Documento discutido y avalado por los profesores asistentes a la Asamblea de Profesores del Instituto Pedagógico de Caracas UPEL-IPC.
28 de junio de 2013
I.-A manera de introducción.
La universidad como institución está consagrada en una comunidad de intereses académicos que se conjugan a partir de la idiosincrasia y propósitos de sus actores. Su nombre responde a una condición histórica expresado en la palabra “universitas”, conglomerado de personas con intereses comunes. No podemos pensar en un recinto universitario ajeno a intereses públicos, colectivos, espirituales, de conocimiento y de libertad. El marco jurídico de la Ley de Universidades dice en su artículo 1, que: “La Universidad es fundamentalmente una comunidad de intereses espirituales que reúne a profesores y estudiantes en la tarea de buscar la verdad y afianzar los valores trascendentales del hombre”.
Esta búsqueda de la verdad hace del hombre un ser de conciencia y libre en pensamiento, por ello en el artículo 4, se señala que “La enseñanza universitaria se inspirará en un definido espíritu de democracia, de justicia social y de solidaridad humana, y estará abierta a todas las corrientes del pensamiento universal, las cuales se expondrán y analizarán de manera rigurosamente científica”. La correspondencia filosófica, etimológica y normativa orienta la definición de la universidad en libertad, en pensamiento, en reflexión, en criticidad, en conocimiento, en saberes y en profesionales cónsonos con el desarrollo del país, en plena correspondencia con las resoluciones de la UNESCO en materia educativa y cultural.
Esta búsqueda de la verdad hace del hombre un ser de conciencia y libre en pensamiento, por ello en el artículo 4, se señala que “La enseñanza universitaria se inspirará en un definido espíritu de democracia, de justicia social y de solidaridad humana, y estará abierta a todas las corrientes del pensamiento universal, las cuales se expondrán y analizarán de manera rigurosamente científica”. La correspondencia filosófica, etimológica y normativa orienta la definición de la universidad en libertad, en pensamiento, en reflexión, en criticidad, en conocimiento, en saberes y en profesionales cónsonos con el desarrollo del país, en plena correspondencia con las resoluciones de la UNESCO en materia educativa y cultural.
