Alberto Piris
El reputado analista estadounidense Michael Klare, especializado en asuntos de Defensa, nos ha recordado recientemente que el pasado 26 de marzo el coronavirus consiguió algo que "ningún enemigo [de EE.UU.] ha sido capaz de lograr desde el fin de la Segunda Guerra Mundial". Hizo regresar forzadamente a puerto y suspender operaciones al inmenso portaaviones de propulsión nuclear Theodore Roosevelt, de más de 100.000 toneladas de desplazamiento y con unas 5000 personas a bordo.
Cuando la nave atracó en Guam, centenares de marineros estaban infectados por el virus y casi toda la tripulación hubo de ser evacuada. Cuando se hizo público el incidente, se supo que también otros cuarenta buques de guerra, incluyendo un portaaviones (Ronald Reagan) y un destructor lanzamisiles (Kidd), habían padecido brotes de la Covid-19, aunque no con la misma intensidad.
El reputado analista estadounidense Michael Klare, especializado en asuntos de Defensa, nos ha recordado recientemente que el pasado 26 de marzo el coronavirus consiguió algo que "ningún enemigo [de EE.UU.] ha sido capaz de lograr desde el fin de la Segunda Guerra Mundial". Hizo regresar forzadamente a puerto y suspender operaciones al inmenso portaaviones de propulsión nuclear Theodore Roosevelt, de más de 100.000 toneladas de desplazamiento y con unas 5000 personas a bordo.
Cuando la nave atracó en Guam, centenares de marineros estaban infectados por el virus y casi toda la tripulación hubo de ser evacuada. Cuando se hizo público el incidente, se supo que también otros cuarenta buques de guerra, incluyendo un portaaviones (Ronald Reagan) y un destructor lanzamisiles (Kidd), habían padecido brotes de la Covid-19, aunque no con la misma intensidad.



