Con la tecnología de Blogger.

lunes, 9 de abril de 2012

Bolivia: la agenda de octubre o un nuevo ciclo extractivista


Marco A. Gandarillas Gonzales

Bolivia es un país exportador neto de recursos naturales. Bajo diversas formas despacha al mundo energía, gas natural y petróleo, minerales, maderas, biodiversidad y alimentos sin procesar. La extracción de la mayor parte de estos productos tiene incorporada el uso de un recurso imprescindible (pero escaso) para la vida como es el agua, algunos, como la minería no pueden darse sin su excesivo consumo. Cada proceso extractivo conlleva, además, un conjunto de deshechos y contaminación habitualmente irreversibles que los compradores de estas materias primas no pagan. Qué decir del trabajo infrahumano de, por ejemplo, los pequeños mineros, que cuesta muy poco a quienes finalmente lo consumen.

Lo que algunos llaman “la maldición de los recursos naturales”, un fenómeno pretendidamente endógeno donde conviven grandes fuentes de materias primas y masiva pobreza, generalmente asociado a gobiernos déspotas y corruptos que no redistribuyen la riqueza, revela la incomprensión que todavía persiste de las relaciones de desigualdad capitalista acentuadas en los últimos 30 años por la excesiva concentración de capital y poder a escala global en un puñado de transnacionales. La historia reciente de Bolivia demuestra que no existe tal fatalidad y que la dependencia es resultado de la imposición de fuerzas externas, es decir, es una dependencia inducida.

LA MALDICIÓN DE LAS EXPORTACIONES

Un breve repaso a las estadísticas nacionales revela que las exportaciones se han incrementado sostenidamente en los últimos 20 años. Este incremento genera un balance comercial positivo poco frecuente en la historia económica del país, donde usualmente importamos productos manufacturados e industriales que superan con creces el valor de las exportaciones de materias primas [1].
 
Las cifras generales del último periodo pueden, sin embargo, ser engañosas. Si examinamos la composición de las exportaciones, es evidente que los productos tradicionales (recursos energéticos y minerales) acaparan las exportaciones: se ha profundizado el carácter primario exportador de la economía boliviana.

¿Cuáles son los principales efectos? En primer lugar, se profundiza la dependencia hacia las importaciones de productos manufacturados y bienes de capital que el país no produce. La situación ha empeorado en los últimos años debido a que la economía boliviana se ha primarizado aún más. Otra consecuencia de haber incrementado las exportaciones de recursos naturales es que se ha alterado la estructura productiva nacional que cada vez responde más a las demandas internacionales antes que a las internas, como resultado de ello, la satisfacción de la demanda interna en materia energética y alimentaria, por ejemplo, dependen en extremo de las importaciones; lo que significa que el estado boliviano, pero también la población consumidora, es más dependiente gracias a este modelo.

El país es uno de los mayores productores de gas natural de Sudamérica, pero no puede abastecer la demanda interna, industrial, ni domiciliaria de este hidrocarburo, pues ha suscrito contratos que le obligan a despachar casi todo lo producido a Brasil y Argentina (de donde provienen las mayores productoras Petrobas y Repsol YPF), es más, si decidiera incrementar el consumo interno no contaría siquiera con la infraestructura necesaria pues la que existe solo se orienta a la exportación y se halla muy distante o desconectada de las principales ciudades.

Como resultado de la política de exportaciones masivas de gas natural, las empresas petroleras han privilegiado la explotación de éste y desatendido la producción de petróleo y sus derivados que son, hasta ahora, la base de la matriz energética de Bolivia. La consecuencia de este modelo es que el estado debe importar derivados de petróleo, retornando a una situación de inseguridad energética superada hace ya más de 50 años, al poco tiempo de fundarse la petrolera estatal YPFB. La profundización de la pobreza energética es la otra cara de esta moneda en un contexto donde todavía 673.639 hogares rurales (equivalente a un tercio de la población de Bolivia) cocinan sus alimentos con leña, bosta u otros combustibles no fósiles.

El agravante de estas importaciones es que con el incremento del precio internacional del petróleo los costos son cada vez más altos para el erario público. La situación es tan extrema que en el primer trimestre de 2011 los gastos por importación de derivados de petróleo representaron alrededor del 80 por ciento de los ingresos que por renta hidrocarburífera recibió el ejecutivo nacional.

