Con la tecnología de Blogger.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Notas dispersas sobre la demarcación de territorios indígenas (fragmento)



Antonio Pérez

[El texto que sigue es parte de la ponencia que A. Pérez presentó en el Encuentro Nacional para la Demarcación de Territorios Indígenas, realizado en la ULA-Merida entre el 2 y el 3 de diciembre de 2013 - ver http://periodicoellibertario.blogspot.com/2013/10/merida-simposio-internacional-por-la.html]

Como sucede en todo proceso histórico, a la demarcación indígena se le ha opuesto siempre la demarcación de los Invasores. A través de la pura fuerza, de un amplio espectro de atropellos dizque legalistas y de manipulaciones de las auténticas mitologías, la sociedad envolvente demarca en su exclusivo beneficio los espacios indígenas. El fundamento ‘legal’ más capcioso y, por extraño que parezca, todavía el más utilizado es la declaración de los territorios indígenas como terra nullius. La triquiñuela de la tierra baldía tiene una de sus expresiones más conocidas en el mito barato del “vacío amazónico”. Pongamos un ejemplo extremo, venezolano por más señas:

En los años 1970’s, los balbuceos utopistas característicos del pensamiento occidental se manifestaban públicamente a través de movimientos juveniles que, a menudo, adquirían aires naturalistas e incluso primitivistas aunque todavía no indigenistas –variante que todavía tardaría en aparecer-. El “retorno a la Naturaleza” resurgía en las clases medias urbanas. De este clima no escaparon algunos grupos caraqueños que fueron, diríamos hoy, abducidos por las extravagancias de más infame origen. En concreto, nos referiremos a un intento de colonización amazónica que germinó alrededor de Demetrio Avarantinós, un desarrollista griego que, significativamente, llegó a Venezuela poco después de la derrota de los nazis [1]. Las ideas de este dizque ingeniero agrónomo llegaron a interesar a altas dignidades estatales y también contaron con el beneplácito de alguna rama de la Universidad Central que timbró sus cogitaciones con el marchamo académico. Según escribió el prologuista de la ‘constitución’ de ese utopista autoritario –tremenda contradicción-, sus primeras ideas,

“surgieron en 1931, indudablemente estimulado y motivado por los profundos cambios organizacionales que ocurrían en la agricultura de la Unión Soviética […] No por casualidad la primera Organización se fundó en Atenas el 16 de Mayo de 1945 con el título COMUNIDAD AGRÍCOLA. Esto es, pocos meses anteriores a la caída del gobierno nazí alemán. Este hecho permitió iniciar el perfeccionamiento de las ideas originales mediante su confrontación con los hechos de la vida real. Las ideas desarrolladas originalmente en Grecia, llegan a Venezuela entre 1947 y 1948 mediante correspondencia que el autor de este trabajo mantuvo con el entonces Presidente de la República, Don Rómulo Gallegos. Recuérdese que las primeras Comunidades Agrarias, se fundaron en el país precisamente durante el primer gobierno de Acción Democrática (1945-1948)” (en Avarantinós: 3-4)

El proyecto sufrió distintas vicisitudes ligadas a los vaivenes políticos del momento. Al parecer, el perezjimenismo lo ignoró por lo que hubo de esperar hasta la restauración democrática. En 1959, fue legalizado y bautizado como Comunidad de Producción (CP). Siempre en palabras del prologuista, al año siguiente, se celebró la “Asamblea Extraordinaria de los miembros (80 entre indígenas y caraqueños) de la CP, celebrada el 27-10-1960, se resolvió por unanimidad tomar posesión de los terrenos necesarios para su funcionamiento y en los siguientes términos: “Ipso jure, con espíritu trascendental y para el progreso del país, declarar desde este momento, propiedad de la CP los terrenos baldíos que a continuación serán descritos y los cuales se encuentran en posesión de ella. Los únicos ocupantes y derecho-habientes sobre estos terrenos son los asociados de la nombrada Empresa de colectividad”” (en ibid: 5)[2].



