Joaquín Borrego
* Se plantea una revisión de las implicaciones y lo que está suponiendo la
generalización del uso de la Inteligencia Artificial y las Nuevas Tecnologías
en el mundo del trabajo, el mercado laboral y la sociedad en su conjunto, así
como la advertencia desde la comunidad científica para un uso ético.
Introducción
Recientemente
los medios de comunicación y las redes sociales (espoleadas por los primeros)
han inundado el discurso público de expectativas sobre la aplicación masiva de
mecanismos de Inteligencia Artificial, bien en forma física (robots) bien en
forma digital (con tecnologías como Deep Learning y Big Data). Como en otros
casos, dichas expectativas están condicionadas por la percepción que los
creadores/as de contenido de los mass media poseen de la innovación
tecnológica, que suele ser limitada y que mezcla información con opiniones,
matizaciones y subjetividad. Es más, la tentación de ampliar el discurso
atreviéndose a lanzar predicciones y profecías sobre el devenir y aplicaciones
de la tecnología plantea el peligro de moldear una opinión pública en base a
prejuicios y opiniones de legos en la materia que, incluso, llegan a
reinterpretar a su conveniencia las opiniones de las personas expertas.
