Miguel Romero
En el ejercicio de la medicina, dentro o fuera de la
institución médica, el médico consciente o servidor del sector salud, siempre
tendrá el poder de cómo ejercer éticamente su perfil, a lo largo de siete años
de instrucción —científica— o por duplicado (13 o 14 años —especializaciones,
instrucción que por cierto, jamás desestimará el estudio y la canalización de
la bio-ética, de la psicología y, de la filosofía de la empatía) el instruido
quedará expuesto a un compendio de conocimientos, que, necesariamente le
llevarán (si es consciente) a la muestra del camino correcto, o parafraseando
al padre de nuestro oficio —Hipócrates "al ejercicio de la virtud del
ser" per se—, ergo la máxima va a ser la consciencia de éste en el rubro
de su adecuación a un sistema opresor, uno donde la negligencia y la iatrogenia
(acto médico dañino) se asoman como simples espasmos producto de su naturaleza.