Esos terrenos “baldíos” de “selva primitiva húmeda tropical” demarcaban un cuadrado de 30 x 30 kms. (900 kms2; algo menos que Isla Margarita) con los linderos trazados a tiralíneas en la más pura tradición del colonialismo expansivo y situado tierra adentro cerca de la margen derecha del río Ventuari, a la altura del entonces caserío de Las Mercedes, en pleno Territorio Federal Amazonas (hoy, Estado). Y, asimismo, en pleno territorio indígena, en la divisoria entre Piaroa y Yekuana. Según las hablillas que, a finales de los 1970’s, corrían por el Amazonas venezolano, Avarantinós llegó a instalarse en la enormidad de su comuna pero duró pocos meses; unas decenas de adeptos, seguramente ignorantes de las raíces ideológicas de la CP, le abandonaron cuando se acabaron las provisiones acarreadas desde Caracas y él tuvo que ser ‘rescatado por los indígenas’ -¿cuáles, quiénes?, ¿Piaroa, Yekuana u otros?- cuando estaba a punto de perecer de inanición después, dicen, ‘de haber cocinado al último de sus perros’.

Desde el punto de vista teórico, aquella demarcación CP es un ejemplo tanto de confusión ideológica –siendo benévolos, diríamos sincretismo- como de ignorancia amazónica y, sobre todo, de inaudito desprecio por los indígenas. Estamos ante un proyecto aparentemente utópico y hasta libertario [3] que comienza inspirándose en la naciente URSS, florece en Grecia bajo la ocupación nazi e intenta trasplantarse al Amazonas durante unos gobiernos socialdemócratas: ¿cabe mayor confusión?

Si proyectos extravagantes como el de CP -que llegan a demarcar fraudulentamente un territorio indígena- pueden producir reacciones cómicas, indiferentes o de fastidio, no debería ocurrir lo mismo cuando de proyectos que se reclaman de un comunitarismo parecido tienen como actores a los indígenas. Pongamos un ejemplo yukpa:

En la misma época que la CP y, desde luego, siguiendo parecidos criterios desarrollistas, el indigenismo gubernamental venezolano adoptó la recurrente política de crear micro-empresas indígenas. La demarcación y menos aún la auto-demarcación no sólo no estaba contemplada sino que sospechamos que hubiera sido pésimamente recibida. Una de estas micro o, mejor dicho, nano-empresas fue la implantada sobre el papel en Ayapaina; el Estatuto de esta comunidad yukpa [4] es un buen ejemplo de un despotismo ilustrado que busca mantener a los indígenas en una minoría de edad política. Algunos de sus artículos no dejan lugar a dudas:

“Artº 4. El patrimonio de la Asociación estará constituido: por las tierras que se le adjudiquen bajo cualquier título… Artº 5. La Asociación tendrá por objeto constituir una unidad económica que abarque a la comunidad organizando el trabajo en función del pleno empleo de los comuneros y la explotación en común de los recursos naturales… Artº 6. La Asociación cumplirá, además los siguientes fines: a) promover el desarrollo de la Comunidad en forma sistemática, orientando su funcionamiento hacia la creación de empresas indígenas y cooperativas. b) legalizar la tenencia de sus tierras…” (Ministerio: 2-3)

Encontramos en este Estatuto varias expresiones significativas que muestran el predominio de la mitología del desarrollismo–mito del eterno progreso- y la absoluta ausencia de las nociones de propiedad colectiva indivisible e inalienable y, en consecuencia, de cualquier intento de auto-demarcación. No eran los términos de la época –trivial apreciación-, lo cual no quiere decir que no estuvieran en el ánimo de algunos–discutible apreciación- pero, por encima de estas apreciaciones, debemos subrayar que en esos años sí estaban presentes las condiciones para que prosperara la otra demarcación, aquella basada en el olvido de la propiedad comunal entendido como paso necesario y previo a la integración del indígena en el mercado. Critiquemos algunas de esas ‘expresiones significativas’:

