Andrea Núñez
* El sistema de crédito social en China se trata de un baremo para calificar a ojos del Estado el comportamiento de los ciudadanos y la confianza que merecen, calculados mediante un opaco algoritmo. Este sistema incluye una lista negra para las personas con bajo puntaje.
Si George Orwell levantara cabeza, vería que sus augurios distópicos se confirman a lo largo y ancho de este siglo XXI, donde la privacidad de los usuarios se diluye a favor del control de los gobiernos y los intereses de grandes multinacionales. Una suerte de Gran Hermano que bien podría protagonizar la trama de un episodio de la serie de TV inglesa "Black Mirror" es el caso del sistema de crédito social en China, una herramienta para puntuar a cada ciudadano y que, a modo de carné de civismo, restringirá las posibilidades de viajar o provocará penalizaciones.
* El sistema de crédito social en China se trata de un baremo para calificar a ojos del Estado el comportamiento de los ciudadanos y la confianza que merecen, calculados mediante un opaco algoritmo. Este sistema incluye una lista negra para las personas con bajo puntaje.
Si George Orwell levantara cabeza, vería que sus augurios distópicos se confirman a lo largo y ancho de este siglo XXI, donde la privacidad de los usuarios se diluye a favor del control de los gobiernos y los intereses de grandes multinacionales. Una suerte de Gran Hermano que bien podría protagonizar la trama de un episodio de la serie de TV inglesa "Black Mirror" es el caso del sistema de crédito social en China, una herramienta para puntuar a cada ciudadano y que, a modo de carné de civismo, restringirá las posibilidades de viajar o provocará penalizaciones.



