo estar aquí en esta feria en estos momentos, cuando las elites quieren enfrentarnos luego del fallo de La Haya, por la confraternidad más allá de las fronteras estatales”, comentó unos minutos antes Muñoz, durante la inauguración de la actividad, cuando cada feriante presentó lo que ofrecía en su stand. Muñoz llegó de Valparaíso, en representación de la pequeña editorial Mar y Tierra. Antes era parte del grupo que imprimía el periódico mensual anarquista El Surco.