1) las tierras –territorio no era todavía un término en uso- le serán adjudicadas (sospechoso vocablo, cf. infra) a los Yukpas bajo cualquier título; como dicen que decían los obispos del Medioevo, “son pobres y se conforman con poco”. 2) la comunidad se agrupa en una asociación civil estatutaria y legalmente igual a cualquier otra del mundo criollo; no hay especificidad étnica alguna ni, por tanto, reconocimiento de las formas tradicionales de organización. 3) legalizar la tenencia de sus tierras no es un objetivo prioritario sino que está supeditado al desarrollo económico. Además, todavía se tenía interiorizado que la economía indígena era una entidad independiente de la política. La demarcación ni estaba ni se la esperaba. Podríamos decir que, si a los Gétulos les engañaron con una piel de toro, a los Yukpas les contentaron (aparente y provisionalmente) con una nano-empresa.

La comparación de este marco estatutario con el lenguaje político-administrativo de la Venezuela indígena de hoy[5], aunque pudiera ser de gran enseñanza, por motivos de espacio y de tópico queda fuera de las presentes notas.

Finalmente, nos queda el triste tema de las legislaciones que, pese a ser probablemente muy vanguardistas, tienen graves carencias en lo que respecta a la propiedad de los territorios indígenas[6]. Por ende, ello dificulta que las demarcaciones tengan un correlato aceptable por los pueblos indígenas. Por ejemplo: la Constitución ecuatoriana de 1998, aunque está considerada como ‘una de las más avanzadas del mundo’, en lo que respecta a los territorios indígenas se sitúa en un marco conceptual insuficiente y hasta paternalista. No está a la altura de las legítimas reivindicaciones de esos pueblos. En este tópico crucial, sólo concede que los indígenas tienen derecho a:

“1) mantener, desarrollar y fortalecer su identidad y tradiciones en lo espiritual, cultural, lingüístico, social, político y económico; 2) conservar la propiedad imprescriptible de las tierras comunitarias, que serán inalienables, inembargables e indivisibles, salvo la facultad del Estado para declarar su utilidad pública, estas tierras estarán exentas del pago del impuestos predial; 3) mantener la posesión ancestral de las tierras comunitarias y a obtener su adjudicación gratuita, conforme a la ley; 4) participar en el uso, usufructo, administración y conservación de los recursos naturales renovables que se hallen en sus tierras; 5) ser consultados sobre planes y programas de prospección y explotación de recursos no renovables que se hallen en sus tierras y puedan afectarlos ambiental o culturalmente; participar en los beneficios que estos proyectos reporten, en cuanto sea posible y recibir indemnizaciones por los perjuicios socio ambientales que les causen” (nuestras cursivas; Cap. V, artº 84)

Nuestras primeras y primarias objeciones serían: a) desconoce el término territorio sustituyéndolo siempre por tierras, un vocablo que, cuando menos, podríamos calificar de nebuloso. b) la redacción del parágrafo 2º deja mucho que desear: si las tierras se declaran de utilidad pública por el Estado, ¿sólo deberán pagar impuestos o, muchísimo peor aún, dejarán de ser “inalienables, inembargables e indivisibles”? c) las tierras comunitarias, según el # 3º, serán adjudicadas gratuitamente por el Estado; adjudicar (cf. supra), con sus resabios de subasta, es palabra que está muy alejada semánticamente de la devolución y/o reconocimiento de la propiedad colectiva que el Estado debe a los indígenas. d) participar en el uso, usufructo… es frase perversa porque niega a los indígenas la propiedad completa de los recursos que contengan sus territorios. e) consultar, participar, en cuanto sea posible, recibir indemnizaciones… todo el parágrafo 5º es un compendio de torpes señuelos inventados para esconder el expolio de los territorios indígenas, suplantar impunemente los derechos de esos pueblos y, lo que es tan ridículo como falaz: pretender engañar a los indígenas con espejuelos.

