sábado, 22 de junio de 2013

Universidades: ¡la pelea es en la calle!


"Mi respuesta a la ofensa a la educación es la lucha política consciente, crítica y organizada contra los ofensores.”
Paulo Freire

Old Sideshow Bob

Ante la difícil situación que vive el país, producto de la crisis política, económica y social (crisis nacional), se manifiestan regularmente acciones públicas de descontento y rechazo a la crisis, por derechos y reivindicaciones sociales. Entre los afectados por esa crisis que viene acentuándose hace años están las universidades autónomas, y sectores de las mismas han llamado a un “paro indefinido” de actividades, como forma de presión ante la falta de respuesta sobre la crisis salarial y exigir mejoras en el presupuesto para las universidades, sobre todos las autónomas. La actividad en esas instituciones ha mermado cuantitativa y cualitativamente, y el continuar llevando la educación con tales carencias traerá consecuencias nefastas a las comunidades universitarias y al resto del país.

Por un lado no paralizar actividades puede significar una perdida terrible en los métodos de presión por la conquista de demandas sociales universitarias y desaprovechar la coyuntura actual de crisis nacional que requiere la acentuación del descontento popular por la opresión hacia los derechos sociales. En este caso se afecta el derecho a una “educación completa”, que requiere condiciones óptimas para contribuir a formar personas de calidad humana y profesional. En este contexto, el Estado ha llamado a unas mesas de diálogo para solucionar el conflicto de las universidades, pero son mesas realizadas con grupos de sindicatos “esquiroles” auspiciados por el gobierno. Sus “negociaciones” priorizan el sacrificio por “el proceso” a la conquista de demandas sociales universitarias, buscando así apaciguar el conflicto y la lucha reivindicativa en las universidades. Cabe destacar que también hay cuerpos paraestatales en las universidades, que amedrentan internamente y cuentan con armamento para oprimir el descontento, igualmente protegidos y “subsidiados” por el Estado; y que el gobierno cuenta con una Ley Contra el Terrorismo y la Delincuencia Organizada aprobada en 2012, que avala la “criminalización del derecho a la protesta”. Por ello hacer el Paro es enfrentarse a un fuerte aparato represivo estatal.

Criminalización de la protesta como política de Estado
Al momento de publicarse este artículo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha sentenciado, ante un recurso de amparo introducido en dicha institución -con una eficiencia sospechosa-, que debe levantaarse el paro, lo que representa un acto más de la continua criminalización de la protesta como política de estado, por parte del gobierno bolivariano, pues están criminalizando el derecho a la huelga. Cabe destacar que los aumentos prometidos por el gobierno ante el conflicto universitario, son insuficientes y forman parte de la Convención Colectiva Única, todo un Caballo de Troya que podemos resumir en, demagogia y pensamiento único (es necesaria su lectura y rechazo por parte de la comunidad en general). Si a las leyes del Estado-Nación nos remitimos, el derecho a la educación lo debe garantizar, según la Constitución, el Estado, pero las universidades están en infraestructura decadente ante el presupuesto pírrico de los últimos años y una inflación que se come todo el salario y lo que puede destinarse para apoyar la actividad universitaria en la búsqueda de generar conocimiento, por lo tanto es el Estado quien viola el derecho a la educación, y además criminaliza el derecho a la huelga, huelga lanzada para buscar una mejor educación. 

 Cabría preguntarles a quienes introdujeron dicho recurso de amparo ¿Por qué no estudian en la UBV o Aldeas Bolivarianas, y se evitan tantas amarguras de paros y huelgas, para graduarse como ovejitas-rojitas para el sistema y mantienen el status-quo bolivariano? allá pueden desarrollarse profesionalmente y ser unos buenos Señores Smithers (Simpsons) socialistas. A su vez que el abogado de quienes introoducen el recurso, (Félix Milano), amenace diciendo "saben que el desacato tiene consecuencias, inclusive penales" es una clara criminalización al derecho a la Protesta y satanización del enemigo que han inventado en la jerarquía bolivariana para crear la polaridad que justifica su barbarie donde si no eres mi amigo, eres mi enemigo, actitud que han venido tomando también con la quema de autobuses por parte de grupos paraestatales que tuvieron secuelas negativas en la infraestructura de la Universidad Central de Venezuela, para amedrentar las movilizaciones y acciones que se han dado por revindicaciones económicas y sociales dentro del conflicto universitario.


La Propuesta
Un paro es arriesgado, por ello debe ser una la lucha continua y activa, que manifieste su continuo descontento, llamando al debate interno y externo, realizando continuas manifestaciones de calle, y creando en colectivo diversas formas de lucha y lazos de solidaridad. Ante la crisis nacional ha de llamarse al respaldo de los demás sectores sociales (ONGs, otros sindicatos, activistas sociales, entre otros), pues no solo hay problemas en las universidades, afuera la crisis nacional afecta la vida de tod@s. Es hacer un llamado a la solidaridad y la lucha conjunta, para generar efervescencia en el movimiento popular reivindicativo, protegerse mutuamente, y colaborar con las demandas de los diversos sectores.

El paro debe abrir espacios horizontales de discusión, para que cada quién reflexione sobre qué y por qué luchar, sin seguir ciegamente a “vanguardias elegidas” o actuar como tales, una lucha autónoma con autonomía de debate, no de imposición. Es necesario el dialogo entre los diversos sectores de la comunidad sobre la problemática interna de la universidad, sobre el manejo de presupuesto, las relaciones y formas de evaluación educadores-alumnos, la cultura y formas de relación entre quienes hacen vida en la comunidad universitaria, la forma de organización de escuelas y facultades (entre otros), los métodos de creación y divulgación del conocimiento, los objetivos de la educación ante las necesidades sociales, cómo se enmarca la educación en el país… La lista se va extendiendo a medida que se profundiza la lucha, porque la emancipación universitaria es una transformación que va más allá del presupuesto.

Es necesaria la discusión política para la construcción de lucha de los distintos grupos, realizar asambleas y foros por parte de los distintos sectores universitarios para contextualizar la situación del país y las demandas universitarias. Rechazar la Ley Contra el Terrorismo y la Delincuencia pues la protesta universitaria se ve amenazada ante lo que el gobierno entienda como “terrorismo”. Ejercer el derecho a la protesta con micro y macro acciones continuas de calle, por parte de los diversos grupos, para hacer pública la problemática y llamar a la solidaridad de la población en general. Creación de publicaciones impresas y digitales para el debate y la divulgación interna/externa de la coyuntura universitaria. La problemática universitaria va más allá de algo situacional e interno, pues se requiere una verdadera transformación tanto de la estructura universitaria, pues ella refleja en cierta forma nuestra cultura y objetivos de desarrollo como humanidad, por lo que es importante la creación de un modelo universitario de lucha para la transformación interna y el rechazo al ahogo y opresión externa, crítico de sí mismo y que se reinvente continuamente. Para ello existe un camino largo, complejo y difícil que recorrer, pero citando a Zack de La Rosa: What better place than here, what better time than now?”.

1 comentario:

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones