
[Lo que sigue nos llega desde la revista electrónica Sin Permiso www.sinpermiso.info, escrito por una autora no anarquista, a la que se identifica como de izquierda cristiana. El artículo provee elementos sobre lo que pasa en ese país centroamericano y lo que deben enfrentar l@s compas que allí intentan impulsar una referencia socialista libertaria.]
Nicaragua, una dictadura constitucional
María López Vigil
13/11/11
Escribo estas líneas cuando amanece en Managua, 72 horas después de que cerraron las juntas receptoras de votos en todo el país. Mientras Ortega se proclama vencedor con algo más del 62 por ciento, su único contendiente, la Alianza PLI, desconoce los resultados, como los desconocen todas las organizaciones de la sociedad civil y la misión de observación internacional de la Unión Europea.
No podemos saber cuáles han sido los resultados. Es posible que Ortega haya ganado, pero resulta imposible que lo haya hecho con ese margen. Es posible que el resultado real haya sido un empate técnico entre Ortega y Fabio Gadea, el candidato de la Alianza PLI. Es posible que haya ganado Gadea por escaso margen. Nunca lo sabremos. Ese es el drama que vive hoy Nicaragua, más allá de los resultados emitidos por el Poder Electoral, una institución totalmente controlada por el FSLN desde hace por lo menos siete años, que tiene poderes exorbitantes.
Por primera vez en la breve historia electoral de Nicaragua (desde 1984 hasta hoy), en estas elecciones ha habido disturbios violentos en 80 de los 153 municipios en las vísperas de los comicios y después de ellos. Por primera vez la oposición no reconoce los resultados en las primeras horas. Por primera vez se reclaman nuevas elecciones. A pesar de eso, el Poder Electoral ha hablado de las elecciones "más pacíficas de nuestra historia".