Notas

[1] El nacional-socialismo alemán fue un popurrí de ideologías entre las que se encontraba el ecologismo. No debe sorprendernos la siguiente cita: “Cuando el pueblo intenta rebelarse contra la férrea lógica de la Naturaleza, entra en conflicto con los mismísimos principios a los que debe su existencia como ser humano. Sus acciones contra la Naturaleza le llevarán a su propia destrucción” (Hitler, Mein Kampf) El ‘ala verde’ del nazismo alcanzó su apogeo en 1935, con la promulgación de las Reichnaturschutzgesetz o leyes de protección de la Naturaleza, muy avanzadas para la época. Después, llegó la guerra y con ella los ‘verdes nazis’ liderados por R. Hess quedaron a merced del contraataque definitivo de Göring, Bormann y Heydrich, adversarios internos del ‘eco-nazismo’.

[2] La cita “Ipso jure,…” está tomada del Acta de esa asamblea que Avarantinós -ya para entonces domiciliado en un ancianato en Caracas- registró en la Notaría Pública de Caracas (nº 2224216, con fecha 27.VII.1973), documento que velis nolis se hizo pasar por título de propiedad ante los hipotéticos interesados en la aventura, hippies en su mayoría. También nos gustaría señalar que, en el centenar largo de páginas de este proyecto, es ésta la única ocasión en la que se utiliza la palabra indígena. Subrayemos que aparece en el prólogo escrito por el prof. Orta pero no en el Proyecto en sí. En todo caso, es posible que todavía se pueda reconstruir quiénes fueron esos indígenas, supuestos o reales, que apoyaron la presencia de la CP en el Amazonas.

[3] Al menos, una de las citas con las que el agrónomo griego comienza su obra es propia del comunismo libertario: “Y el corazón y el alma de los que creyeron era una. Nadie decía que sus bienes le pertenecían en propiedad, porque todo era común entre ellos… Ninguno de ellos era indigente, todo lo que aportaban era distribuido a cada uno según sus necesidades. (Acto de los Apóstoles IV, 32-35)” (Avarantinós: 6)

[4] De la comunidad Ayajpaina (sic) (Machiques, Edo. Zulia), se tienen noticias fehacientes desde 1937 (visita de Bolinder) y 1940 (Phelps, Yépez) pero, ya en 1947, después del paso de Acosta Saignes, fue estudiada por una expedición de La Salle. En aquellos años, aún se daban las “campañas de pacificación de los irreductibles indios de la zona del Catatumbo” y los Yukpa, englobados frecuentemente en la evanescente categoría de “los Motilones”, todavía eran llamados Chaké; Ayajpaina era “la ranchería principal de la región” rionegrina y en ella eran frecuentes el carate y el bocio (Sociedad: 31, 7, 52, 86-87 y passim) Treinta años después, era objeto de un proyecto indigenista de escaso presupuesto, mínimo peso político y, eso sí, altos vuelos asistenciales.

[5] La producción parece ser el único vocablo que entiende la sociedad envolvente, en 1974 y ahora. Quizá por ello, de cara a los medios venezolanos, la hija del asesinado cacique S. Romero declaró: “¿Qué pasa con el gobierno revolucionario venezolano?...queremos que ellos cumplan con su palabra...nosotros solo necesitamos de las haciendas, el territorio pues y libre...sin territorio nosotros no podemos producir..." (nuestras cursivas; en aporrea tvi, 05.X. 2013). El titular escogido para encabezar la noticia rezaba: “(Video) Zenaida Romero, hija del cacique yukpa Sabino: "Sin territorio nosotros no podemos producir"”. Independientemente de que este titular refleje con fidelidad las declaraciones de Zenaida, priorizar producción como palabra clave nos indica que el lenguaje empresarial impregna todavía parte, quizá no del discurso indígena pero, desde luego, sí del discurso mediático-indigenista.

[6] El fraseo de su ejemplo más citado, el famoso Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes (OIT, 1989), deja mucho que desear. Véanse los dos artículos que rozan el tema de la propiedad de los territorios indígenas: “Artº 7. 1. Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir las propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que este afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Artº 18. La ley deberá prever sanciones apropiadas contra toda intrusión no autorizada en las tierras de los pueblos interesados o todo uso no autorizado de las mismas por personas ajenas a ellos, y los gobiernos deberán tomar medidas para impedir tales infracciones” (nuestras cursivas) Evidentemente, en esas condiciones tan humanitarias como insustanciales, no hay pretexto para promover demarcación alguna.

