Con la tecnología de Blogger.

miércoles, 11 de enero de 2017

Repensando los ejércitos


Anónimo

* Este texto apareció originalmente en una compilación de textos preparada para un encuentro antimilitarista celebrado en Trieste, Italia, en 2009. Esos textos son parte del libro Ejércitos en las calles: Sudamérica, Montevideo, Tutía Ediciones, 2016.

Toda construcción de identidad individual se hace, necesariamente, en oposición a otras identidades. Afirmamos la autopercepción de nuestro ser en tanto podemos diferenciar que existe un afuera, una otredad, con la que interactuamos desde un yo sensible. En este sentido, nuestra conciencia va creando un relato, una narración, de lo que ella misma es y de sus características identitarias, en el largo proceso de interacción con otras.

Si bien esto es cierto como mecanismo natural en la creación de cada identidad individual, también es cierto que su construcción colectiva está atravesada por procesos más complejos ya que todo relato de afirmación identitaria en una colectividad, tiene una intencionalidad específica. Si existió un momento en que los colectivos humanos, gregarios y de manada, se autopercibían en una identidad colectiva producida por la vía de los hechos y sin una intencionalidad que la dirija, el Poder se ha autoproclamado como guardián de un relato que él mismo construye en función de sus intereses, intentando convencer y construir identidades individuales funcionales.

Un Estado es, entre otras cosas, un relato, una violencia narrativa que se impone por la fuerza a un conjunto de individuos que no necesariamente se autoperciben como una colectividad, pero que pasan a serlo por gracia y obra del relato mismo. Esto, desde luego, no es posible sin una ejercitación constante, sin un mecanismo de convencimiento y una violencia física palpable.

A estos efectos, el ejército puede ser entendido como el ámbito de mayor penetración y victoria del Estado y su relato, en la psicología humana. Un soldado ha sido ejercitado, de ahí el origen del término, en el convencimiento y la defensa de una narración particular que el Estado sostiene. Pero no hablamos sólo del relato en lo que tiene que ver a un Estado particular, su historicidad, sus fronteras o “rasgos identitarios”. La psicología del ejército es la psicología de aceptación de la Autoridad hasta sus últimas consecuencias, del no cuestionamiento de las órdenes, del abandono de toda idea de libertad, de mutilación de la espontaneidad en el comportamiento, de humillación y negación del individuo. Un ejercitado por el Poder tendrá el mismo uniforme que todos, se cortará el pelo de la misma manera, caminará con la misma artificialidad que los demás y aceptará la defensa del relato aun cuando eso signifique, sin excepción alguna, la muerte y degradación de la vida en todas sus manifestaciones.

Siendo entonces el ámbito de mayor penetración en la mente de los seres humanos es también, desde luego, la mejor herramienta para llevar adelante la contención y supresión de toda disidencia, de toda individualidad o colectivo que se aparte del relato de modo visible y se proponga combatirlo. Como sabemos, la mente de un soldado bien ejercitado no tiene ningún reparo en matar a aquel que la autoridad le diga que mate, de hecho, para eso ha sido moldeada su nueva identidad.

Así las cosas, es esperable que exista un rechazo instintivo, en el sentido más animal y esencial del término, a la artificialización del comportamiento que el ejercitado ostenta y a los mecanismos a través de los cuales se ha llegado al mismo. Sin planificación alguna, emerge una reacción espontánea y visceral de todo aquel que no ha sido adoctrinado, rechazando al soldado, los marcos simbólicos de lo militar, sus mecanismos organizativos y sus estructuras jerárquicas. Pero, sobre todas las cosas, existe un reconocimiento instantáneo y fulminante de que el soldado ha reprimido, o definitivamente destruido, buena parte de su vitalidad, entendida esta como la energía que guía el comportamiento humano favoreciendo la vida y la libertad.

Por lo dicho, el relato que el Estado impone por la fuerza, necesita de una nueva narración que justifique sus mecanismos y herramientas. Si el Estado debe explicar las razones de la existencia del ejército y de la muerte de la vitalidad en los soldados, es porque debe justificar su propia existencia, lidiando con el rechazo generalizado que él mismo genera.

Los colectivos humanos han tenido enfrentamientos armados de todo tipo desde que existen situaciones de competencia por recursos, pero los mismos fueron llevados adelante por grupos auto organizados que, al cesar el enfrentamiento, se diluían. Resuelto el conflicto, las necesidades de un grupo organizado para el mismo dejaban de existir, haciendo innecesaria su presencia y los individuos que lo habían constituido volvían a sus prácticas habituales, desarticulando las relaciones jerárquicas que se pudieran haber generado. Pero el Estado es una estructura estable producida para garantizar una escasez artificial, una apropiación de recursos y beneficios que un pequeño grupo realiza en relación a la mayoría. La misma no hace más que perpetuar la competencia por recursos con otras colectividades y retroalimenta la necesidad de un grupo especializado que la lleve adelante. Por tal motivo, el Estado, en tanto relato violento, es indisociable de la aparición de los ejércitos en su sentido más esencial y del uso de la violencia física ya no para resolver una situación de escasez, sino para perpetuarla.

La justificación del relato del Poder plantea la necesidad de la Autoridad, estable y burocratizada, y la centralización y concentración de la fuerza en especialistas, como solución a la angustia colectiva que la falta de recursos produce. Pero siendo que el Estado es el causante de esa escasez artificial y el Ejército la herramienta producida para el enfrentamiento por recursos, éste último no tiene otro objetivo más que garantizar que la escasez no se resuelva nunca, ya que su resolución disolvería la razón misma que argumenta la existencia de ambas entidades. De este modo, Estado y Ejército no poseen otro enemigo más que la propia población que pretenden representar o defender y es ella el foco de la violencia que organizan. Dicho de otro modo, el Poder produce un problema y se propone como la única solución al mismo.

Desde luego, la psicología del relato del Poder funda sus bases en el miedo e intenta camuflar cada movimiento buscando un tercero que oficie de enemigo o responsable. La perpetuidad de la angustia colectiva es posible sólo si puede ser manipulada y dirigida hacia el lugar que se quiera, direccionándola constantemente hacia nuevos blancos u objetivos.

Con este conjunto de espejos deformes en el que vernos, la identidad colectiva a la que estamos violentamente invitados a participar no puede más que incentivar todo tipo de miserias individuales. Un individuo que construye su identidad en un colectivo que tiene por elementos de cohesión la angustia crónica, el miedo descontrolado, la escasez perpetua y la constante búsqueda de enemigos; probablemente naturalice la inseguridad y el malestar e intente esconderlos detrás de un orgullo desmedido. Probablemente entienda que la competencia y no la cooperación es el estado natural del ser humano, que siempre desee algo externo como manera de ocultar su angustia y piense en establecer relaciones de poder y control sobre sus semejantes como práctica habitual de vida, siendo celoso, posesivo y cosificador. Viéndose una y mil veces en los siniestros espejos que la sociedad del Poder le acerca, creerá que la Autoridad es necesaria y no encontrará manera de obrar por su cuenta.

Puestos a funcionar de este modo, resulta esperable que los individuos y colectivos humanos pierdan de vista que han naturalizado situaciones y procesos completamente antinaturales. Pero, y con consecuencias mucho más complejas, se ha invisibilizado el hecho de que el orden establecido solamente puede mantenerse en pie profundizando los pilares que lo sostienen.

Debido a que existirá constantemente una fuerza vital que guíe a individuos y colectivos a resolver la escasez y a dar con la causa de la angustia para extinguirla, existirán cada vez más recursos y propuestas de manejo de los mismos. De hecho, los seres humanos nunca produjeron directamente tanto alimento como en el presente. Por tal motivo, el Poder, en su afán de mantener el orden violentamente establecido, deberá concentrar cada vez más los recursos en pocas manos, deberá aumentar el control sobre las poblaciones, reprimirá de manera cada vez más violenta los relatos disidentes y continuará una propaganda cada vez más agresiva y malintencionada, creando la ilusión de que toda su maquinaria es necesaria y que sólo con ella se solucionarán los problemas.

El Estado es, como hemos dicho, un relato y el Ejército, al mismo tiempo, es el ámbito de mayor penetración de ese relato en su dimensión más compleja y el grupo estable especializado que lo sostiene. Si los Estados entienden necesaria la constante presencia de los ejércitos patrullando las ciudades, es porque se les ha encendido una señal de alerta, porque temen que la conflictividad social estalle y no pueda ser encausada. Porque el relato no encuentra otra manera de sostenerse.

Paradójicamente, si la presencia constante y sistemática de los ejércitos en el día a día es naturalizada, la victoria del relato es total y parece estar blindada. Si la vida y el sentido común se militarizan plenamente y sin resistencia, probablemente la vitalidad del ser humano muera definitivamente.

