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| El cerro Autana, parque nacional y "árbol de la vida" para los uwottyjas, visto desde el río. Crédito: Humberto Márquez/IPS |
Por Humberto Márquez
PUERTO AYACUCHO, Venezuela, 22 nov 2013 (IPS) - A bordo de
lanchas rápidas, improvisando campamentos o en tratos con las comunidades
indígenas, es ostensible la presencia de las rebeldes Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) en la Amazonia de Venezuela.
“Los vemos de tarde en tarde pasar por aquí en alguna
lancha, vestidos de verde, armados, llevando provisiones”, dice a IPS un
veterano lanchero, Antonio, frente a las plomizas aguas del río Cuao, que van a
dar a la margen derecha del Orinoco Medio, en el sureño y limítrofe estado de
Amazonas.
Unos 100 kilómetros al sur, en Maroa, poblado de 2.000
habitantes junto al fronterizo río Guainía, “cuando llega la comida de Mercal
(distribuidora gubernamental de alimentos subsidiados) una parte se va con los
muchachos de las FARC”, relatan colaboradores del obispo José Ángel Divassón,
vicario apostólico de Amazonas.
También en Atabapo, otro poblado fronterizo, “las FARC
imponen orden y evitan los robos”, mientras que en comunidades indígenas
“buscan establecer campamentos y reclutar muchachos a los que les ofrecen
llevárselos por tres años”, aseguran.
