Marc Cabanilles
No me importa lo más mínimo que alguien se me ofenda. Porque si hablamos de motivos para ofenderse, bastantes motivos tendría yo, acumulados a lo largo de siglos de mentiras, ignominias, crímenes, censuras, violaciones, esclavitudes, venganzas, persecuciones, .... todo ello amparado bajo la Biblia.
No me importa lo más mínimo que alguien se me ofenda. Porque si hablamos de motivos para ofenderse, bastantes motivos tendría yo, acumulados a lo largo de siglos de mentiras, ignominias, crímenes, censuras, violaciones, esclavitudes, venganzas, persecuciones, .... todo ello amparado bajo la Biblia.
Y antes que me digan lo que supongo me van a decir, ya les adelanto que, en un próximo escrito, quizás hablemos del Corán.
¿Qué hay de malo en despreciar, provocar, incitar a cagarse en unas religiones, si las actividades, los procedimientos o las acciones que promueve dichas religiones, son tan impresentables, intolerables, irracionales, abusivas, represivas o despreciadoras de los derechos humanos, de los derechos animales o del sentido común?. ¿Acaso hay que ser respetuosos (falsamente) con quien no respeta nada que no concuerde con sus doctrinas y preceptos ?

