En esa búsqueda personal llego a Caracas en 2008, la fotoreportera
Francesca Commissari, buscando renovar
la piel y atraída por lo que se vendía en el exterior como una revolución socialista de nuevo cuño. Rápidamente se sintió identificada con un proyecto político que, como dijo el Ché, lleva la revolución en la boca para vivir de
ella.
Sus simpatías con el proceso bolivariano, no solo se limitaron al
estudiar, comparar y analizar los fenómenos sociales que se venían dando en
Venezuela y que sin duda alguna ya mostraban claros vicios de autoritarismo y contradicción; decidió ir más allá y cerrar filas en torno a lo que ya se
mostraba como un proyecto totalitario maquillado de color rojo. En el año 2012
presta su imagen para la campaña presidencial de Hugo Chávez, posando para la
serie de fotografías para redes sociales llamada “Si yo fuese venezolana votaría
por Hugo Chávez”. A pesar de sus simpatías políticas, trabajaba como fotógrafa
para diferentes medios, incluyendo el periódico venezolano El Nacional.