“Ejércitos en las calles” resulta entonces un texto fundamental para visibilizar la frialdad con la que los Estados manejan sus previsiones de conflictividad y constante tensión por el crecimiento demográfico y las catástrofes ambientales que el capitalismo está generando. Una de sus tantas virtudes es la de basarse en textos públicos producidos por la OTAN, por lo que no propone posibles hipótesis que hacemos los que peleamos contra el Poder. Por el contrario, el texto se basa en lo que los Estados dicen explícitamente que están queriendo poner en práctica a los efectos de controlar una situación de creciente tensión.

Europa tiene, en estos momentos, un proceso de marcada desarticulación del conjunto de “coberturas sociales” que han sido denominadas como “Estado de bienestar”. Luego de los procesos posteriores a la segunda guerra mundial y la reconstrucción de las infraestructuras europeas, la política engendró un tipo de discurso que proponía al Estado como garante de determinado conjunto de derechos básicos tales como la cobertura sanitaria, el acceso a la vivienda, la educación universal, el empleo y el consumo como elementos cohesionadores de la sociedad. Con Keynes como representante y productor de una base teórica desde la economía, el Estado de bienestar propone la posible existencia de una economía capitalista en la que el Estado interviene como mecanismo de regulación y dinamización de los derechos sociales, desarrollándolos a la par del crecimiento productivo. Para esto, el discurso político consolidó un concepto que hasta el momento sólo parecía ser una abstracción poco definida: la tercera vía.

Dicho planteo se intentaba proponer como alternativa al binomio capitalismo-socialismo propio de la guerra fría y fue ganando terreno en buena parte de los partidos políticos de masas que accedieron al gobierno. Entendido como una serie de concesiones que el capitalismo debía brindar a la población luego de la brutal guerra que había generado, el Estado de bienestar y su “tercera vía” se proponían reconstruir el respeto y la fe, completamente perdidas, en el Estado y su capacidad de resolver la felicidad humana. Desde luego, dicho proceso vino acompañado de una ola represiva sin excepción a todo relato disidente

Entrado el siglo XXI, los Estados europeos comenzaron un sistemático desmonte de todas y cada una de esas concesiones, demostrando que las mismas sólo podían ser una situación pasajera y no un camino evolutivo de no retorno. El capitalismo nos propone un juego clásico en el que las poblaciones bailan una música siniestra en torno a un conjunto reducido de sillas. Como sabemos, cuando esa música se detiene los participantes se encuentran con el problema de que no hay sillas para todos y que algunos quedan fuera de la zona de confort y concesiones. Si en la primera mitad del siglo XX buena parte de los países latinoamericanos habían generado leyes de contención social, consolidando reivindicaciones de las luchas obreras; era porque Europa estaba siendo devastada por la guerra. Del mismo modo, si se pudo formular la hipótesis del Estado de Bienestar en el primer mundo, fue porque las dictaduras militares y el proyecto neoliberal de la segunda mitad del siglo XX barrieron con Latinoamérica.

Pero a diferencia del juego infantil en el que la música se detiene y solamente falta una silla, en el juego capitalista las sillas son muy pocas y los perdedores muchos más que los que disfrutan del bienestar.

Al mismo tiempo, existe un crecimiento demográfico ininterrumpido en la población mundial, pero particularmente en las zonas más pobres. Dicha situación viene provocando una migración sostenida y creciente que se dirige de las zonas cada vez más arrasadas, hacia las supuestas zonas de confort. Las guerras y ocupaciones que las potencias vienen llevando adelante en los países árabes para continuar la succión de recursos naturales, sumada a la sangría económica, empujan sucesivas oleadas de inmigrantes que intentan llegar al corazón europeo. A ellas se les suman las que huyen de la constante sangría económica en África y América latina, buscando el sueño capitalista del trabajo y la posibilidad de enviar dinero a sus familias.

Si bien esta inmigración ha sido funcional a las economías de Europa, aproximando mano de obra desesperada y barata, la misma no puede ser descontrolada ni aluvional. Por tal motivo Europa ha vuelto a levantar sus trincheras de combate y en los últimos años ha construido al menos 1.200 km de vallados y muros fronterizos. Hay un vallado que cierra toda la frontera de Bulgaria con Turquía, otro que cubre el paso entre Grecia y Macedonia, uno más en toda la frontera de Hungría y Serbia, Hungría y Croacia, Croacia y Eslovenia, Eslovenia y Austria. Todo está vallado para los recién llegados. El mar mediterráneo, otra enorme valla, es cuidado escrupulosamente por navíos militares que disparan primero y luego preguntan. Del mismo modo, existen dos enclaves de ocupación española en territorio marroquí, Ceuta y Melilla, que poseen vallados triples rematados con varias líneas de alambres de púa.

