Rafael Iribarren
.-¡-.
.-*Inteligencia y contrainteligencia soporte de Maduro
Carmen
Meléndez y Miguel Rodríguez Torres, salvo que se me escape otro, fueron los
únicos ministros que se mantuvieron en sus carteras, durante 19 meses desde que
Maduro asumió en marzo del 2013. El ahora exministro, concentró y manejó en
este gobierno, inteligencia y contrainteligencia; luego de haberlo hecho
durante los diez últimos años del gobierno de Chávez; el control absoluto que
durante ese tiempo ejerció sobre lo político y militar, la estabilidad de que
disfrutó, en mucho, fue responsabilidad de
él. Igualmente la estabilidad que el
madurismo fue logrando; primero en la confrontación con los restantes chavismos; y
luego con las oposiciones; básicamente ha sido, resultado de la gestión del
MIJP.
Los
tres sacudones que Maduro, el madurismo en promoción desde el Poder, ya
produjo; contra, el generalato 4Febrerista, primero, en el 2013; y este año,
dos, contra Giordani, y Ramírez y Jaua;
y ahora, el cuarto en marcha contra Cabello; fueron posible y, según, siguen
siendo seguían posibles, por la superioridad en poder fáctico que Rodríguez
Torres logró en el MIJP; y la consistencia política con que lo manejó. Sin ese
manejo y los “sacudones” que posibilitó, Maduro no hubiera logrado desmontar
los “duque de alba” en los que Chávez
montó su autoritario manejo del Poder. Ni, hubiera sobrevivido a la
desestabilización, golpista, que la derecha endógena, chavista, jefatureada por
Cabello y Ameliach. provocó con los muertos del 12F pasado y atizó durante
febrero y marzo; cuando puso en marcha su “ofensiva fulminante antifascista”.Acción
golpista chavista denunciada con precisión y nombres de ejecutores, etcétera,
por el propio hermano de Juancho Montoya, el más notorio de esos muertos.
.-* En la revolución no hay delito sino “lucha de clases”
Que
“el extraño incidente de Quinta Crespo” como lo calificó Maduro; el martes 7 de
octubre,; haya sido un enfrentamiento entre bandas; o, entre el CICPC y una
banda; o, entre el CICPC y un colectivo;que haya sido masacre y no un
enfrentamiento; se irá o no aclarando, u oscureciendo; según la manipulación de
los hechos que se haga; sin garantía de nada. Lo que salta a la vista es que,
sin una investigación completa y sus conclusiones; lo que se maneja
oficialmente; no explica, ni justifica; al contrario; la sacada de Rodríguez
Torres del MIJP. Al contrario; contradice la premisa, de que en la orientación
político-institucional de la gestión de Maduro y el madurismo hacia una gobernabilidad;
uno de sus aspectos determinantes es el desarme de los colectivos; almenos de
algunos que bajo sus propios mandos y con ranquicias chavistas; se mueven en las interfaces entre el delito
común, “por cuenta propia”, y el delito
“político” tarifado y en nómina.Simbiosis a partir de la que en la revolución, ya
no hay “delitos” sino “lucha de clases”




