Armando Altuve y María Jesús Vallejo
El Hospital J. M. de los Ríos arribó a sus 80 años de fundación. El centro pediátrico atraviesa por una crisis que se ha acentuado en los últimos tres años y que ha trastocado la calidad de la atención debido a la falta de insumos, medicinas, equipos en buen estado y una infraestructura adecuada. Los pocos médicos y enfermeras, que aún recorren sus pisos y pasillos, tratan de mantener activos los diferentes servicios, apegados a la mística y a la vocación por garantizar el bienestar de los pacientes. Esa prioridad de mantener la salud de los pequeños contrasta con el reflejo de las dificultades. El hospital pediátrico, que en 2016 atendió a cerca de 575.000 pacientes -de los cuales 65 % proviene del interior del país-, ha registrado una merma en el número de cupos hospitalarios. De acuerdo con datos recientes que obtuvo El Pitazo, en el mes de enero de 2017, de una disponibilidad real de 297 camas, solo 137 estaban operativas.
El Hospital J. M. de los Ríos arribó a sus 80 años de fundación. El centro pediátrico atraviesa por una crisis que se ha acentuado en los últimos tres años y que ha trastocado la calidad de la atención debido a la falta de insumos, medicinas, equipos en buen estado y una infraestructura adecuada. Los pocos médicos y enfermeras, que aún recorren sus pisos y pasillos, tratan de mantener activos los diferentes servicios, apegados a la mística y a la vocación por garantizar el bienestar de los pacientes. Esa prioridad de mantener la salud de los pequeños contrasta con el reflejo de las dificultades. El hospital pediátrico, que en 2016 atendió a cerca de 575.000 pacientes -de los cuales 65 % proviene del interior del país-, ha registrado una merma en el número de cupos hospitalarios. De acuerdo con datos recientes que obtuvo El Pitazo, en el mes de enero de 2017, de una disponibilidad real de 297 camas, solo 137 estaban operativas.