Para el control de fronteras de toda la Unión Europea en el año 2004 se ha creado la agencia Frontex, encargada de gestionar los mecanismos de represión y contención de los flujos migratorios. La misma ha sido la desarrolladora de los nuevos sistemas de patrullaje marítimo y la promotora de los vallados. No conformes aún, en el año 2015 se ha propuesto un proyecto de creación de una Guardia Europea de Control de Fronteras y Costas que tenga un grupo específico de militares no dependientes de ningún Estado particular.

A esto debe sumarse la política de “externalización de fronteras”, mediante la cual la Unión Europea establece acuerdos de cooperación con los países fronterizos no europeos a cambio de una vigilancia más dura de toda la franja fronteriza. De este modo, son los ejércitos y las policías de los países no europeos los que más inmigrantes asesinan, haciendo el trabajo sucio que mancharía la imagen de Europa.

Pero la lógica militar, como bien veremos en “Ejércitos en las calles”, no se limita al control de fronteras, sino que está planificada para el progresivo control y patrullaje de los ejércitos en las ciudades de todos los países de la Unión. La masificación de las ciudades, las muestras y adelantos de su inminente colapso a nivel de sustentabilidad, plantean un futuro de constantes revueltas populares que no podrán ser aplacadas por las policías locales. Al menos Bélgica, Bulgaria, Chipre, España, Italia y Malta; han reconocido que consumen más agua del promedio del proceso de recuperación natural de sus fuentes. Esto quiere decir que año a año sus manantiales se secan irreversiblemente, además de la contaminación creciente. Como complemento, el aire en Roma, Madrid, Milán, Londres o Bruselas; es considerado por la propia Unión Europea como altamente nocivo para la salud y su condición empeora año a año.

Pero con consecuencias mucho más palpables a corto plazo, se evidencia cada vez más que el capitalismo ha reducido sensiblemente el número de posibles ganadores en la carrera por el éxito a la que las poblaciones han sido sometidas y que la frustración y la angustia colectiva sólo pueden crecer.

Ante esto, la apuesta por la militarización no hace más que visibilizar el hecho de que los Estados entienden más rentable, económica y políticamente hablando, la represión que el antiguo Estado de bienestar.

La OTAN es una alianza militar entre Estados que se proponen mecanismos de coordinación y de apoyo en la resolución de problemas por la vía de la guerra. La misma está conformada por la casi totalidad de los países de la unión europea, E.E.U.U, Canadá, Islandia y Turquía; y aun cuando su objetivos declarados son los de la mutua protección ante una agresión extranjera, tiene una larga tradición en intervenciones contra la población civil de sus Estados miembros con objetivos políticos de manipulación de la opinión pública. En particular son destacables los atentados que la misma llevó a cabo en varias ciudades europeas bajo la denominada Operación Gladio. La misma estuvo centrada en la colocación de bombas en espacios públicos de ciudades para luego inculpar a los precursores de relatos de disidencia para estimular la llegada a los gobiernos de partidos de derecha. Son notorios, por su nivel de reconocimiento público y documentación probatoria, los atentados de Piazza Fontana (1969), las Masacres de Peteano (1972), el atentado a la estación de trenes de Bolonia, entre otros.

Pero las coordinaciones entre los ejércitos y los Estados son a nivel mundial y si hablamos de la OTAN y la realidad europea, es porque no está disociada de la latinoamericana. Porque Licio Gelli, agente de la Italia fascista, fue uno de los encargados de organizar la Operación Gladio en Italia, pero también fue directo colaborador de la dictadura argentina y uruguaya. Porque Stefano Delle Chiaie, uno de los implementadores de los atentados en Italia, fue también uno de los organizadores del Plan Cóndor. Porque el relato del Estado es uno y las estrategias para llevarlo adelante se prueban y contagian de Estado a Estado, de ejército a ejército y de propaganda a propaganda.

