
Rodolfo Montes de Oca (integrante de la Redacción de
El Libertario)
[Nota de
El Libertario: Este texto es la 2da. parte de una extensa conversación/entrevista mutua que el compa Rodolfo sostuvo con el grupo que edita esa publicación mexicana, cuya última edición se encuentra en
http://issuu.com/curarevzla. En
http://periodicoellibertario.blogspot.com/2015/02/desde-mexico-venezuela-una-conversacion.html está la parte inicial, donde
Destruye las Prisiones pregunta a Rodolfo sobre la situación venezolana.]
- [RMO] ¿Para comenzar, nos gustaría saber cuáles son sus impresiones sobre las movilizaciones que se han dado en la región de México con relación a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa?, ¿estamos acaso viviendo el preludio de una insurrección generalizada en la región?
[DLP] Antes que nada queremos recalcar lo valioso de este cuestionamiento que en nuestra opinión deberían estarse preguntando todxs lxs compañerxs anarquistas para empezar a proyectar su accionar de manera consciente y consecuente en la actual guerra social. Podemos divisar que entre anarquistas y rebeldes sociales hay un intenso deseo de accionar, pero que por desgracia este accionar muchas veces está siendo carcomido por la emoción de la insurgencia social, sin ir con planteamientos claros y concepciones firmes acordes a un proyecto anarquizante, es decir que vemos que con todo esto de Ayotzinapa muchxs compas se lanzan a la deriva del campo de batalla o de la organización social en muchas ocasiones con un impulso sentimentalista y/o con poca o nula visión crítica del tipo de conflicto que se está dando; ¿cómo se está manejando mediáticamente?, ¿quiénes son los grupos u organizaciones que están metidas, cuáles son sus fines y cuál es su relación con ellas?, ¿cuál ha sido su relación con las iniciativas autónomas libertarias? ¿Cuáles son sus objetivos, sus potencialidades, sus discursos, etc.? ¿De qué manera se le va a entrar? Estas y otras interrogantes en el mismo tenor son las que como antiautoritarios nos deberíamos de estar preguntando para proyectar de manera integral nuestro análisis y nuestro accionar. De lo contrario el accionar por el accionar dentro de un movimiento social sin una claridad y una cautela anárquica nos podría, nos podrá y nos ha llevado a los senderos del borreguismo, de la marioneta política, de la carne de cañón y de la cooptación de esfuerzos que, por el simple hecho de ir con la buena intención, grupos y organizaciones autoritarias muy bien definidas, proyectadas y estructuradas que saben a la perfección como sacar provecho de estas circunstancias, jalan el agua para su molino desactivando proyectos anarquistas o no anarquistas pero que han partido de su propia autonomía de la lucha, absorbiendo su potencialidad y encandilándolas a sus programas autoritarios muy bien maquillados.
La cuestión de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, desgraciadamente y aunque le duela a muchos está más que claro que no están escondidos en alguna mazmorra del Estado esperando a salir cuando la demanda del pueblo por fin haga mella en las arcas de lxs gobernantes, sino mas bien, fueron eliminados físicamente al tenor de un conflicto mundial que muestra sus repercusiones locales. El regreso del PRI a la presidencia vendría a terminar de consolidar el proyecto neoliberal que en primera instancia había emprendido el presidente priista Carlos Salinas de Gortari con los Tratados de Libre Comercio, iniciativas que a su vez también vinieron acompañadas de sus respectivos levantamientos y masacres (Levantamiento zapatista y las masacres Acteal y Aguas Blancas) y que posteriormente los gobiernos del PAN secundaron con la militarización del país, reformas laborales, la aprobación de leyes en detrimento de ciertos sectores más o menos acomodados (trabajadores del IMSS, Luz Y Fuerza del Centro, etc.) que permitirían de poco a poco ir acomodando el panorama nacional para lo que viene sucediendo en estos momentos desde el retorno del PRI y la entrada del mamón del Peña Nieto al poder ejecutivo nacional a partir del 1 de diciembre del 2013. Lo que nosotrxs notamos es que este contexto de “crisis” del capitalismo que se viene presentando es el resultado nada más y nada menos que del reacomodo mundial capitalista para reestructurar sus zonas de producción industrial, de producción energética, de expansión económica e intercambio de mercancías, de urbanización y centros de consumo para poder estabilizarse nuevamente dentro de algunos años. La cuestión del porque ponemos en “crisis” el entrecomillado es por el hecho que el sistema necesita entrar en crisis necesariamente para poder renovarse, esta es una particularidad del capitalismo que no se logra entender dentro de muchos sectores que se denominan anticapitalistas. La circunstancia ahora es ver cómo se aprovechan estos momentos de tensión entre los factores sociales para buscar agrietar más el mundo capitalista y, en nuestro caso, hacerlo desde una visión revolucionaria antiautoritaria.
Lo del asesinato de la gente de Ayotzinapa, vino a ser la gota que derramó el vaso de las mil y un atrocidades cometidas por el Estado/Capital, cabe resaltar la cifra aproximada de 60,000 muertos por la ficticia Guerra contra el Narco dentro del sexenio de Felipe Calderón, así como la persecución directa, el encarcelamiento, desaparición forzada y asesinato de luchadores sociales, campesinos ecologistas, defensores de la naturaleza, etc. hechos que no fueron lo suficientemente mediáticos o espectaculares para generar una coyuntura como la que vivimos hoy en día y que, sin duda alguna, fueron orquestadas desde alguna sede gubernamental. Pero hay que señalar que una de las circunstancias por las que la situación se puso así de caliente específicamente fue por la forma y por el sector al que se golpeó: jóvenes estudiantes organizados en la FECSUM (Frente de Estudiantes Campesinos Socialistas Unidos de México). Entonces desmenucemos, el hecho de ser jóvenes y no desaparecer a uno sino a 43 (o 42 si actualizamos) más los heridos y los que pudieron escapar, es algo que toca los corazones de sectores sociales como lxs padres y madres lo que por sí mismo genera una rabia que se refleja como espejo; el otro hecho es que sean estudiantes, un sector social privilegiado por su condición de ser el futuro del país y su paternalista relación con el Estado, cargada de derechos y aceptación generalizada, así como el apoyo de una comunidad estudiantil –que lo único que tienen en común es que son estudiantes- que se siente tocada y amenazada por los acontecimientos. Además su calidad de estudiantes organizados permitió que el hecho no se convirtieran en una más de las desgracias que acontecen cotidianamente en el país. Esta organización -como ya dijimos antes- es la ya famosa estructura jerárquica de la FECSUM, la cual basta ver el comunicado del ERPI (Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente) y la conformación de la Brigada Popular de Ajusticiamiento 26 de Septiembre para oler un poco lo fétido de las organizaciones autoritarias marxistas que están metidas hasta el copete por ahí.