El gobierno boliviano intentó fallidamente, en diciembre de 2010, traspasar el costo de las importaciones de derivados de petróleo (diesel y gasolina) a la población, aunque la medida quedó sin efecto por la gran resistencia civil, posibilitó un incremento en el precio del transporte púbico de más del 20 por ciento, el cual influyó directamente en el aumento de por lo menos el 20 por ciento del precio de los principales alimentos.

Esto es grave en un país donde más de un 50 por ciento de los ingresos de las familias pobres se destina a la compra de alimentos [2]; pero es aún más grave si viene precedido de sucesivos aumentos de los precios de los alimentos y otros productos de primera necesidad en un contexto donde dos millones de personas (alrededor del 26 por ciento de la población) sufren de hambre [3].

PÉRDIDA DE SOBERANÍA

El incremento de los precios de los alimentos responde a otro profundo cambio que generó el modelo exportador. Bolivia dejó de ser un país con soberanía alimentaria. El desamparo de los pequeños productores, sumado a los paquetes de la revolución verde introducidos por todo tipo de agentes transnacionales, condujeron a una ampliación de las importaciones de insumos agropecuarios (fertilizantes, agroquímicos, maquinaría agrícola, semillas, etc.) razón por la que hasta los pequeños campesinos son actualmente dependientes de los precios internacionales de estos insumos que están vinculados al precio del petróleo y a los grandes monopolios mundiales y, por tanto, ven afectados sus costos de producción por eventos externos en todo momento.

La pérdida de soberanía alimentaria conlleva, al mismo tiempo, una pérdida de soberanía territorial. El modelo exportador introdujo a Bolivia en el agro negocio, desde entonces (aproximadamente 20 años), extensos latifundios en el oriente y amazonia se destinan a los monocultivos, en particular de la soya, cultivo que es controlado por empresarios extranjeros: brasileros, menonitas, rusos y japoneses. Nuevamente Bolivia es el octavo productor mundial de soya con alrededor de 1,2 millones de hectáreas destinadas a estos cultivos. La soya boliviana alimenta a los animales de granja (pollos y cerdos) que han proliferado en los últimos 20 años en los países vecinos de la Comunidad Andina, Europa y recientemente Asia, y se usa tan solo un 20 por ciento en el mercado nacional en forma de aceite comestible y alimento balanceado [4].

La intensiva producción soyera de Bolivia ha generado impactos ambientales tan severos que en tan solo 20 años de actividades algunos de sus efectos son ya visibles desde el espacio. La principal de todas es la deforestación, alrededor de 300 mil hectáreas son desboscadas cada año en el país, en mayor medida en la zona en cuestión; seguida de la contaminación de suelos y agua por el uso masivo de agrotóxicos para el control de plagas y malezas, en los últimos años el consumo de estos tóxicos ha crecido en más del 400 por ciento; y finalmente, la erosión, salinización y compactación, o lo que es lo mismo la pérdida de productividad del suelo que es inherente a los monocultivos, se estima que 25 por ciento del territorio nacional presenta una erosión fuerte o muy grave y no son aptos ya para ningún tipo de producción agropecuaria.

El problema del modelo exportador es que no contabiliza sus impactos. Ninguna empresa soyera contabiliza el agua que contamina ya que, habitualmente, ni siquiera contabiliza el agua que consume. Las grandes mineras, por ejemplo, consumen más agua que algunas ciudades privan del consumo a comunidades indígenas en zonas desérticas, violando el derecho humano al agua reconocido por Naciones Unidas solicitado por Bolivia. La minera San Cristóbal de la transnacional japonesa Sumitomo declara consumir 41 mil metros cúbicos por día, lo que equivaldría al consumo de 400 mil personas de la zona sur de Cochabamba, la ciudad donde se produjo la guerra del agua del año 2000 [5].

LA NACIONALIZACIÓN E INDUSTRIALIZACIÓN

Alo largo de su historia, Bolivia ha nacionalizado en varias oportunidades sus recursos naturales [6], estos procesos de emancipación económica sucesivamente han originado la violenta respuesta de los poderes mundiales, que han depuesto gobiernos y eliminado a varios líderes populares. No en vano, el régimen de Banzer, el más sangriento y largo de toda la historia nacional, al igual que el régimen de Pinochet en Chile, inauguró el periodo neoliberal, de apertura extrema de la economía nacional a las transnacionales. La razón de semejante ensaño está en el rol que cumple el país dentro del contexto regional y mundial. Ya hemos señalado la importancia mundial de la producción de distintos minerales, y la posición que el país ocupa en la producción de plata y estaño a lo largo del el siglo XX.

