Las opiniones siempre están polarizadas cuando se trata de Venezuela. El establishment occidental argumenta que existe una dictadura socialista mientras que muchos en la izquierda afirman que una verdadera revolución está teniendo lugar en el país caribeño. Las denuncias de Chávez frente a las intervenciones militares del norte, su oposición retórica a la globalización capitalista y el hecho que haya sobrevivido una intentona golpista, hace que la mayoría de los movimientos contra la guerra en el mundo simpaticen con sus ideas. Pero también existe bastante preocupación, frente al culto a la personalidad, al propio autoritarismo de Chávez y su afinidad con otros líderes autoritarios, a una política económica que en realidad está basada en cooperación con empresas transnacionales de petróleo, y sobre todo para nosotros -- en la IRG -- el mismísimo militarismo que Chávez representa: creación de una milicia uniformada, presencia de oficiales militares como jefes de organizaciones "civiles", la continua inculcación de una mentalidad de guerra, etc. Por medio de la invitación de PROVEA (organización de Derechos Humanos reconocida internacionalmente) y el colectivo anarquista Periódico El Libertario, en mayo (2011) una delegación de tres personas de la IRG visitó Caracas y también el estado Lara.
Hecho en socialismo
Al llegar al aeropuerto en Venezuela de inmediato algo se siente
diferente, en vez de un cartel de Coca-Cola hay grandes anuncios cayendo
del cielo diciendo "Hecho en Socialismo",
presentando todos los logros del actual gobierno venezolano... millones
de esto, menos de lo otro, más de esto... algo que es repetido en
avisos y afiches por toda la ciudad, de vez en cuando incluyendo una
imagen de Chávez tomando en brazos a un bebe o alguna otra escena
dirigida a tocar la emociones. Desde el momento de poner pie en el país
la palabra socialismo te empieza a ser bombardeada. De alguna forma da
gusto el no tener el típico cartel de Coca-Cola, pero al mismo tiempo y
mientras más ves estos anuncios, no puedes evitar pensar que en realidad
están haciendo lo mismo que Coca-Cola -- vendiendo un producto.
En el camino desde el aeropuerto, sin embargo, la imagen más
llamativa son las casas vulnerables. En el metro vimos colas de gente
esperando para inscribirse para la nueva Misión Vivienda – el último
intento (claramente coincidiendo a tiempo con las próximas elecciones
del 2012) para solucionar los problemas de vivienda de Venezuela,
los cuales han empeorado durante la "revolución" (el gobierno de Chávez
está dentro de los más bajos en Latinoamérica cuando se trata de
construcción de nuevas viviendas).
