Rubén Hernández
Días atrás, los merideños tuvimos la fortuna de ser testigos de otra espectacular nevada en los picos más altos de la Cordillera de Mérida; una vez más deleitamos los sentidos con el maravilloso fenómeno, de gran atracción turística desde hace mucho tiempo. Por desgracia las nevadas, que solían ser anualmente cuantiosas, son cada vez más raras y prácticamente limitadas a las sierras Nevada y de Santo Domingo. Y una de las principales consecuencias de esta transformación climática progresiva, ha sido la disminución enorme del área glaciar, si bien no se puede considerar a la escasez de nevadas como único factor en este sentido. Son muy pocos los glaciares (hay quienes mencionan sólo dos) que adornan el paisaje altoandino, y su retroceso es rápido:
“El indicio principal de retroceso glacial reciente en la Sierra Nevada de Mérida está basado en la comparación de las líneas de nieve antiguas y presentes, así como de pinturas y fotografías hechas durante el último siglo (…)
Días atrás, los merideños tuvimos la fortuna de ser testigos de otra espectacular nevada en los picos más altos de la Cordillera de Mérida; una vez más deleitamos los sentidos con el maravilloso fenómeno, de gran atracción turística desde hace mucho tiempo. Por desgracia las nevadas, que solían ser anualmente cuantiosas, son cada vez más raras y prácticamente limitadas a las sierras Nevada y de Santo Domingo. Y una de las principales consecuencias de esta transformación climática progresiva, ha sido la disminución enorme del área glaciar, si bien no se puede considerar a la escasez de nevadas como único factor en este sentido. Son muy pocos los glaciares (hay quienes mencionan sólo dos) que adornan el paisaje altoandino, y su retroceso es rápido:
“El indicio principal de retroceso glacial reciente en la Sierra Nevada de Mérida está basado en la comparación de las líneas de nieve antiguas y presentes, así como de pinturas y fotografías hechas durante el último siglo (…)
