Osmar Laffita
Desde que se inicio la construcción del megapuerto de Mariel, enclavado en el municipio homónimo de la provincia de Artemisa, ha existido el más absoluto secretismo, al extremo de que en las reuniones del Consejo de Ministros y en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular nunca ha sido objeto de análisis por una u otra de las instancias, la ejecutiva y la legislativa.
Lo poco que el pueblo cubano ha podido conocer ha sido los reportajes realizados por la televisión cubana en ocasión de las visitas de los presidentes de Brasil, primero de Luis Ignacio da Silva (Lula) y la realizada el pasado año por Dilma Rousseff.
Pero por mucho secreto que exista, las viejas paredes donde se refugia el gobierno cubano, están llena de rendijas y por ellas se ha filtrado eso que el principal inversionista por la parte cubana es la empresa "Almacenes Universales", perteneciente al grupo empresarial "GAESA", que es dirigido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Desde que se inicio la construcción del megapuerto de Mariel, enclavado en el municipio homónimo de la provincia de Artemisa, ha existido el más absoluto secretismo, al extremo de que en las reuniones del Consejo de Ministros y en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular nunca ha sido objeto de análisis por una u otra de las instancias, la ejecutiva y la legislativa.
Lo poco que el pueblo cubano ha podido conocer ha sido los reportajes realizados por la televisión cubana en ocasión de las visitas de los presidentes de Brasil, primero de Luis Ignacio da Silva (Lula) y la realizada el pasado año por Dilma Rousseff.
Pero por mucho secreto que exista, las viejas paredes donde se refugia el gobierno cubano, están llena de rendijas y por ellas se ha filtrado eso que el principal inversionista por la parte cubana es la empresa "Almacenes Universales", perteneciente al grupo empresarial "GAESA", que es dirigido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
