Por: Andrés Eloy León (USI-PSL)
Los últimos
días de campaña previa a las primarias de la Mesa de la Unidad Democrática
delatan el carácter de los contendientes y sus partidos. Más allá de los
apetitos desenfrenados de poder que salen a relucir en las diatribas nada
"unitarias" que intercambian los precandidatos, todos estos políticos
y las organizaciones que los respaldan comparten en el fondo un mismo proyecto
político.
No es casual que todos los partidos de la MUD suscriban el documento titulado "Lineamientos para el Programa de Gobierno de Unidad Nacional", en el cual se esboza una orientación privatizadora y antipopular, heredera de las tradiciones adeco-copeyanas de gobierno, con el discurso de proteger las inversiones nacionales y extranjeras; evitar el aislamiento diplomático de nuestro país en foros como la OEA y la ONU, y estimular un rol dirigente para los empresarios en las políticas económicas del Estado venezolano, buscan desregular aún más los mecanismos del mercado imperantes en nuestra economía. Sin la menor vergüenza, el documento de la MUD reivindica las relaciones laborales que caracterizaron al período puntofijista, obviando mencionar los ataques sistemáticos que sufrieron los trabajadores y sus derechos; asimismo, proponen eliminar la inamovilidad laboral.
