Sergio Tapia
Es importante resaltar y antes de nada que el título de este post es meramente literario. Está claro que el Anarquismo es un movimiento muy posterior, cuya definición real arranca en el siglo XIX. La cuestión de usar el término hace referencia a la oposición total a la norma establecida y a la rebelión con tintes de búsqueda de la libertad más absoluta por parte de los orígenes del fenómeno en contra de la oposición al estado imperial romano constituido.
La primera noticia que se tiene de un movimiento bagauda en Hispania es del año 441 coincidiendo con la segunda gran rebelión bagauda de la Galia, que estuvo encabezada por un tal Tibatón y que se extendió por el territorio comprendido entre los ríos Loira y Sena. Poco más de un siglo antes, en las Galias del siglo III, concretamente desde el año 284. El momento de auge de los bagaudas coincide con el de mayor incidencia de las invasiones germánicas del siglo V, en el que estas revueltas se trasladan también a la Tarraconense y a territorio vascón, en el marco de la crisis social y económica del Bajo Imperio Romano. Estos enfrentamientos se produjeron precisamente en un momento en el que el mundo romano se enfrentaba a una presión que no conocía parangón en los límites occidentales, desempeñando posiblemente un papel importante en la desintegración del Imperio.
Es importante resaltar y antes de nada que el título de este post es meramente literario. Está claro que el Anarquismo es un movimiento muy posterior, cuya definición real arranca en el siglo XIX. La cuestión de usar el término hace referencia a la oposición total a la norma establecida y a la rebelión con tintes de búsqueda de la libertad más absoluta por parte de los orígenes del fenómeno en contra de la oposición al estado imperial romano constituido.
La primera noticia que se tiene de un movimiento bagauda en Hispania es del año 441 coincidiendo con la segunda gran rebelión bagauda de la Galia, que estuvo encabezada por un tal Tibatón y que se extendió por el territorio comprendido entre los ríos Loira y Sena. Poco más de un siglo antes, en las Galias del siglo III, concretamente desde el año 284. El momento de auge de los bagaudas coincide con el de mayor incidencia de las invasiones germánicas del siglo V, en el que estas revueltas se trasladan también a la Tarraconense y a territorio vascón, en el marco de la crisis social y económica del Bajo Imperio Romano. Estos enfrentamientos se produjeron precisamente en un momento en el que el mundo romano se enfrentaba a una presión que no conocía parangón en los límites occidentales, desempeñando posiblemente un papel importante en la desintegración del Imperio.