En la actualidad, además de los minerales que son requeridos crecientemente por los países asiáticos, el territorio boliviano tiene una importancia central para las tres principales economías de la región: Argentina, Chile y Brasil. En términos energéticos, Brasil espera seguir recibiendo gas pero también energía hidroeléctrica y tiene asentada la reducción de los costos de producción de su soya en la construcción de cientos de carreteras y otras vías de comunicación del IIRSA; Chile espera el agua del Silala y las subterráneas de Bolivia para su agroindustria y gran minería; Argentina depende en el invierno del gas boliviano.

La transnacionalización de los países vecinos ha empeorado la situación. Las grandes mineras asentadas en Chile y Perú han ampliado su zona de concesiones a la frontera con Bolivia, las transnacionales del agronegocio tienen ya una Ley que les permite importar transgénicos al país y de este modo ampliar su “república soyera”: la amazonia de Bolivia forma parte de un gran bloque petrolero que se extiende desde el Orinoco en Venezuela atravesando todo el continente y este país fue donde menos avanzaron en la adjudicación de campos petroleros hasta hace un par de años.

Bolivia no puede atender sus demandas porque debe satisfacer, en primer lugar, intereses foráneos, de las transnacionales. Este fenómeno de transnacionalización es responsable, además, de la pérdida paulatina y recurrente de enormes riquezas naturales al calor de los ciclos de auge y crisis capitalistas que aceleran la extracción de determinadas materias primas y con ello incrementan las fronteras extractivas amenazando constantemente a los pueblos y territorios indígenas.

La llamada agenda de octubre, denominada así por la crisis política abierta en octubre de 2003 tras la masacre de vecinos de la ciudad de El Alto que se oponían la exportación de gas, planteó de forma muy genérica pero lúcida la necesidad de nacionalizar e industrializar los hidrocarburos, la consigna en la calle fue “Gas primero para los bolivianos”.

Una primera tarea de la nacionalización consiste en detener el saqueo de las transnacionales que en el marco de la competencia por los mercados generan ciclos cada vez más cortos de inversión y, por tanto, ritmos más acelerados de extracción de materias primas [7]. Es por ello que, inevitablemente, los procesos de nacionalización deben generar, además, áreas de reserva fiscal y aprovechamiento restringido a las transnacionales, ello evita su expansión o revierte a favor del país los recursos potencialmente estratégicos que estuvieran en sus manos.

Una segunda tarea de la nacionalización consiste en fortalecer entidades públicas para el aprovechamiento interno de los recursos naturales estratégicos. Entidades públicas autárquicas, con control de los trabajadores y la sociedad organizada, que por su naturaleza no pueden convivir en armonía con las transnacionales a no ser que se reduzcan a prestar servicios a las primeras y/o se marginen a cuestiones secundarias del sector nacionalizado. En la medida en que las entidades públicas se fortalecen, se acentúan las disputas con las transnacionales ya sea por el control o regulación que las transnacionales no toleran o por simple competencia y se plantea la necesidad del monopolio estatal en ese sector pero, además, en otros sectores que están relacionados directamente. La nacionalización no es un fin es si mismo, pues solo permite cierta independencia económica. Mientras que el país mantenga asentada su economía en la exportación de materias primas, seguirá estando bajo el control de los mercados, aunque es evidente que buscar alianzas con otros países productores de materias primas genera determinadas salvaguardas, las transnacionales mantienen aún el control de los precios en las bolsas.

La industrialización representa, por tanto, una oportunidad para romper con el control de los precios de las materias primas, buscando que el país se apropie de la parte más significativa del valor que pierde cada vez que exporta materias sin procesar. Nuevamente, la nacionalización no es el fin de un proceso de emancipación económica, pero sin ella no es posible avanzar en la industrialización, que tampoco es un fin, sino otra necesidad inherente al proceso. Bolivia necesita autosuficiencia o autonomía en la medida en que debe prepararse para resistir la inminente represión de las transnacionales y sus estados.

