Humberto Decarli
Nos llega el año 2018 presentando malos augurios. América Latina ha dejado de ser el continente del futuro. En el plano económico por ser un mero productor de materia prima; en el social por el incremento de la pobreza, el desempleo y la carencia de seguridad social; y en el político, por el desmoronamiento de la precaria institucionalidad existente.
Muchos comentaristas se dejaron arrastrar por actitudes emocionales como acontecimientos del tipo revolución cubana, la elevación de los precios de los conmodities generando un espejismo con visos de deterioro e incluso por motivos históricos y culturales, verbigracia la consideración de ser una opción mundial distinta como la raza cósmica sostenida por José Vasconcelos. En Choque de Civilizaciones, Samuel Huntington nos ubica como un segmento aparte del occidental.
Nos llega el año 2018 presentando malos augurios. América Latina ha dejado de ser el continente del futuro. En el plano económico por ser un mero productor de materia prima; en el social por el incremento de la pobreza, el desempleo y la carencia de seguridad social; y en el político, por el desmoronamiento de la precaria institucionalidad existente.
Muchos comentaristas se dejaron arrastrar por actitudes emocionales como acontecimientos del tipo revolución cubana, la elevación de los precios de los conmodities generando un espejismo con visos de deterioro e incluso por motivos históricos y culturales, verbigracia la consideración de ser una opción mundial distinta como la raza cósmica sostenida por José Vasconcelos. En Choque de Civilizaciones, Samuel Huntington nos ubica como un segmento aparte del occidental.


















