Quizás muchos de quienes me leen en este instante son empáticos con la
idea de que frente al fenómeno de la delincuencia, se justifica las actuaciones
represivas del Estado. No los condeno por pensar así. Sólo que debo advertirles
que el pensar así, con el tiempo, de seguro los condenará a sufrir los embates
del autoritarismo o los hará cómplices de injusticias de dimensiones
incalculables. Así que es mejor plantearnos una reflexión más o menos seria
sobre el asunto, a ver si aprendemos algo de los rápidos sucesos vividos por el
pueblo venezolano en por lo menos estas dos últimas décadas signadas por
aparentes cambios gubernamentales.
Por eso me resulta imprescindible entrar primero en el campo de las
definiciones y las caracterizaciones de lo que hasta ahora se ha entendido en
estos pueblos colonizados por delincuencia y por “control del Estado”.
Sopesar, reflexionar y meditar…sopesar,
reflexionar y meditar…sopesar, reflexionar y meditar. En este momento tecleo y
repito esperando que como por arte de magia el sonido de mis dedos en el
teclado y la calidez que evocan las palabras le trasmitan apaciguamiento a mi
espíritu, ahora maltrecho, enojado y a punto de vomitar discursos reaccionarios
como los que escucho y leo en la mass media
de las mismas dos banderas.
Cuando comenzaron las protestas en febrero pasado imaginé que el
mundo podría ser un lugar más bonito, que Venezuela podría ser cuna de eventos
evolutivos, para ni de casualidad decir “progresistas”, que promovieran una
verdadera movida de mata del rígido, denigrante, chauvinista, machista y reaccionario
gobierno del PSUV. Y es que me propongo justificar todos y cada uno de los
adjetivos que desaguan por mis dedos, para evitar el desgaste de mi garganta.
Chauvinista por exagerado, por enaltecer valores autóctonos más allá inclusive
de los límites de la realidad. Nunca me ha enorgullecido ser venezolana, porque
tampoco me avergüenza, no es un adjetivo al que se le deba conferir tanta
humanidad. Ya consigo escuchar las palabras del oficialismo: “apátrida”, “traidora”,
“imperialista”…bla bla bla.
¿Por qué debería sentirme orgullosa? Es apenas una causalidad, ¿o
será que debo decir casualidad? Siempre me he permitido ser bon vivant de los placeres que me ha
proporcionado haber nacido en este país, y haber disfrutado de la jocosidad
criolla, haberme deslumbrado con la imponencia del waraira Repano…en fin, es chévere haber nacido aquí, no necesito
epítetos ni símbolos para identificarme con mis iguales. El parapeto de la
simbología patriótica ha contribuido a la permanencia del poder militar, por
eso lo reniego. La evocación de un pasado glorioso lleno de estrellas y
jerarquías se ha vuelto recurrente píldora contra el libre pensamiento y la
autogestión.
Machista, porque no necesito que se “flexionen” los adjetivos de
forma maniquea para dar la impresión de que en la “revolución” todos y tod@s
somos iguales. Nada más alejado de la realidad. Las acciones y discursos
continúan insultando nuestra inteligencia (eso sí a hombres y mujeres por
igual, muy igualitaria al respecto nuestra revolución), mientras “las
camaradas” continúan siendo tratadas como “mandos medios”, indefenso animal
domesticado, ornamento público. No es necesario que la Ley se llame de los
trabajadores (machos) y de las trabajadoras (hembras), la mujer no necesita
“especialmente” ser protegida y/o incluida en el discurso, necesita NO
NECESITAR tal inclusión y/o protección.
Denigrante por tratarnos como @ganado@ manso, bestias
domesticadas, repetidores de premisas vacías: tenemos patria… ¿y cómo es que tener
patria se reconcilia con mi libertad? Es cierto, no puedo caminar tranquilamente
por mis calles. Me reviento de la rabia de tener que perder tiempo buscando un
paquete de papel tu@lé o un kilito de café. Me saca de mis casillas que me
ofrezcan 1 litro de leche en una especie de ritual subversivo, para negociarla
en callejones oscuros.
Reaccionarios rojos
Finalmente…reaccionario…Ha de ser mera coincidencia el rechazo
visceral que me provocan los pretorianos dirigentes del país. Inflaman sus
discursos televisivos diarios con acusaciones eternas a los grupos de oposición
como siendo REACCIONARIOS. Reaccionarios
ellos que en algún infeliz momento, debido a los delirios de un fallecido
comandante, decidieron hacerse del poder político de este país ofreciendo deponer
las armas una vez que hubiesen resuelto el hambre y las injusticias sociales.
