Rafael Iribarren
El CIV, diez años sin elecciones
En enero del 2004 fueron las últimas elecciones para
directivas, Nacional y seccionales del Colegio de Ingenieros de Venezuela, CIV.
Los directivos actuales, todos, lo son desde hace diez años largos; lapso en el
cual, legalmente, debían haberse hecho cuatro elecciones. El autoritarismo
chavista en el Poder, a través del control electoral que ejerce a discreción
mediante el TSJ y el CNE; bloqueó la posibilidad de que se hicieran. El bloqueo
a la renovación electoral de las directivas del CIV ha sido parte de una
estrategia general chavista de provocar el estancamiento y el deterioro
político-operativo de toda estructura que no tenga garantizado controlar
partidista-militarmente. Su implementación ha implicado que en centenares de
organizaciones sindicales y gremiales; con millones de afiliados; y
concretamente en las universidades autónomas, en todas; los procesos de
renovación de autoridades y directivas, mediante uno u otro mecanismo de
bloqueo, están congelados; no es posible su activación. Lo que conlleva al
anquilosamiento y la deslegitimación, de hecho, a la pérdida de toda
representatividad; de quienes habiendo sido designados para un período, a gusto
o no, están en el cargo ya, doce y hasta más años, cuatro, cinco y hasta más
períodos. El caso del CIV, aunque no es propiamente emblemático; es un caso
más, ciertamente en cientos; sin embargo presenta la particularidad de
constituir el ente gremial individual mayor del país; representativo, al menos
nominalmente, de 250 a 280.000 profesionales: en la más amplia diversidad, varias decenas, de disciplinas de ingeniería,
arquitectura, urbanismo, suelos, geología, etcétera; petróleo.
Solo las elecciones que el chavismo aprueba. ¿Por qué en
el CIV?.
En estos diez años,
mayormente, no ha habido sino las elecciones que el chavismo decidió que
hubiera; en los casos en que, impedirlas, bloquearlas, le resultaría demasiado
costoso políticamente y/o conflictivo; y/o en los que ha tenido la certeza de
garantizarse los resultados. Aunque algunos sindicatos, centrales y
federaciones sindicales, incluso de las más importantes, sí han tenido
elecciones; siempre condicionadas a que el chavismo controle o ajuste sus
resultados; la inmensa mayoría de los sindicatos y asociaciones de trabajadores
y empleados existentes, tienen congelada la renovación de sus directivas. En
esa situación son mantenidos todos los gremios profesionales, colegios y
asociaciones importantes; el CIV incluido, hasta este año. Hasta este año;
cuando inesperadamente el chavismo, a través de su aparato electoral, TSJ-CNE
que opera a discreción, ejecutando línea, aprobó que se hicieran elecciones en
él; diligentemente fijando fecha concreta, primero para mayo; que revisada, redefinió para el
próximo 3 de octubre.
Lo primero que hay que plantearse sobre el cambio en
relación al CIV, de la política chavista de congelación de elecciones; es su
por qué; cuando en los restantes gremios y asociaciones tal congelación se
mantiene; y, particularmente significativo, se mantiene para las universidades
autónomas. Y sin que en relación al Colegio, igual que en general, ni en cuanto
a la normativa técnico-jurídica que la regula ni en sus circunstancias
políticas, gremiales, etcétera; haya habido nada nuevo que explique tal
excepcionalidad concreta.