Los mecanismos de avance de la militarización en las poblaciones no son unidireccionales y deben entenderse como un constante vaivén de experimentos que el Poder va llevando adelante en territorios controlados por diferentes Estados. Varias son las estrategias que fueron diseñadas en Europa y que luego se fueron aplicando en Latinoamérica, pero el sentido inverso es también un flujo muy claro. Argentina, por ejemplo, fue el primer país del mundo en tener un protocolo policial de identificación de población a través de las huellas dactilares ya a fines del siglo XIX, protocolo que fue copiado por todos los países europeos con el avance del siglo XX. Hoy son las policías europeas las que han avanzado en la expedición de documentos de identidad y pasaportes electrónicos que poseen un chip con información personal y detección a distancia; mientras que las latinoamericanas van adoptando el sistema poco a poco. Del mismo modo, muchos de los esquemas de control militar en ciudades, que Europa prevé para el futuro, ya han sido definidos y probados en la periferia de Bogotá o en Río de janeiro.

Nos hemos propuesto reeditar “Ejércitos en las calles” para propiciar esta reflexión y no para pensar que todo lo que sucede en Europa hoy, sucederá mañana en Latinoamérica. Porque nos interesa ver cómo existe un marco de constante intercambio de tecnologías y estrategias para avanzar en la creciente militarización de la vida.

Luego de la creación del terrorismo como el nuevo enemigo interno a vencer, todos los Estados se encuentran reformulando sus marcos legales para que el Estado de excepción se convierta en la regla. Sucede esto en la Francia de hoy, luego de los recientes atentados, así como sucedió en EE.UU luego de la caída de las Torres Gemelas o en Londres y sus atentados en estaciones de metro.

Al mismo tiempo, cualquier situación particular ha servido para declarar la excepcionalidad. Sirvió de excusa el terremoto de L`aquila, en Italia en 2009, para que los ejércitos tomaran el control del territorio y de la población. Estuvieron también en Nueva Orleans, luego del huracán katrina. En indonesia después del tsunami. Pero también fueron llamados a tomar las calles en Brasil en el último campeonato de fútbol.

Como mecanismo de trabajo analítico, nos hemos propuesto incluir el texto original y agregar análisis específicos sobre la militarización en la Latinoamérica de los gobiernos progresistas, para centrarnos luego en el caso del Mundial de Brasil 2014 y su uso para militarizar aún más la vida.

El Estado, ese relato que busca dar un nuevo paso en la calle y en nuestras mentes; debe ser enfrentado en esa doble realidad también. Reflexionando y reconstruyendo nuestra identidad individual y colectiva, pero también resistiéndolo en la calle. Desnaturalizar la presencia de los ejércitos en las calles, continuar vivo un sentido común que deteste a los soldados, es sólo una primera parte de un proyecto más amplio, el de avanzar nosotros en la destrucción del Poder.

[Tomado de https://periodicoanarquia.wordpress.com/2016/11/28/nuevo-libro-ejercitos-en-las-calles-sudamerica/#more-13304.]

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.

Ser gobernado es...