El cumplimiento de la agenda de octubre es una asignatura pendiente, los recientes conflictos en torno al denominado gasolinazo y la VIII Gran Marcha indígena por la defensa del Tipnis interpelan el corazón de las políticas de Evo Morales que, en vez de avanzar en la nacionalización e industrialización de los hidrocarburos y otros recursos estratégicos del país, han dado impulso a un nuevo ciclo extractivista.

Marco A. Gandarillas Gonzales
Centro de Documentación e Información Bolivia - CEDIB.

  Este artículo ha sido publicado en el nº 50 de Pueblos - Revista de Información y Debate, primer trimestre de 2012


NOTAS:

[1] En 2008 el balance comercial positivo habría superado los 1.832,7 MMD.

[2] Fundación Jubileo. No 12. Agosto 2008

[3] “FAO: ¿Dos millones de personas sufren hambre en Bolivia” Los Tiempos. 24 de noviembre de 2011.

[4] “Alza de precios ¿escasez o especulación?” CEDIB. 2009.

[5] Estadísticas de consumo de agua en diferentes zonas de la ciudad de Cochabamba pueden encontrarse en Presupuestos Urbanos. De la ritualidad participativa a la imposición del concreto. CEDIB 2011.

[6] En 1936 se expulsó del país a la Standard Oil y se creó YPFB; en 1952 se nacionalizaron las minas de los barones del Estaño Patiño, Hoschild y Aramayo y se creó la COMIBOL; en 1969 se expulsó a la Gulf Oil Company; en 1990 no se permitió que la empresa Lithco se apodere del salar de Uyuni; en 2000 se expulso del país al consorcio Aguas del Tunari (Bechtel y Abengoa); en 2006 se expulsó a la francesa Suez; 2006 se nacionalizó la mina Huanuni y en 2007 la empresa minera Vinto en propiedad de la Suiza Glencore. En 2006 se inició el proceso de nacionalización de diversas empresas petroleras, el proceso concluyó con la compra de acciones y la firma de nuevos contratos.

[7] Véase “Las multinacionales españolas en Bolivia”. Paz con dignidad - CEDIB. 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.

Ser gobernado es...

