Humberto Decarli
El presente año ha sido aniversario de hechos históricos relevantes. El cincuentenario de la muerte del Che Guevara es uno de ellos y el centenario de la distopía bolchevique es otro así como la fulminante victoria israelí durante la llamada guerra de los seis días acaecida en 1967. Además, se elaboró el primer documento internacional para la creación de un Estado judío en el Oriente Próximo. En efecto, en noviembre de 1917 el Foreign Office emitió la Declaración de Balfour mediante la cual el Reino Unido respondió las aspiraciones del movimiento sionista internacional para darle un territorio a objeto de fundar un Estado y formar el Hogar Nacional Judío. Era la pretensión de ciertas áreas del movimiento judío mundial provocador del éxodo hacia esa región como espacio físico escogido donde se iba a instalar la nación.
El canciller británico, Arthur Balfour, envió una comunicación constituyente del documento fundacional del futuro Estado de Israel, dirigida al jefe del judaísmo en el Reino Unido. Allí se menciona a Palestina como potencial territorio a ser ocupado aunque en aquel momento era parte del imperio otomano pero con las perspectivas, en efecto cumplidas, de su caída para que las potencias europeas, Francia y el Reino Unido, se repartieran la zona mediante el tratado Sikes-Picott. Los británicos a posteriori, reservaron parte de Palestina para los hebreos.
El presente año ha sido aniversario de hechos históricos relevantes. El cincuentenario de la muerte del Che Guevara es uno de ellos y el centenario de la distopía bolchevique es otro así como la fulminante victoria israelí durante la llamada guerra de los seis días acaecida en 1967. Además, se elaboró el primer documento internacional para la creación de un Estado judío en el Oriente Próximo. En efecto, en noviembre de 1917 el Foreign Office emitió la Declaración de Balfour mediante la cual el Reino Unido respondió las aspiraciones del movimiento sionista internacional para darle un territorio a objeto de fundar un Estado y formar el Hogar Nacional Judío. Era la pretensión de ciertas áreas del movimiento judío mundial provocador del éxodo hacia esa región como espacio físico escogido donde se iba a instalar la nación.
El canciller británico, Arthur Balfour, envió una comunicación constituyente del documento fundacional del futuro Estado de Israel, dirigida al jefe del judaísmo en el Reino Unido. Allí se menciona a Palestina como potencial territorio a ser ocupado aunque en aquel momento era parte del imperio otomano pero con las perspectivas, en efecto cumplidas, de su caída para que las potencias europeas, Francia y el Reino Unido, se repartieran la zona mediante el tratado Sikes-Picott. Los británicos a posteriori, reservaron parte de Palestina para los hebreos.