Charla: El Anarquismo en América Latina

Seguidores

Etiquetas

@kRata (comic) `Sabino Romero 10deLuluncoto 18 años El Libertario 1º de Mayo 27 de febrero 4 de febrero Aana Wainjirawa abajo los muros de las prisiones Abdicación del rey de España abolicionismo Aborto abstencion Abstención abstención electoral abuso militar en Venezuela abuso policial abuso sexual niños Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat acampada Acampadas acción directa anarquista Acción Directa Autogestiva Accion directa no violenta Acción Ecológica Acción Libertaria actividades activismo actualidad del anarquismo Acuerdo Venezuela China adecos chavistas agresiones en Venezuela agresiones a sindicalistas en Venezuela agroecología Agustín García Calvo Alan Furth Alan Moore Albert Camus Alberto Acosta Alcedo Mora Alejandro Álvarez Alentuy Alexander Luzardo Alfonso "el Set@" Alfredo Bonanno Alfredo Vallota Alí Moshiri Alí Primera Alí Rodríguez Araque alternativa Alternativa Antimilitarista Alto costo de la vida Alvaro García Linera Amador Fernández-Savater América Latina Américo Alejandro Balbuena Aministía Internacional Amnistía Internacional Amnistía Internacional Venezuela Amor amor libre Amor y Rabia análisis análisis anarquista sobre Venezuela análisis asamblea nacional análisis conflicto con Colombia análisis de izquierda Venezuela análisis de la revolución bolivariana análisis económico análisis reformas en Cuba análisis sobre Venezuela anarchico anarchism anarchism kurdistan anarchism venezuela anarcofeminismo anarcopunk venezuela anarquismo a la venezolana anarquismo básico anarquismo caracas Anarquismo en América Latina anarquismo en Argentina anarquismo en barquisimeto anarquismo en Francia Anarquismo en México anarquismo en Perú anarquismo en rusia anarquismo en Uruguay Anarquismo en Venezuela Anarquismo es movimiento anarquismo hoy anarquismo ilegalista Anarquismo social anarquismo suiza anarquismo venezuela anarquismo vs. Estado anarquismo y cárceles anarquismo y comunicación anarquismo y derecho anarquismo y ecología anarquismo y educación anarquismo y literatura anarquismo y luchas sociales anarquismo y marxismo anarquismo y nacionalismo anarquismo y planificación urbana Anarquismo y política Anarquismo y Postestructuralismo anarquismo y religión anarquismo y violencia anarquismo zulia anarquistas anarquistas caracas Anarquistas contra el muro anarquistas de Alemania anarquistas de Brasil anarquistas de Chile anarquistas de Cuba anarquistas de México Anarquistas de Temuco anarquistas de Turquía anarquistas en Bolivia anarquistas en Colombia anarquistas en Costa Rica anarquistas en Cuba anarquistas en El Salvador anarquistas en Paraguay anarquistas en Venezuela anarquistas presos anarquistas solidarios con los yukpa anarquistas ucv anarquistas y prisiones Andreas Speck Ángel Cappelletti anonymous venezuela antiimperialismo antimilitarismo antimilitarismo anarquista Antonio Ledezma Antonio Pasquali Antonio Serrano antropología Antulio Rosales Anzoátegui apagones apoyo a El Libertario apoyo internacional al chavismo apoyo internacional al madurismo APPO Archivo Histórico del Anarquismo en Venezuela armamentismo Armando Chaguaceda Armando Guerra Armando Investiga Armando la Resistencia arte callejero arte y anarquismo artistas asesinato de estudiantes asesinatos de manifestantes Asier Guridi Asilo y refugio ataques contra defensores de derechos humanos ataques contra defensores de derechos humanos en Venezuela ataques contra el movimiento anarquista ataques contra el movimiento popular en Venezuela ataques libertad de expresión autodefensa autogestion autogestión Autonomía autonomía de los movimientos sociales autonomía universitaria autoritarismo burocratico en Cuba Barquisimeto Bernhard Heidbreder biblioteca anarquista bicentenario bakunin bicicletas biciescuela urbana bienes comunes brutalidad policial Buenaventura Durruti Buenos Aires calentamiento global Cambiar el mundo sin tomar el poder Cambio Climático cambio social Campaña contra la Criminalización del Anarquismo capitalismo y medio ambiente caracas Carlos Crespo Carlos Crespo Flores Carmen García Guadilla Casa de la Mujer "Juana la Avanzadora" de Maracay Casa de la Mujer Juana la Avanzadora de Maracay Centro de Derechos Humanos UCAB chavismo y religiosidad popular chile ciberactivismo ciclismo urbano ciclo guerrilla urbana ciencia y tecnología en Venezuela Civetchi CNT Coalicion Anarquista y Libertaria de Porto Alegre Coalición Venezolana de Organizaciones LGBTI Colombia comercio de armas comic comics comida vegetariana Comitê Popular da Copa 2014 Comites de Defensa de la Revolución compra de armas concretera caracas concretera de chuao Concretera