Charla: El Anarquismo en América Latina

Seguidores

Etiquetas

10deLuluncoto 18 años El Libertario 1º de Mayo 27 de febrero 4 de febrero @kRata (comic) APPO Aana Wainjirawa Abdicación del rey de España Aborto Abstención Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat Acampadas Accion directa no violenta Acción Directa Autogestiva Acción Ecológica Acción Libertaria Acuerdo Venezuela China Agustín García Calvo Alan Furth Alan Moore Albert Camus Alberto Acosta Alcedo Mora Alejandro Álvarez Alentuy Alexander Luzardo Alfonso "el Set@" Alfredo Bonanno Alfredo Vallota Alternativa Antimilitarista Alto costo de la vida Alvaro García Linera Alí Moshiri Alí Primera Alí Rodríguez Araque Amador Fernández-Savater Aministía Internacional Amnistía Internacional Amnistía Internacional Venezuela Amor Amor y Rabia América Latina Américo Alejandro Balbuena Anarquismo en América Latina Anarquismo en México Anarquismo en Venezuela Anarquismo es movimiento Anarquismo social Anarquismo y Postestructuralismo Anarquismo y política Anarquistas contra el muro Anarquistas de Temuco Andreas Speck Antonio Ledezma Antonio Pasquali Antonio Serrano Antulio Rosales Anzoátegui Archivo Histórico del Anarquismo en Venezuela Armando Chaguaceda Armando Guerra Armando Investiga Armando la Resistencia Asier Guridi Asilo y refugio Autonomía Barquisimeto Bernhard Heidbreder Buenaventura Durruti Buenos Aires CNT CORPOELEC Cambiar el mundo sin tomar el poder Cambio Climático Campaña contra la Criminalización del Anarquismo Carlos Crespo Carlos Crespo Flores Carmen García Guadilla Casa de la Mujer "Juana la Avanzadora" de Maracay Casa de la Mujer Juana la Avanzadora de Maracay Centro de Derechos Humanos UCAB Civetchi Coalicion Anarquista y Libertaria de Porto Alegre Coalición Venezolana de Organizaciones LGBTI Colombia Comites de Defensa de la Revolución Comitê Popular da Copa 2014 Concretera la carlota Cooperativismo Correo A Criminalización de los pueblos indígenas Cuba Libertaria Cuba Libertaria 22 Daniel Ortega Daniel Pinos Douglas Bravo EZLN Ejército Venezolano Eliseo Reclus Emma Goldman Enfermedad Hugo Chávez Erick Benítez Escritos de Domingo Alberto Rangel Espacio Público Estado y corrupción en Venezuela Estado y economía en Venezuela Esteban Emilio Mosonyi Europa Eva Golinger Evo Morales FARC FIFA Fanzine Exilio Interior Federación Anarquista Centroamericana y Caribeña Federación Anarquista Centroamericana y del Caribe Federación Anarquista de México Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) Felipe Pérez Martí Feria del Libro Independiente y Autogestionario Feria del libro anarquista Ferrominera Ferrominera Orinoco Filosofía Filosofía en la Ciudad Francisco Flaco Prada Frente Clasista Argimiro Gabaldón GLBIT Gadafi Galsic Genocidio Global Voices Grupo de Estudio y Trabajo Jesús Alberto Márquez Finol Guardia Nacional Bolivariana Guardianas de Chávez Gustavo Godoy Gustavo Rodríguez Género Heinz Dieterich Henrique Capriles Historia de Venezuela Homofobia Humano Derecho Humberto Decarli Humberto Márquez Humor Indígenas Venezuela Informe situación indígenas en Venezuela Inseguridad Ciudadana en Venezuela Instituto de Prensa y Sociedad Venezuela Irak Iris Varela Isbel Díaz Torres Israel James C. Scott Javier Gárate John Holloway Jorell Meléndez Jorge Videla Jornadas Magonistas Jose Manuel Delmoral Jose María Korta José María Korta José Quintero Weir José Rafael López Padrino Juan Carlos La Rosa LEEME CARACAS Laura Vicente Lexys Rendón Ley Antiterrorista Liber Forti Luis Carlos Díaz Luis Fuenmayor Toro Luis Rafael Escobar Ugas Luis Reyes Reyes Líber Forti MOC Madres de Plaza de Mayo Madrid Manuales Manuel Castells Marc Saint-Upéry Marcela Masperó Marea Socialista Mario Antonio López María Esperanza Hermida Masacre de Cantaura Masacre de El Amparo Masacre de Haximú Masacre de Loma de León Masacre de Monte Oscuro Masacre de Uribana Mercosur Mijaíl Martínez Misiones Sociales Mujeres Libres Mundial de Fútbol 2014 Mérida Nicaragua Nicolás Maduro Niñas y Adolescentes Nu-Sol Observatorio Venezolano de Conflictividad Social Occupy Wall Street Octavio Alberola Organización Nelson Garrido Origen de las Fuerzas Armadas en Venezuela Orlando Chirino Pablo Hernández Parra Paquete económico Parque Verde La Carlota Pedro Pablo Peñaloza Pelao Carvallo Periódico Apoyo Mutuo Periódico El Amanecer Periódico El Libertario Picnic urbano Policía Nacional Bolivariana Punk Latinoamericano Quiteria Franco Rafael Ramírez Rafael Uzcátegui Raisa Urribarri Ramón Carrizales Ramón Rodríguez Chacín Ramón Álvarez Raúl Zibechi Red Latinoamericana Antimilitarista Red Protagónica Observatorio Crítico (OC) de la Revolución Cubana Red por los Derechos Humanos de