Elektra Kotsoni
La última vez que hablé con Paola Revenioti fue por un asunto bastante chungo. A principios de verano salió a la luz que en Grecia las personas transgénero estaban siendo arrestadas, una acción que se anticipaba al Thessaloniki Pride, y que según Paola –una artista, activista y prostituta trans– era un poco desastrosa.
La última vez que hablé con Paola Revenioti fue por un asunto bastante chungo. A principios de verano salió a la luz que en Grecia las personas transgénero estaban siendo arrestadas, una acción que se anticipaba al Thessaloniki Pride, y que según Paola –una artista, activista y prostituta trans– era un poco desastrosa.
Esta vez Paola está en Londres debido a su primera
exposición en solitario, demostrando por qué se ha convertido en una figura tan
influyente para la comunidad LGBT griega. En los ochenta publicó un fanzine
trans-anarquista llamado Kraximo, que significa “paliza gay” en jerga griega.
El fanzine contenía artículos sobre derechos trans y gay, entrevistas con gente
importante como el poeta Dinos Christianopoulos y el filósofo Félix Guattari,
así como fotografías de algunos de los chicos con los que se había acostado; un
tema polémico para el momento.