la carlota conflicto universitario conflicto yukpa consecuencias ambientales explotación petrolera en Venezuela contaminación ambiental contaminación PDVSA Cooperativismo cooptación de movimientos sociales cooptación medios alternativos Venezuela CORPOELEC Correo A coyuntura mexicana 2012 coyuntura venezolana 2010 coyuntura venezolana 2012 coyuntura venezolana 2013 coyuntura venezolana 2014 coyuntura venezolana 2015 coyuntura venezolana 2016 criminalización de la protesta en Colombia criminalización de la protesta en Venezuela Criminalización de los pueblos indígenas crisis agropecuaria en Venezuela crisis económica en Venezuela crisis economica venezuela crítica anarquista al marxismo crítica de izquierda al chavismo críticas de izquierda al madurismo críticas revolucionarias a Rafael Ramírez Cuba Libertaria Cuba Libertaria 22 Daniel Ortega Daniel Pinos deforestación delimitación de tierras indígenas demarcación de territorios indígenas demarcación de tierras en Venezuela deporte y anarquia deporte y capitalismo derecho a la manifestación derecho a la protesta desabastecimiento desaparecidos en Argentina desaparecidos en México desaparecidos en Venezuela desarrollo científico-tecnológico desencanto en el chavismo despidos injustificados detenciones difusión anarquista Douglas Bravo ecologismo ecologismo en Venezuela economía educación en Venezuela Ejército Venezolano Eliseo Reclus Emma Goldman endeudamiento Enfermedad Hugo Chávez equidad de género en Venezuela Erick Benítez Escritos de Domingo Alberto Rangel Espacio Público Estado y corrupción en Venezuela Estado y economía en Venezuela Esteban Emilio Mosonyi ética y práctica médica Europa Eva Golinger Evo Morales extractivismo EZLN falso socialismo Fanzine Exilio Interior FARC fascismo Federación Anarquista Centroamericana y Caribeña Federación Anarquista Centroamericana y del Caribe Federación Anarquista de México Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) Felipe Pérez Martí Feria del libro anarquista Feria del Libro Independiente y Autogestionario Ferrominera Ferrominera Orinoco FIFA Filosofía Filosofía en la Ciudad Francisco Flaco Prada Frente Clasista Argimiro Gabaldón futbol brasil Gadafi Galsic Género Genocidio GLBIT Global Voices globalizacion en Venezuela golpe de Estado en Venezuela Grupo de Estudio y Trabajo Jesús Alberto Márquez Finol Guardia Nacional Bolivariana Guardianas de Chávez Gustavo Godoy Gustavo Rodríguez hacktivismo Heinz Dieterich Henrique Capriles hiperinflación Historia de Venezuela historia del anarquismo homicidios Homofobia Humano Derecho Humberto Decarli Humberto Márquez Humor ilustraciones imágen El Libertario indigenas ecuador indígenas en Argentina indígenas en Bolivia indígenas en Brasil indígenas en México indígenas en Perú indigenas en venezuela indígenas en Venezuela indígenas presos en Venezuela Indígenas Venezuela indìgenas y revolución bolivariana individualismo y anarquismo industria forestal en Chile industria petrolera inflación en Venezuela informática libertaria Informe situación indígenas en Venezuela Inseguridad Ciudadana en Venezuela Instituto de Prensa y Sociedad Venezuela Irak Iris Varela Isbel Díaz Torres Israel izquierda antiautoritaria en Cuba izquierda antichavista izquierda en Venezuela James C. Scott Javier Gárate John Holloway Jorell Meléndez Jorge Videla jornadas de diversidad sexual Jornadas Magonistas Jose Manuel Delmoral Jose María Korta José María Korta José Quintero Weir José Rafael López Padrino Juan Carlos La Rosa la Justicia y los Derechos Humanos Laura Vicente LEEME CARACAS legado del chavismo Lexys Rendón Ley Antiterrorista Liber Forti Líber Forti liberacion animal liberación animal liberación humana libertad a los presos anarquistas libertad Bernhard Heidbreder libertad de expresión libertad de expresión en Venezuela libertad para detenidos en Lulea los Salarios y los Sindicatos lucha indígena en Colombia lucha indígena en Venezuela lucha revolucionaria lucha socio-ambiental luchas ambientales Venezuela luchas de los pueblos indígenas luchas de los trabajadores luchas de los trabajadores Venezuela luchas de mujeres luchas estudiantiles luchas indígenas en Venezuela luchas obreras luchas populares en Venezuela luciano pitronello Luis Carlos Díaz Luis Fuenmayor Toro Luis Rafael Escobar Ugas Luis Reyes Reyes Madres de Plaza de Mayo Madrid madurismo maestros manifestaciones manifestaciones en Venezuela manipulación mediática manipulación religiosa Manuales Manuel Castells Marc Saint-Upéry Marcela Masperó Marea Socialista María Esperanza Hermida Mario Antonio López mario gonzalez masa crítica Masacre de Cantaura Masacre de El Amparo Masacre de Haximú Masacre de Loma de León