Nelson Oyarzábal
Recordar a un personaje de la talla de Sáez Mérida no es una tarea difícil, porque en él se condensa una suma de atributos especiales tanto humanos como pedagógicos de indudable valor y trascendencia que dejaron una huella imborrable en un grupo numeroso de egresados de la vieja escuela de Sociología y Antropología (E.S.A.) de la Universidad Central de Venezuela
Al iniciar este ejercicio, surgen muchos recuerdos en torno a la personalidad carismática del viejo Simón, como le decíamos cariñosamente. Sigue asombrando esa elevada capacidad y condición para combinar intelecto con amor, reflexión con pasión, saber con sabor y ese don maravilloso para comunicar y hacerse entender de una manera tan clara y tan convincente en la materia que le correspondió dictar durante tres décadas: América Latina III, conocida también como Historia de Venezuela.
Recordar a un personaje de la talla de Sáez Mérida no es una tarea difícil, porque en él se condensa una suma de atributos especiales tanto humanos como pedagógicos de indudable valor y trascendencia que dejaron una huella imborrable en un grupo numeroso de egresados de la vieja escuela de Sociología y Antropología (E.S.A.) de la Universidad Central de Venezuela
Al iniciar este ejercicio, surgen muchos recuerdos en torno a la personalidad carismática del viejo Simón, como le decíamos cariñosamente. Sigue asombrando esa elevada capacidad y condición para combinar intelecto con amor, reflexión con pasión, saber con sabor y ese don maravilloso para comunicar y hacerse entender de una manera tan clara y tan convincente en la materia que le correspondió dictar durante tres décadas: América Latina III, conocida también como Historia de Venezuela.
