viernes, 29 de marzo de 2013

Debate: Miraflores y Pdvsa bien valen una misa

Pablo Hernández Parra

En su conocida columna del Semanario Quinto Dial  a raíz de la muerte del presidente Chavez,  Sebastiana Barraez”,  escribe  “La única verdad –a riesgo de quedarme sin lectores, por lo polarizado que está el país- es que aquí todos se burlaron de todos” y  termina haciéndose la pregunta que millones de venezolanos de las más diversas tendencias se hicieron a lo largo de 90 días que duro la agonía del presidente al que vieron por última vez la noche de 8 de diciembre del 2012, ¿Era necesario mantener al país en la incertidumbre y una mentira tras otra? No se engañaba a los opositores, sino también a los chavistas que hubiesen querido orar junto a su líder mientras su vida se iba apagando. [1]
              
Intentemos, una respuesta.

Los hechos acontecidos no dejan lugar a ninguna duda. No solo era necesaria, era la única estrategia de sobrevivencia para la camarilla militar-política, que se ve obligada por las circunstancias a conservar  el poder a cualquier precio, ante la muerte si se quiere sorpresiva y rápida del máximo dirigente. Toda la maniobra radicó, en dos pilares:

Primero, ganar tiempo para adecuar las fuerzas, forjar las alianzas temporales, preparar ideológicamente bajo un manto mítico-religioso a los seguidores del presidente, erigir a su figura en una suerte de nuevo dios oficial, para hacer política bajo la sombra de su imagen y encubrir todas sus carencias y penurias con la sola invocación del nombre y los atributos del presidente fallecido. Al convertirlo tras su muerte en líder SUPREMO, colocándolo por encima del Libertador, el objetivo de la camarilla militar-política era evidente como acertadamente lo descifrara la BBC Londres, convertirlo  en  “Una especie de héroe mítico, una figura cuasi religiosa, un Padre por el que habrá que seguir apoyando a la revolución. La idea es que como el Cid Campeador, Chávez siga ganando batallas para los suyos aun después de muerto”.

En este sentido, los herederos políticos del nuevo Mesías no inventan nada, ni son originales, simplemente acuden a la misma estrategia de cualquier predicador de oficio, iglesia o secta religiosa que se autoproclaman discípulos o enviados del “señor “para vivir del engaño y la mentira, repitiendo miles de veces en cualquier discurso o sermón el nombre del dios respectivo, acompañándolo con las decenas de atributo que se le endilgan a dicha figura.  De tal manera que si el “dios” invocado es “Único, Omnipotente, Omnipresente, Salvador de la Humanidad, Ungido, Hijo de dios, Redentor de los pobres” y otros calificativos divinos y sobrenaturales, inmediatamente a la muerte de Chavez los calificativos por parte de los sumos sacerdotes de la nueva religión oficial  no han cesado de elevarlo a una categoría cuasi divina: Muerto por su patria,  Redentor de los pobres”, Nuevo Libertador, Enviado de Dios, Hijo de Bolívar, Espíritu Eterno, Padre Bondadoso,  Comandante en jefe”.  

Segundo, Continuar con el plan político- militar concreto para la  preservación del poder por las buenas o por las malas, como abiertamente lo han anunciado los voceros militares de la “revolución”. Y muy especialmente sus flamante Ministro de la Defensa y el jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO),

Para esta camarilla militar-política, la mentira, el secretismo, la manipulación, el engaño, las amenazas y el atropello son sus principales armas de acción y de propaganda política, mas en la situación penurias de todo tipo en que ha  quedado esa dirección y sin ningún líder que sustituya al caudillo fallecido. Empezando sus dos principales líderes Maduro y Cabello fueron rechazados por la militancia del propio PSUV, cuando dicho partido realizo la elección de su dirección en el 2007.

La muerte del presidente deja ante una orfandad tal a los herederos, que la única manera de los tomen en cuenta, convencer y legitimarse ante los seguidores del Presidente fallecido,  es repetir un promedio de 250 veces diarias el nombre o los atributos de quien era el único punto de unión entre todas las sectas y grupos que se han organizado en torno a su figura. Detrás de  la dirección político-militar del llamado chavismo, no hay nada más que una profesión de fe, una nueva religión basada en un solo elemento: Supuesta  fidelidad y lealtad al supremo comandante y un programa concreto: “no me den pónganme donde haiga”.

Robo y saqueo al tesoro público, he ahí el ideal de la dirección chavista. Y como sucede con toda secta religiosa o partido político construido en torno al culto de la personalidad del “profeta, a su muerte los discípulos se dividen en torno a la interpretación de la palabra esclarecida por aquel y como es de esperarse, muerto el Páter Familia, cada hijo o discípulo que se considere elegido, construye su propia iglesia y secta.

Hoy lo único que  une a los diversos grupos y sectas que conforman el PSUV y al gobierno es el 14 de abril, conservar el poder y el control de la Renta Petrolera, tan pronto termine el circo electoral, asistiremos a la proliferación de capillas, templos y oratorios donde cada “discípulo destacado del nuevo dios oficial” se declarara interprete “verdadero” de la doctrina, contenida en el Testamento de Chavez, que ya anuncio Maduro, como el nuevo texto sagrado.

En el gobierno, ni en el PSUV hay ni siquiera un esbozo de programa de transformación que no sea otro que privatizar el petróleo y los recursos fundamentales del país, endeudar a la nación  hasta el infinito, quebrar a PDVSA y empresas básicas,  destruir la infraestructura eléctrica y vial, devaluar, devaluar y volver a devaluar, emitir papel moneda, una y otra vez, aumentar impuestos, precios y tarifas de servicios públicos, importar todo con los dólares del petróleo.

