Agustín
García Calvo
(1926-2012)
La pesadumbre y vaciedad que se
encuentra en las universidades y demás instituciones pedagógicas, no se debe a
su mala organización, ni a la incapacidad de los que han ocupado sus cátedras,
ministerio u otros organismos, ni tampoco se trata de defectos accidentales del
Aparato, que con los oportunos planes y medidas puedan remediarse, sino que
pertenecen a la esencia misma de las instituciones y les son inherentes.
Es inherente a la Universidad y demás
instituciones pedagógicas el amortiguar la curiosidad y pasión de entender de
los estudiantes, el desviarlos hacia fines impuestos desde Arriba, el convertir
sus actividades en trabajo, el someterlas a la examinación perpetua, el
vaciarlas de sentido en si al someterlas a un destino, Título o Colocación, y
en una palabra, en aburrir al
personal.




