20.diciembre.2012
[Viene de “21/12/2012:
apocalipsis de plástico (I)”]
La contra-publicidad: los conjuros
indígenas contra el fin del mundo
“Nuestra danza-oración ataja muchos males. Las tormentas, las pestes, las enfermedades, las sequías y el mba'emeguí (= fin del mundo). Esto que llamamos poraí, la canción-sagrada, nuestros padres nos la dejaron para sostener el mundo, para salvar a la Humanidad. Nosotros somos los que, con nuestra danza-oración, impedimos que venga la destrucción final” (sermón del sacerdote guaraní Tupa Ñevangávy, alias ‘Guillermo Rojas’; Akaraymí, Paraguay; 08.agosto.1.992)
Es de suponer que a los Maya -o, por lo menos a algún segmento de ellos-, no les haya gustado demasiado la idea de presenciar el FM personalmente y en directo. En consecuencia, es presumible que hayan elaborado conjuros para remediarlo, reconducirlo, reducirlo, etc. Lo mismo podría decirse de cualquier otro pueblo, indígena, alienígena o cosmopolita.
En cuanto a los Maya propiamente dichos, si descartamos a los neo-chamanes que proliferan en el Mayab(= mundo maya) y que han encontrado un filón en el FM-2012, parecen haber optado por practicar sus estrategias preferidas: la modestia y la perífrasis. Por ejemplo, a principios de diciembre 2012, tres ‘sabios mayas’ –así etiquetados por terceros- llegaron a Cuba para encender un “fuego sagrado”. Lo hicieron en una playa de La Habana ante la presencia de cientos de cubanos que participaron con ofrendas para agradecer a “la Madre Tierra, al Sol, al río y al mar”. Acosada por los periodistas y tratando de no mencionar directamente a los apocalípticos, la lideresa maya Rosalina Tuyuc esquivó el tema pero no sin soltar la siguiente carga de profundidad: “Muchos gobiernos predijeron que en veinte años iba a haber cero pobreza y se equivocaron, muchos dijeron que las crisis no iban a afectar a los países bien desarrollados y afectaron, que no iban a haber guerras y hubieron guerras”.