Bibliografía


AVARANTINÓS, Demetrio. 1973. Comunidad de Producción (Estudio económico concerniente a una célula de la sociedad futura); UCV-FACES-Instituto de Investigación; Caracas; 114 pp.+ anexos.
MINISTERIO DE JUSTICIA. 1974. Dirección de Cultos y Asuntos Indígenas. Oficina Central de Asuntos Indígenas, Estatuto de la Comunidad Indígena de Ayajpaina Edo. Zulia. Caracas; nº pp. incompleto.
SOCIEDAD DE CIENCIAS NATURALES LA SALLE/UNIVERSIDAD DEL ZULIA. 1953. II Congreso de Ciencias Naturales y afines. La región de Perijá y sus habitantes. Caracas; Ed. Sucre; 556 pp.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.

Ser gobernado es...

Charla: El Anarquismo en América Latina

Seguidores

Etiquetas

@kRata (comic) `Sabino Romero 10deLuluncoto 18 años El Libertario 1º de Mayo 27 de febrero 4 de febrero Aana Wainjirawa abajo los muros de las prisiones Abdicación del rey de España abolicionismo Aborto abstencion Abstención abstención electoral abuso militar en Venezuela abuso policial abuso sexual niños Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat acampada Acampadas acción directa anarquista Acción Directa Autogestiva Accion directa no violenta Acción Ecológica Acción Libertaria actividades activismo actualidad del anarquismo Acuerdo Venezuela China adecos chavistas agresiones en Venezuela agresiones a sindicalistas en Venezuela agroecología Agustín García Calvo Alan Furth Alan Moore Albert Camus Alberto Acosta Alcedo Mora Alejandro Álvarez Alentuy Alexander Luzardo Alfonso "el Set@" Alfredo Bonanno Alfredo Vallota Alí Moshiri Alí Primera Alí Rodríguez Araque alternativa Alternativa Antimilitarista Alto costo de la vida Alvaro García Linera Amador Fernández-Savater América Latina Américo Alejandro Balbuena Aministía Internacional Amnistía Internacional Amnistía Internacional Venezuela Amor amor libre Amor y Rabia análisis análisis anarquista sobre Venezuela análisis asamblea nacional análisis conflicto con Colombia análisis de izquierda Venezuela análisis de la revolución bolivariana análisis económico análisis reformas en Cuba análisis sobre Venezuela anarchico anarchism anarchism kurdistan anarchism venezuela anarcofeminismo anarcopunk venezuela anarquismo a la venezolana anarquismo básico anarquismo caracas Anarquismo en América Latina anarquismo en Argentina anarquismo en barquisimeto anarquismo en Francia Anarquismo en México anarquismo en Perú anarquismo en rusia anarquismo en Uruguay Anarquismo en Venezuela Anarquismo es movimiento anarquismo hoy anarquismo ilegalista Anarquismo social anarquismo suiza anarquismo venezuela anarquismo vs. Estado anarquismo y cárceles anarquismo y comunicación anarquismo y derecho anarquismo y ecología anarquismo y educación anarquismo y literatura anarquismo y luchas sociales anarquismo y marxismo anarquismo y nacionalismo anarquismo y planificación urbana Anarquismo y política Anarquismo y Postestructuralismo anarquismo y religión anarquismo y violencia anarquismo zulia anarquistas anarquistas caracas Anarquistas contra el muro anarquistas de Alemania anarquistas de Brasil anarquistas de Chile anarquistas de Cuba anarquistas de México Anarquistas de Temuco anarquistas de Turquía anarquistas en Bolivia anarquistas en Colombia anarquistas en Costa Rica anarquistas en Cuba anarquistas en El Salvador anarquistas en Paraguay anarquistas en Venezuela anarquistas presos anarquistas solidarios con los yukpa anarquistas ucv anarquistas y prisiones Andreas Speck Ángel Cappelletti anonymous venezuela antiimperialismo antimilitarismo antimilitarismo anarquista Antonio Ledezma Antonio Pasquali Antonio Serrano antropología Antulio Rosales Anzoátegui apagones apoyo a El