Agustín
Guillamón
El pensamiento político de Rosa
Luxemburg (1871-1919) ha sido deformado, difamado y tergiversado por
enfrentarse directamente a las dos corrientes más destacadas del pensamiento
socialista marxista: el stalinismo y la socialdemocracia.
El leninismo-stalinismo, con su culto a
la personalidad de Lenin (luego de Stalin, fundamentado además en la
instauración del socialismo en un solo país, sostenía como un dogma
indiscutible “el derecho de las naciones a la autodeterminación” y concebía al
partido como una organización de revolucionarios profesionales. La estructura y
el papel fundamental del partido radica en la exportación “desde fuera” de la
clase obrera de su conciencia de clase. El partido leninista-stalinista está en
las antípodas del pensamiento de Rosa.