Se me ocurre, optimistamente, que sí saben cómo hacerlo, apenas no quieren,
porque eso significaría el fin de las razones de mantenerse en el poder. Pero al
final: ¿por qué volvieron los militares al poder? Pues por reaccionarios, por
querer volver a imponer sus otrora condiciones de superioridad política y
salvaje pos independentista;
¿reaccionario no es aquél que trata de volver a imponer su particular estado de
cosas? Pues fue esto lo que hicieron, alzarse en campaña política ofreciendo
civilidad al final del túnel, túnel cuyo recorrido se alarga año tras año como
por arte de magia, complejo de Penélope al deshacer a hurtadillas lo que se
logra a plena luz del día, eterna procrastinación del deber ser, del deber
recogerse a algún cuartel a esperar que la civilidad se vista de fiesta y nos
invite a debatir, consensuar y reorganizar.
Sin embargo lo que se ha dado es una nueva religiosidad, una nueva
Trinidad: Comandante, Presidente y
espíritus abnegados, los que aguantan todo, entienden todo y no tienen nada que
reivindicar pues la fe mueve montañas (de dinero para fuera del país, mientras
se le dan los milagros a los “otros”).
Adjetivos justificados, me resta establecer que los azules
reaccionarios del puntofijismo son
tan pretorianos como sus verdugos colorados. No tienen, y no demostraron
durante la fase aguda de protestas del año pasado, nada más allá de una hueca
reivindicación de vuelta a un pasado tampoco nada feliz donde eran sus cabezas
las que ostentaban la corona…sin embargo, salve
el poder civil, señores colorados, depongan ya sus armas!
Me aterroriza el momento en que en que el padre de nuestra criolla
trinidad se apersone en esencia e
indique, a algún meritorio y plebiscitario elegido, que ha llegado el momento
de reivindicar el establishment de la
testosterona, ¡que el comandante nos agarre confesad@s!
Redacción
La protesta en Venezuela de los últimos días no se limita a las guarimbas de la Plaza Altamira en el este de Caracas. La extensión y duración de las movilizaciones en todo el país, de manera descentralizada, autoconvocada y sobrepasando a los partidos políticos. Esta serie pretende visibilizar las “otras” protestas que se han realizado desde comienzos de febrero. Estemos o no de acuerdo con las demandas de la gente en la calle, como amantes de la justicia social y la libertad jamás justificaremos la represión estatal.
:: ILUSTRADORES CON MENSAJE: M-LON Una nueva generación de ilustradores venezolanos esta irrumpiendo en Venezuela en los últimos días, en medio del malestar generalizado por la represión y la crisis económica. Sus gráficas circulan por redes sociales y son aprehendidas por usuarios que las usan y modifican para sus propias protestas en la calle. Miguel (Aka M-Lon), es un artista gráfico caraqueño que a pesar de estar fuera del país, ha estado ilustrando sobre los acontecimientos recientes, y sus obras han sido duplicadas y colocadas en las paredes del país. Lo hemos contactado para hacerle un par de preguntas, que acompañen una selección de alguna de sus obras. 1) Quien eres y que te motivó a dibujar? -Soy Miguel, nacido en Caracas, y vivo en Sydney, Australia. Las comiquitas de los ochenta y ver a mi tío como pintaba y a mi papa como hacía caricaturas, creo que eso me movió a dibujar (ahora que lo pienso)... 2) Que mensajes quieres dar con tus dibujos actuales sobre Vzla?- Inclusión, intento hacer reflexionar a cada persona que vea la ilustración sin que ninguna se sienta atacada ni señalada , no importa el movimiento o inclinación política / social, todos se ven afectados por estas realidades. Y qué mejor manera de sentir relación con un mensaje que cuando éste es dado a través de los niños? https://www.facebook.com/01M.lon
Massiel Pacheco es una joven de 21 años habitante del
sector Villa Zoila en la Cota 905 en Caracas. Es madre de un niño de 1 año de
edad y trabaja vendiendo arepas en la entrada del Parque Generalisimo Francisco
de Miranda, conocido como Parque del Este.
El 01.04.14 luego de cumplir
con su jornada de trabajo, Massiel encontró un paquete que pensó había sido
olvidado por alguien y decidió entregarlo a efectivos de la la Guardia del
Pueblo. El paquete resultó ser un bolso lleno de artefactos explosivos
(niples). Esto le valió su detención.
Sus familiares denunciaron que efectivos de la Milicia
Nacional manipularon el bolso para que, minutos después, los funcionarios de la
Guardia del Pueblo procedieran a detener a Massiel.