Libertario apoyo internacional al chavismo apoyo internacional al madurismo APPO Archivo Histórico del Anarquismo en Venezuela armamentismo Armando Chaguaceda Armando Guerra Armando Investiga Armando la Resistencia arte callejero arte y anarquismo artistas asesinato de estudiantes asesinatos de manifestantes Asier Guridi Asilo y refugio ataques contra defensores de derechos humanos ataques contra defensores de derechos humanos en Venezuela ataques contra el movimiento anarquista ataques contra el movimiento popular en Venezuela ataques libertad de expresión autodefensa autogestion autogestión Autonomía autonomía de los movimientos sociales autonomía universitaria autoritarismo burocratico en Cuba Barquisimeto Bernhard Heidbreder biblioteca anarquista bicentenario bakunin bicicletas biciescuela urbana bienes comunes brutalidad policial Buenaventura Durruti Buenos Aires calentamiento global Cambiar el mundo sin tomar el poder Cambio Climático cambio social Campaña contra la Criminalización del Anarquismo capitalismo y medio ambiente caracas Carlos Crespo Carlos Crespo Flores Carmen García Guadilla Casa de la Mujer "Juana la Avanzadora" de Maracay Casa de la Mujer Juana la Avanzadora de Maracay Centro de Derechos Humanos UCAB chavismo y religiosidad popular chile ciberactivismo ciclismo urbano ciclo guerrilla urbana ciencia y tecnología en Venezuela Civetchi CNT Coalicion Anarquista y Libertaria de Porto Alegre Coalición Venezolana de Organizaciones LGBTI Colombia comercio de armas comic comics comida vegetariana Comitê Popular da Copa 2014 Comites de Defensa de la Revolución compra de armas concretera caracas concretera de chuao Concretera la carlota conflicto universitario conflicto yukpa consecuencias ambientales explotación petrolera en Venezuela contaminación ambiental contaminación PDVSA Cooperativismo cooptación de movimientos sociales cooptación medios alternativos Venezuela CORPOELEC Correo A coyuntura mexicana 2012 coyuntura venezolana 2010 coyuntura venezolana 2012 coyuntura venezolana 2013 coyuntura venezolana 2014 coyuntura venezolana 2015 coyuntura venezolana 2016 criminalización de la protesta en Colombia criminalización de la protesta en Venezuela Criminalización de los pueblos indígenas crisis agropecuaria en Venezuela crisis económica en Venezuela crisis economica venezuela crítica anarquista al marxismo crítica de izquierda al chavismo críticas de izquierda al madurismo críticas revolucionarias a Rafael Ramírez Cuba Libertaria Cuba Libertaria 22 Daniel Ortega Daniel Pinos deforestación delimitación de tierras indígenas demarcación de territorios indígenas demarcación de tierras en Venezuela deporte y anarquia deporte y capitalismo derecho a la manifestación derecho a la protesta desabastecimiento desaparecidos en Argentina desaparecidos en México desaparecidos en Venezuela desarrollo científico-tecnológico desencanto en el chavismo despidos injustificados detenciones difusión anarquista Douglas Bravo ecologismo ecologismo en Venezuela economía educación en Venezuela Ejército Venezolano Eliseo Reclus Emma Goldman endeudamiento Enfermedad Hugo Chávez equidad de género en Venezuela Erick Benítez Escritos de Domingo Alberto Rangel Espacio Público Estado y corrupción en Venezuela Estado y economía en Venezuela Esteban Emilio Mosonyi ética y práctica médica Europa Eva Golinger Evo Morales extractivismo EZLN falso socialismo Fanzine Exilio Interior FARC fascismo Federación Anarquista Centroamericana y Caribeña Federación Anarquista Centroamericana y del Caribe Federación Anarquista de México Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) Felipe Pérez Martí Feria del libro anarquista Feria del Libro