En pocas palabras, para desvalijar un país, colocarlo en manos del capital internacional dentro de la llamada multipolaridad, no hace falta un proyecto de país o un programa  alternativo, sino exactamente lo contrario un plan militar para continuar con el asalto al tesoro público y seguir drenando al exterior  y a los bolsillos de la Boliburguesía, de la banca y burguesía cantidades ingentes de capital, como hasta ahora ha ocurrido. Y para saquear un país no se requiere de una clase social revolucionaria de obreros, técnicos, intelectuales o científicos, sino de saqueadores, de bandoleros, de mercenarios y que mejor instrumento posee la minoría propietaria dominante para ese papel, que su ejército, policías y bandas llamadas partidos políticos creadas, organizadas, entrenadas y unificadas para esa misión.

Quienes piensen que con la muerte de Chavez, se acabo el chavismo, no terminan de entender que la tarea del fallecido caudillo era echar las bases “política, legales, ideológicas” de un nuevo modelo de Estado forajido, emergente, paralelos basado en el control social de la población, a través de la militarización del país, aumento del poder policial, promoción y estimulo a la impunidad, criminalización de la protesta, división de la clase obrera, movilización y organización desde el Estado y en beneficio de este, a todo un sector social informal, que constituyen su sólido apoyo social. Este modelo de Estado se caracteriza por la concentración del poder en manos del ejecutivo, cuyo único rasgo democrático, es la ilusión electoral cada año a partir del control absoluto de todos los poderes del Estado. Maquinas de votación y la informática incluida.

El abierto apoyo internacional que hoy se le brinda al candidato oficial  desde EEUU  hasta Rusia, China, Europa y claro esta los gobiernos del capital en toda América Latina, es la prueba más evidente de que el candidato oficial, en las actuales condiciones internacionales, es quien mejor le asegura los intereses al capital internacional,  como hasta ayer lo hizo el propio presidente fallecido.

Total más de una vez el propio Chavez repitió sinceramente su verdadero papel histórico: …”Entonces en más de una ocasión a mi me ha tocado frenar, por eso lo digo sin pretensiones de ningún tipo saben, yo creo que incluso a la derecha venezolana, así lo digo y lo digo con mucha seriedad, no tiene nada esto de ironía ni mucho menos de cinismo, no, no, yo creo que todavía Hugo Chávez hace falta y yo creo que a la misma derecha venezolana le conviene que Hugo Chávez siga siendo el Presidente de Venezuela por un tiempo más….A la misma derecha, analicen bien y sacaran sus propias conclusiones, sólo se los digo para la reflexión, los empresarios, los banqueros, la burguesía nacional, porque aquí tenemos que garantizar la estabilidad nacional, tenemos que garantizar la paz nacional”

Si hoy los Sres. Maduro y Cabello se han erigidos en los herederos de Chavez y gozan del total apoyo de capital internacional, es porque este sabe muy bien, quienes son los cachorros del Pentágono escogidos para continuar el legado de Chavez como lo expusiera con toda claridad el Jefe del comando del Sur del ejército norteamericano.

Si en algún momento las enseñanzas de Maquiavelo son aplicadas con mayor celo y tesón, es precisamente en la  Venezuela de hoy, por estos nuevos discípulos del político florentino, los señores Maduro y Cabello. Estos que tal vez no conozcan al personaje en cuestión, pero sus enseñanzas y consejos los aplican de manera magistral: “…Los hombres son tan simples, y se sujetan a la necesidad en tanto grado, que el que engaña con arte halla siempre gente que se deje engañar… En general, los hombres juzgan más por los ojos que por las manos, y, si es propio a todos ver, tocar sólo está al alcance de un corto número de privilegiados. Cada cual ve lo que el príncipe parece ser, pero pocos comprenden lo que es realmente y estos pocos no se atreven a contradecir la opinión del vulgo, que tiene por apoyo de sus ilusiones la majestad del Estado que le protege… Dedíquese, pues, el príncipe a superar siempre las dificultades y a conservar su Estado. Si logra con acierto su fin se tendrán por honrosos los medios conducentes a mismo, pues el vulgo se paga únicamente de exterioridades y se deja seducir por el éxito.  Y como el vulgo es lo que más abunda en las sociedades, los escasos espíritus clarividentes que existen no exteriorizan lo que vislumbran hasta que la inmensa legión de los torpes no sabe ya a qué atenerse” [2]

Cuenta la historia que a la muerte  de Enrique III Rey de Francia, el 2 de agosto de 1589, la corona francesa la hereda  Enrique de Navarra, conocido protestante siendo reconocido solo por la secta de los hugonotes. Esta situación dio origen a una verdadera guerra y cadena de asesinatos  entre los pretendientes católicos al trono por parte de España y Francia contra el rey protestante. A lo largo de tres años Enrique de Navarra, no logro el control de Paris y por ende de la corona de Francia, por lo que el 25 de julio de 1593, en un verdadero y magistral salto de talanquera, Enrique de Navarra, se convierte al catolicismo y declara sin ningún pudor, ni remordimiento París bien vale una misa””.

420 años después, la historia se repite con toda nitidez en Venezuela. Un militar anticomunista confeso y un “socialista de bolsillo” han heredado la “corona” de Venezuela y fiel a las enseñanzas de Enrique de Navarra, repiten a los cuatro vientos: “Miraflores y PDVSA bien valen una boina y una franela roja”. Total su estrategia y programa de este tétrico dúo es muy simple: El fin justifica cualquier medio.
Pablo Hernández Parra, 27/03/2013




[2]   El Príncipe, N. Maquiavelo, capítulo XVIII: “De qué modo deben guardar los príncipes la fe prometida”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.