Masacre de Monte Oscuro masacre de San Vicente Masacre de Uribana medio ambiente medios comunitarios y alternativos de Venezuela medios de transporte alternativos megaminería Mercosur Mérida Mijaíl Martínez minería mineria en Venezuela minería en Venezuela Misiones Sociales MOC movilizacion en la planta muerte de neonatos en Venezuela mujeres anarquistas Mujeres Libres Mundial de Fútbol 2014 narcotráfico neoliberalismo Nicaragua nicolas maduro Nicolás Maduro Niñas y Adolescentes no a la concretera no a la extradicion de Bernhard Heidbreder no a las corridas de toros Nu-Sol objeción de conciencia Observatorio Venezolano de Conflictividad Social Occupy Wall Street Octavio Alberola organizacion nelson garrido Organización Nelson Garrido Origen de las Fuerzas Armadas en Venezuela Orlando Chirino Pablo Hernández Parra Paquete económico paramilitarismo paro universitario Parque Verde La Carlota patriarcado patriotismo Pedro Pablo Peñaloza Pelao Carvallo pelea de almohadas periódico anarquista Periódico Apoyo Mutuo periodico Bandera Negra periódico CNT Periódico El Amanecer Periódico El Libertario periódicos petróleo venezolano Picnic urbano poder y política en Latinoamérica poder y política en Venezuela poesía libertaria polarización en Venezuela Policía Nacional Bolivariana policías corruptos en Venezuela práctica anarquista prensa anarquista preso anarquista presos anarquistas presos políticos en Venezuela prision venezuela prisiones en venezuela proceso bolivariano producción agrícola protesta creativa protesta pacífica protestas contra el Mundial 2014 protestas en venezuela proyecto de reforma de la Ley de Conscripción y Alistamiento Militar pueblos originarios pugnas internas del chavismo Punk Latinoamericano punk veneziuela Quiteria Franco Rafael Ramírez Rafael Uzcátegui Raisa Urribarri Ramón Álvarez Ramón Carrizales Ramón Rodríguez Chacín Raúl Zibechi rebelion en venezuela recursos Red Latinoamericana Antimilitarista red Observatorio Crítico Red por los Derechos Humanos de Niños Red Protagónica Observatorio Crítico (OC) de la Revolución Cubana Regeneración Radio relaciones Cuba-EE.UU. relaciones de Venezuela con China relaciones de Venezuela con Colombia relaciones de Venezuela con Cuba relaciones de Venezuela con U$A relaciones entre la banca y chávez represión represión antianarquista represión en Colombia Represión en Cuba represion en Venezuela represión en Venezuela represión policial represion policial en Venezuela Repsol YPF resistencia indígena resistencia venezuela revista AL MARGEN revolución bolivariana Revolución ciudadana robert serra Roberto Yépez Rodolfo Montes de Oca Rodolfo Rico Roger Cordero Lara Rubén González Rubèn González Rusia Sacudón salario en venezuela salario mínimo en Venezuela San Cristóbal sanciones sancocho Santiago de Chile secuestro seguridad industrial semana pro presos anarquistas 2014 Servicio Militar Obligatorio sexismo sexualidad libre sicariato Sidor Sierra de Perijá Simón Rodríguez Porras sindicalismo situación agraria latinoamericana situación de la salud situación de los trabajadores en Venezuela situación del periodismo en Venezuela situación del sindicalismo en Argentina situación del sindicalismo en Venezuela situación político-social en Brasil situación político-social en la península ibérica situación político-social mexicana situación venezolana situation in Venezuela 2014 soberanía alimentaria en Venezuela Soberanía energética bolivariana Sociedad Homo et Natura Sociedad Homoetnatura Sofía Comuniello Sofía Esteves software libre solidaridad con Cuba Subcomandante Marcos Taller Libertario Alfredo López Tamoa Calzadilla Tarek William Saab tercerización en Venezuela terrorismo terrorismo cotidiano terrorismo de Estado en Colombia Testimonio represión Testimonios de la revolución cubana Todo por Hacer toma yukpa del TSJ Tomás Ibáñez torturas en Venezuela totalitarismo Trabajadores de la Chrysler trabajadores del Estado trabajadores en Argentina Transexuales Transfobia Transformando información en acción transición transnacionales chinas Transparencia Venezuela Transportes Camila Trasnacionales Tribunal Supremo de Justicia turquia Turquía tweets anarquistas Twitter UBV UCV ULA UNETE UNEY universidad central de venezuela Uribana Uruguay utopía Valles del Tuy Vaticano vegetarianismo Venevisión venezuela Venezuela bolivariana Venezuela protests in February 2014 Víctor Muñoz vidas anarquistas viento sin fronteras vigilia frente al TSJ violaciones a los derechos humanos violencia contra la mujer violencia contra niños Vivienda Vladimir Aguilar Williams Sanguino Wladimir Pérez Yaracuy Yendri Sánchez Zaida García Zapatistas Zara zona temporalmente autónoma Zulia