Independiente y Autogestionario Ferrominera Ferrominera Orinoco FIFA Filosofía Filosofía en la Ciudad Francisco Flaco Prada Frente Clasista Argimiro Gabaldón futbol brasil Gadafi Galsic Género Genocidio GLBIT Global Voices globalizacion en Venezuela golpe de Estado en Venezuela Grupo de Estudio y Trabajo Jesús Alberto Márquez Finol Guardia Nacional Bolivariana Guardianas de Chávez Gustavo Godoy Gustavo Rodríguez hacktivismo Heinz Dieterich Henrique Capriles hiperinflación Historia de Venezuela historia del anarquismo homicidios Homofobia Humano Derecho Humberto Decarli Humberto Márquez Humor ilustraciones imágen El Libertario indigenas ecuador indígenas en Argentina indígenas en Bolivia indígenas en Brasil indígenas en México indígenas en Perú indigenas en venezuela indígenas en Venezuela indígenas presos en Venezuela Indígenas Venezuela indìgenas y revolución bolivariana individualismo y anarquismo industria forestal en Chile industria petrolera inflación en Venezuela informática libertaria Informe situación indígenas en Venezuela Inseguridad Ciudadana en Venezuela Instituto de Prensa y Sociedad Venezuela Irak Iris Varela Isbel Díaz Torres Israel izquierda antiautoritaria en Cuba izquierda antichavista izquierda en Venezuela James C. Scott Javier Gárate John Holloway Jorell Meléndez Jorge Videla jornadas de diversidad sexual Jornadas Magonistas Jose Manuel Delmoral Jose María Korta José María Korta José Quintero Weir José Rafael López Padrino Juan Carlos La Rosa la Justicia y los Derechos Humanos Laura Vicente LEEME CARACAS legado del chavismo Lexys Rendón Ley Antiterrorista Liber Forti Líber Forti liberacion animal liberación animal liberación humana libertad a los presos anarquistas libertad Bernhard Heidbreder libertad de expresión libertad de expresión en Venezuela libertad para detenidos en Lulea los Salarios y los Sindicatos lucha indígena en Colombia lucha indígena en Venezuela lucha revolucionaria lucha socio-ambiental luchas ambientales Venezuela luchas de los pueblos indígenas luchas de los trabajadores luchas de los trabajadores Venezuela luchas de mujeres luchas estudiantiles luchas indígenas en Venezuela luchas obreras luchas populares en Venezuela luciano pitronello Luis Carlos Díaz Luis Fuenmayor Toro Luis Rafael Escobar Ugas Luis Reyes Reyes Madres de Plaza de Mayo Madrid madurismo maestros manifestaciones manifestaciones en Venezuela manipulación mediática manipulación religiosa Manuales Manuel Castells Marc Saint-Upéry Marcela Masperó Marea Socialista María Esperanza Hermida Mario Antonio López mario gonzalez masa crítica Masacre de Cantaura Masacre de El Amparo Masacre de Haximú Masacre de Loma de León Masacre de Monte Oscuro masacre de San Vicente Masacre de Uribana medio ambiente medios comunitarios y alternativos de Venezuela medios de transporte alternativos megaminería Mercosur Mérida Mijaíl Martínez minería mineria en Venezuela minería en Venezuela Misiones Sociales MOC movilizacion en la planta muerte de neonatos en Venezuela mujeres anarquistas Mujeres Libres Mundial de Fútbol 2014 narcotráfico neoliberalismo Nicaragua nicolas maduro Nicolás Maduro Niñas y Adolescentes no a la concretera no a la extradicion de Bernhard Heidbreder no a las corridas de toros Nu-Sol objeción de conciencia Observatorio Venezolano de Conflictividad Social Occupy Wall Street Octavio Alberola organizacion nelson garrido Organización Nelson Garrido Origen de las Fuerzas Armadas en Venezuela Orlando Chirino Pablo Hernández Parra Paquete económico paramilitarismo paro universitario Parque Verde La Carlota patriarcado patriotismo Pedro Pablo Peñaloza Pelao Carvallo pelea de almohadas periódico anarquista Periódico