Niños Regeneración Radio Represión en Cuba Repsol YPF Revolución ciudadana Roberto Yépez Rodolfo Montes de Oca Rodolfo Rico Roger Cordero Lara Rubèn González Rubén González Rusia Sacudón San Cristóbal Santiago de Chile Servicio Militar Obligatorio Sidor Sierra de Perijá Simón Rodríguez Porras Soberanía energética bolivariana Sociedad Homo et Natura Sociedad Homoetnatura Sofía Comuniello Sofía Esteves Subcomandante Marcos Taller Libertario Alfredo López Tamoa Calzadilla Tarek William Saab Testimonio represión Testimonios de la revolución cubana Todo por Hacer Tomás Ibáñez Trabajadores de la Chrysler Transexuales Transfobia Transformando información en acción Transparencia Venezuela Transportes Camila Trasnacionales Tribunal Supremo de Justicia Turquía Twitter UBV UCV ULA UNETE UNEY Uribana Uruguay Valles del Tuy Vaticano Venevisión Venezuela bolivariana Venezuela protests in February 2014 Vivienda Vladimir Aguilar Víctor Muñoz Williams Sanguino Wladimir Pérez Yaracuy Yendri Sánchez Zaida García Zapatistas Zara Zulia `Sabino Romero abajo los muros de las prisiones abolicionismo abstencion abstención electoral abuso militar en Venezuela abuso policial abuso sexual niños acampada acción directa anarquista actividades activismo actualidad del anarquismo adecos chavistas agresiones en Venezuela agresiones a sindicalistas en Venezuela agroecología alternativa amor libre anarchico anarchism anarchism kurdistan anarchism venezuela anarcofeminismo anarcopunk venezuela anarquismo a la venezolana anarquismo básico anarquismo caracas anarquismo en Argentina anarquismo en Francia anarquismo en Perú anarquismo en Uruguay anarquismo en barquisimeto anarquismo en rusia anarquismo hoy anarquismo ilegalista anarquismo suiza anarquismo venezuela anarquismo vs. Estado anarquismo y comunicación anarquismo y cárceles anarquismo y derecho anarquismo y ecología anarquismo y educación anarquismo y literatura anarquismo y luchas sociales anarquismo y marxismo anarquismo y nacionalismo anarquismo y planificación urbana anarquismo y religión anarquismo y violencia anarquismo zulia anarquistas anarquistas caracas anarquistas de Alemania anarquistas de Brasil anarquistas de Chile anarquistas de Cuba anarquistas de México anarquistas de Turquía anarquistas en Bolivia anarquistas en Colombia anarquistas en Costa Rica anarquistas en Cuba anarquistas en El Salvador anarquistas en Paraguay anarquistas en Venezuela anarquistas presos anarquistas solidarios con los yukpa anarquistas ucv anarquistas y prisiones anonymous venezuela antiimperialismo antimilitarismo antimilitarismo anarquista antropología análisis análisis anarquista sobre Venezuela análisis asamblea nacional análisis conflicto con Colombia análisis de izquierda Venezuela análisis de la revolución bolivariana análisis económico análisis reformas en Cuba análisis sobre Venezuela apagones apoyo a El Libertario apoyo internacional al chavismo apoyo internacional al madurismo armamentismo arte callejero arte y anarquismo artistas asesinato de estudiantes asesinatos de manifestantes ataques contra defensores de derechos humanos ataques contra defensores de derechos humanos en Venezuela ataques contra el movimiento anarquista ataques contra el movimiento popular en Venezuela ataques libertad de expresión autodefensa autogestion autogestión autonomía de los movimientos sociales autonomía universitaria autoritarismo burocratico en Cuba biblioteca anarquista bicentenario bakunin bicicletas biciescuela urbana bienes comunes brutalidad policial calentamiento global cambio social capitalismo y medio ambiente caracas chavismo y religiosidad popular chile ciberactivismo ciclismo urbano ciclo guerrilla urbana ciencia y tecnología en Venezuela comercio de armas comic comics comida vegetariana compra de armas concretera caracas concretera de chuao conflicto universitario conflicto yukpa consecuencias ambientales explotación petrolera en Venezuela contaminación PDVSA contaminación ambiental cooptación de movimientos sociales cooptación medios alternativos Venezuela coyuntura mexicana 2012 coyuntura venezolana 2010 coyuntura venezolana 2012 coyuntura venezolana 2013 coyuntura venezolana 2014 coyuntura venezolana 2015 coyuntura venezolana 2016 criminalización de la protesta en Colombia criminalización de la protesta en Venezuela crisis agropecuaria en Venezuela crisis economica venezuela crisis económica en Venezuela crítica anarquista al marxismo crítica de izquierda al chavismo críticas de izquierda al madurismo críticas revolucionarias a Rafael Ramírez deforestación delimitación de tierras indígenas demarcación de territorios indígenas demarcación de tierras en Venezuela deporte y anarquia