S. Leevitt y S. Dubnner
La mayoría de las personas
quieren eludir la muerte cueste lo que cueste. En todo el mundo se gastan al
año más de 40 millardos de dólares en medicamentos contra el cáncer. En Estados
Unidos constituyen la mayor partida de ventas farmacéuticas, después de los
medicamentos para el corazón, y está creciendo al doble de rápido que el resto del
mercado. El grueso de este gasto corresponde a la quimioterapia, que se utiliza
de diversas maneras y ha resultado efectiva en algunos cánceres, entre ellos la
leucemia, el linfoma, la enfermedad de Hodgkin y el cáncer de testículos, sobre
todo si estos cánceres se detectan pronto.
Pero en la mayoría de los otros
casos, la quimioterapia es notablemente ineficaz. Un estudio exhaustivo de los
tratamientos contra el cáncer en Estado Unidos y Australia demostró que la tasa
de supervivencia durante cinco años era del 63 %, pero que la quimioterapia
apenas contribuía al 2 % de este resultado. Hay una larga lista de cánceres
para los que la quimioterapia tiene un efecto discernible nulo, entre ellos el
mieloma múltiple, el sarcoma de los tejidos blandos, el melanoma de la piel y
los cánceres de páncreas, útero, próstata, vejiga y riñón.