Desde que Massiel fue detenida
no han faltado las expresiones de solidaridad. Vecinos del sector Villa Zoila
han permanecido en pie de lucha exigiendo la liberación de la joven. Con
pancartas, pendones y cartulinas han denunciado la injusticia que se comete
contra esta trabajadora y se han organizado para dividir la jornada diaria
entre las calles de Villa Zoila y las adyacencias del Parque del Este.
“Hemos encontrado mucha solidaridad entre los vecinos,
los compañeros de trabajo de Massiel, e incluso entre muchos estudiantes y
personas de otras partes que han venido a ofrecernos apoyo”, comentó Daniel
Camacaro, tio de Massiel Pacheco.
Por su parte Dreimi Miranda, madre de Massiel, rechazó la
forma arbitraria en que fue detenida su hija por parte de efectivos de la
“Guardia del Pueblo”, denunció que a la injusticia que se comete con la
detención y acusación contra la joven, se suma el decomiso de su medio de
trabajo, con lo que se afecta la estabilidad económica de la familia entera.
“Mi hija no es ninguna
terrorista, tenemos muchos testigos que están dispuestos a declarar a su favor.
Quiero que se haga justicia, somos personas humildes, no somos ningunos
delincuentes”, manifestó la señora Miranda.
Sobre las declaraciones ofrecidas por el Ministro de
Interior y Justicia Miguel Rodríguez Torres, afirmando que Massiel Pacheco era
una terrorista y había sido detenida mientras trasladaba “3 niples altamente
mortales”, Dreimi Miranda expresó que se trata de un absurdo ya que -según
afirmó- Massiel no está vinculada a ninguna organización política. “Esas
declaraciones son lo más absurdo. Él como Ministro tenía que haber averiguado
bien las cosas como son, no llamarla terrorista a nivel mundial”, dijo.
Miranda también denunció que su casa fue allanada el
viernes 04.04.14, sin que los funcionarios encontrarán ninguna prueba para
acusar a Massiel.
Massiel Pacheco permanece
detenida en Maca, en la sede de la Guardia del Pueblo, a la espera del juicio y
acusada por delitos contemplados en la Ley Antiterrorista, la joven enfrenta
acusaciones que van de 25 a 30 años de prisión. Sus familiares, amigos y
compañeros de trabajo, exigen justicia y libertad para Massiel.
Un patrón recurrente evidenciado por Provea en el marco
de las recientes protestas, es el empleo de “falsos positivos” para
criminalizar y adelantar juicio sobre ciudadanos detenidos. Altos funcionarios del Estado y medios de
comunicación oficiales han hecho uso de esta fórmula para generar matrices de
opinión pública orientadas a criminalizar -sin juicio previo- a luchadores
sociales y ciudadanos en general. Massiel Pachecho pudiera ser
víctima de esta práctica que Provea ha denunciado constantemente.
El 06/04 familiares y amigos por Parque del Este
Asimismo, la legislación antiterrorista venezolana es
empleada nuevamente para -discrecionalmente- acusar de “terrorista” a
ciudadanos venezolanos. La Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y
Financiamiento al Terrorismo (LODOFAT o Ley Antiterrorista), contempla penas para
las personas naturales y jurídicas, que sean calificadas como terroristas o
cooperantes con el terrorismo, dejando un amplio vacío que puede ser
interpretado discrecionalmente por los llamados órganos de control.
En dias recientes el presidente de la Asamblea Nacional,
diputado Diosdado Cabello, anunció un “endurecimiento” de la Ley
Antiterrorista mediante la reforma de la normativa, que como lo hemos afirmado
muchas veces, es una receta copiada del Manual Antiterrorista del Fondo
Monetario Internacional para criminalizar las luchas y convertir en
“terrorista” a cualquier ciudadano, el caso de Yendrick Sánchez, es un ejemplo
de esta afirmación.
Provea exhorta a la Fiscal
General de la República Luisa Ortega Díaz, a revisar la actuación del
Ministerio Público en este caso. En el pasado reciente, en casos como el de
Moisés Guanchez en Carrizal, estado Miranda, o el de Luis Matheus en Valencia,
estado Carabobo, las decenas de pruebas y testimonios probaron que las
acusaciones que pesaban contra los jovenes carecían de fundamento. Ahora,
la fuerza de los testimonios y los hechos, ponen en evidencia que podría
cometerse una gran injusticia si la joven Massiel Pacheco es condenada por
delitos que no cometió.
Habla la Madre de Massiel Pacheco sobre los hechos y la injusticia a la que fue sometida