Rodolfo Montes de Oca
(Texto extraído del libro "Prometeos y Tántalos: aproximaciones históricas a figuras y anécdotas del movimiento anarquista griego")
Cuentan las leyendas helenas que a las costas de una de las
islas Cícladas del Mar Egeo, llamada Serifos, arribo una joven madre con una
proeza de semidiós que bautizo con el nombre de Perseo, con el tiempo el hijo
de Zeus, se convertiría en uno de los héroes guerreros por excelencia de la
civilización griega; autor de histriónicas e innumerables epopeyas como la
decapitación de Medusa o el rescate de Andrómeda. Sin embargo esa pequeña isla
de unos 70 km² en 1916 sería el
escenario de una de las revueltas proletarias más importantes de Grecia en el
siglo XX.
Durante el siglo XIX la isla de Serifos se convirtió en un
importante puerto comercial del Mar Egeo, desarrollando rápidamente una casta
de mercaderes y de propietarios de yacimientos de hierros y minerales, dejando
de lado la agricultura que era practicada en pequeña escala y de forma precaria
por algunos pescadores durante siglos.
