Wolfi Landstreicher
La vida desenfrenada, una aventura en el otro absoluto, requiere la destrucción total no solo de “mi” trabajo, sino también del concepto mismo de trabajo y la economía como la base de las relaciones humanas.
—Jean Weir
Si el proyecto anarquista puede parecer incomprensible para aquellos que han aprendido a aceptar la necesidad de ser gobernados, que han aprendido a preferir la seguridad a la libertad, ese proyecto entendido en su totalidad, como el derrocamiento completo de todas las relaciones sociales basadas en la obligación y la compulsión, incluso puede ser incomprensible para muchos anarquistas. La idea de la destrucción del trabajo se encuentra con frecuencia con la incomprensión. Y esto viene en más de una forma.
La vida desenfrenada, una aventura en el otro absoluto, requiere la destrucción total no solo de “mi” trabajo, sino también del concepto mismo de trabajo y la economía como la base de las relaciones humanas.
—Jean Weir
Si el proyecto anarquista puede parecer incomprensible para aquellos que han aprendido a aceptar la necesidad de ser gobernados, que han aprendido a preferir la seguridad a la libertad, ese proyecto entendido en su totalidad, como el derrocamiento completo de todas las relaciones sociales basadas en la obligación y la compulsión, incluso puede ser incomprensible para muchos anarquistas. La idea de la destrucción del trabajo se encuentra con frecuencia con la incomprensión. Y esto viene en más de una forma.