deporte y capitalismo derecho a la manifestación derecho a la protesta desabastecimiento desaparecidos en Argentina desaparecidos en México desaparecidos en Venezuela desarrollo científico-tecnológico desencanto en el chavismo despidos injustificados detenciones difusión anarquista ecologismo ecologismo en Venezuela economía educación en Venezuela endeudamiento equidad de género en Venezuela extractivismo falso socialismo fascismo futbol brasil globalizacion en Venezuela golpe de Estado en Venezuela hacktivismo hiperinflación historia del anarquismo homicidios ilustraciones imágen El Libertario indigenas ecuador indigenas en venezuela individualismo y anarquismo industria forestal en Chile industria petrolera indìgenas y revolución bolivariana indígenas en Argentina indígenas en Bolivia indígenas en Brasil indígenas en México indígenas en Perú indígenas en Venezuela indígenas presos en Venezuela inflación en Venezuela informática libertaria izquierda antiautoritaria en Cuba izquierda antichavista izquierda en Venezuela jornadas de diversidad sexual la Justicia y los Derechos Humanos legado del chavismo liberacion animal liberación animal liberación humana libertad Bernhard Heidbreder libertad a los presos anarquistas libertad de expresión libertad de expresión en Venezuela libertad para detenidos en Lulea los Salarios y los Sindicatos lucha indígena en Colombia lucha indígena en Venezuela lucha revolucionaria lucha socio-ambiental luchas ambientales Venezuela luchas de los pueblos indígenas luchas de los trabajadores luchas de los trabajadores Venezuela luchas de mujeres luchas estudiantiles luchas indígenas en Venezuela luchas obreras luchas populares en Venezuela luciano pitronello madurismo maestros manifestaciones manifestaciones en Venezuela manipulación mediática manipulación religiosa mario gonzalez masa crítica masacre de San Vicente medio ambiente medios comunitarios y alternativos de Venezuela medios de transporte alternativos megaminería mineria en Venezuela minería minería en Venezuela movilizacion en la planta muerte de neonatos en Venezuela mujeres anarquistas narcotráfico neoliberalismo nicolas maduro no a la concretera no a la extradicion de Bernhard Heidbreder no a las corridas de toros objeción de conciencia organizacion nelson garrido paramilitarismo paro universitario patriarcado patriotismo pelea de almohadas periodico Bandera Negra periódico CNT periódico anarquista periódicos petróleo venezolano poder y política en Latinoamérica poder y política en Venezuela poesía libertaria polarización en Venezuela policías corruptos en Venezuela prensa anarquista preso anarquista presos anarquistas presos políticos en Venezuela prision venezuela prisiones en venezuela proceso bolivariano producción agrícola protesta creativa protesta pacífica protestas contra el Mundial 2014 protestas en venezuela proyecto de reforma de la Ley de Conscripción y Alistamiento Militar práctica anarquista pueblos originarios pugnas internas del chavismo punk veneziuela rebelion en venezuela recursos red Observatorio Crítico relaciones Cuba-EE.UU. relaciones de Venezuela con China relaciones de Venezuela con Colombia relaciones de Venezuela con Cuba relaciones de Venezuela con U$A relaciones entre la banca y chávez represion en Venezuela represion policial en Venezuela represión represión antianarquista represión en Colombia represión en Venezuela represión policial resistencia indígena resistencia venezuela revista AL MARGEN revolución bolivariana robert serra salario en venezuela salario mínimo en Venezuela sanciones sancocho secuestro seguridad industrial semana pro presos anarquistas 2014 sexismo sexualidad libre sicariato sindicalismo situación agraria latinoamericana situación de la salud situación de los trabajadores en Venezuela situación del periodismo en Venezuela situación del sindicalismo en Argentina situación del sindicalismo en Venezuela situación político-social en Brasil situación político-social en la península ibérica situación político-social mexicana situación venezolana situation in Venezuela 2014 soberanía alimentaria en Venezuela software libre solidaridad con Cuba tercerización en Venezuela terrorismo terrorismo cotidiano terrorismo de Estado en Colombia toma yukpa del TSJ torturas en Venezuela totalitarismo trabajadores del Estado trabajadores en Argentina transición transnacionales chinas turquia tweets anarquistas universidad central de venezuela utopía vegetarianismo venezuela vidas anarquistas viento sin fronteras vigilia frente al TSJ violaciones a los derechos humanos violencia contra la mujer violencia contra niños zona temporalmente autónoma Ángel Cappelletti ética y práctica médica