Apoyo Mutuo periodico Bandera Negra periódico CNT Periódico El Amanecer Periódico El Libertario periódicos petróleo venezolano Picnic urbano poder y política en Latinoamérica poder y política en Venezuela poesía libertaria polarización en Venezuela Policía Nacional Bolivariana policías corruptos en Venezuela práctica anarquista prensa anarquista preso anarquista presos anarquistas presos políticos en Venezuela prision venezuela prisiones en venezuela proceso bolivariano producción agrícola protesta creativa protesta pacífica protestas contra el Mundial 2014 protestas en venezuela proyecto de reforma de la Ley de Conscripción y Alistamiento Militar pueblos originarios pugnas internas del chavismo Punk Latinoamericano punk veneziuela Quiteria Franco Rafael Ramírez Rafael Uzcátegui Raisa Urribarri Ramón Álvarez Ramón Carrizales Ramón Rodríguez Chacín Raúl Zibechi rebelion en venezuela recursos Red Latinoamericana Antimilitarista red Observatorio Crítico Red por los Derechos Humanos de Niños Red Protagónica Observatorio Crítico (OC) de la Revolución Cubana Regeneración Radio relaciones Cuba-EE.UU. relaciones de Venezuela con China relaciones de Venezuela con Colombia relaciones de Venezuela con Cuba relaciones de Venezuela con U$A relaciones entre la banca y chávez represión represión antianarquista represión en Colombia Represión en Cuba represion en Venezuela represión en Venezuela represión policial represion policial en Venezuela Repsol YPF resistencia indígena resistencia venezuela revista AL MARGEN revolución bolivariana Revolución ciudadana robert serra Roberto Yépez Rodolfo Montes de Oca Rodolfo Rico Roger Cordero Lara Rubén González Rubèn González Rusia Sacudón salario en venezuela salario mínimo en Venezuela San Cristóbal sanciones sancocho Santiago de Chile secuestro seguridad industrial semana pro presos anarquistas 2014 Servicio Militar Obligatorio sexismo sexualidad libre sicariato Sidor Sierra de Perijá Simón Rodríguez Porras sindicalismo situación agraria latinoamericana situación de la salud situación de los trabajadores en Venezuela situación del periodismo en Venezuela situación del sindicalismo en Argentina situación del sindicalismo en Venezuela situación político-social en Brasil situación político-social en la península ibérica situación político-social mexicana situación venezolana situation in Venezuela 2014 soberanía alimentaria en Venezuela Soberanía energética bolivariana Sociedad Homo et Natura Sociedad Homoetnatura Sofía Comuniello Sofía Esteves software libre solidaridad con Cuba Subcomandante Marcos Taller Libertario Alfredo López Tamoa Calzadilla Tarek William Saab tercerización en Venezuela terrorismo terrorismo cotidiano terrorismo de Estado en Colombia Testimonio represión Testimonios de la revolución cubana Todo por Hacer toma yukpa del TSJ Tomás Ibáñez torturas en Venezuela totalitarismo Trabajadores de la Chrysler trabajadores del Estado trabajadores en Argentina Transexuales Transfobia Transformando información en acción transición transnacionales chinas Transparencia Venezuela Transportes Camila Trasnacionales Tribunal Supremo de Justicia turquia Turquía tweets anarquistas Twitter UBV UCV ULA UNETE UNEY universidad central de venezuela Uribana Uruguay utopía Valles del Tuy Vaticano vegetarianismo Venevisión venezuela Venezuela bolivariana Venezuela protests in February 2014 Víctor Muñoz vidas anarquistas viento sin fronteras vigilia frente al TSJ violaciones a los derechos humanos violencia contra la mujer violencia contra niños Vivienda Vladimir Aguilar Williams Sanguino Wladimir Pérez Yaracuy Yendri Sánchez Zaida García Zapatistas Zara zona temporalmente autónoma Zulia