Por Comité de Defensa de las y los Trabajadores de Petrocasa Guacara
La protesta planteada al interior de sus instalaciones PETROCASA, ubicada en Guácara estado Carabobo es la consecuencia de una lucha político-ideológica y laboral que venimos demandando los y las trabajadoras desde el año 2008; podemos decir que es la evidente y abierta contradicción entre la instauración de una empresa socialista con los valores humanistas en contra de la posición capitalista-excluyente de quienes están al frente de la dirección de PETROCASA.
La protesta planteada al interior de sus instalaciones PETROCASA, ubicada en Guácara estado Carabobo es la consecuencia de una lucha político-ideológica y laboral que venimos demandando los y las trabajadoras desde el año 2008; podemos decir que es la evidente y abierta contradicción entre la instauración de una empresa socialista con los valores humanistas en contra de la posición capitalista-excluyente de quienes están al frente de la dirección de PETROCASA.
Consideramos que la importancia y trascendencia del proyecto
PETROCASA exige por parte de todos sus participantes la internalización de
nuevos valores y actitudes capaces de orientar las acciones y de mantener
presentes los objetivos estratégicos de la transferencia de PODER AL PUEBLO.
Ante la ausencia de estos nuevos imperativos socialistas,
denunciamos desde entonces y en la actualidad, a través de vigilias y
manifestaciones pacíficas, que corremos
el riesgo de perder de vista las metas e ideales que sustentan la Revolución Bolivariana
(Democracia Participativa y Protagónica)
y caer en las aberrantes y codiciosas deformaciones de quienes dirigen
la empresa.
Este debe ser un espacio para el desarrollo integral y
comprometido del nuevo hombre y de la nueva mujer de la sociedad, para lo que
se requiere de madurez ideológica, política y del reconocimiento del momento
histórico que vivimos.
En tal sentido, exigimos que la actual problemática sea
analizada con rigurosidad revolucionaria y actitud crítica, característica de quienes creemos en un nuevo
modelo de producción socialista capaz de reivindicar lo humano y por ende lo
social.