miércoles, 21 de agosto de 2019

Debate (A): Fragmentación libertaria



Javier

Quizá algunas personas que reflexionamos sobre el ideal anárquico y su praxis nos empeñamos o ponemos nuestro empeño en una puesta en común de pensamiento, voluntades, creación, esfuerzos y luchas, con el fin de cohesionar, enriquecer y dar una imagen de fuerza que realmente se merece nuestra forma de entender la vida humana. Tal vez, en este momento, este empeño sea vano y rechazado por la inmensa mayoría de los proyectos libertarios en marcha en nuestro territorio. Puede ser, mas nos es imposible dejar de pensar y concebir la práctica anarquista sin las confluencias o sinergias de las acciones colectivas afines.
 
Existe una concepción universalista, internacionalista y federalista detrás de esta propuesta unificadora que no uniformadora. Que sabemos que ni se ve conveniente, ni se aprueba, ni se apoya. Cada identidad anarquista tendrá sus razones para negar la posibilidad de la suma de inteligencia y esfuerzo. Es respetable, desde luego, pero no estaría de más que dicha negación fuera conocida al menos en nuestro ámbito político, para así poder estudiar sociológicamente la realidad del “movimiento anarquista” en la Península Ibérica, tanto en lo que se refiere a su estrategia como a sus tácticas.

Con el transcurso de los años se van conociendo detalles o aspectos sobre el tema en cuestión, por ejemplo, que los grupos de afinidad o proyectos libertarios duran de promedio –como mucho– dos años, que sus miembros fluctúan sin demasiada constancia en los quehaceres militantes y que el último individuo que llega al colectivo puede cuestionar todos los acuerdos estratégicos y tácticos que el grupo ha desarrollado laboriosamente desde su nacimiento; también se sabe que en el seno de dichos grupos se llega a cuestionar, se debate o se ignoran algunos de los principios elementales del anarquismo militante como el antiestatismo, el antiparlamentarismo, incluso la democracia directa; y, por último, que el anarquismo que se practica en ciertos grupos de afinidad tiene mucho que ver con una forma ocio accesible o de búsqueda de señas de identidad en momentos existenciales en los que los individuos necesitan dotar de sentido a sus vidas.

Estas reflexiones que compartimos están extraídas de un encuentro anarquista celebrado en 2019 en Andalucía. Conocemos esto y podríamos conocer mucho más, pero para ello lo primero que podríamos hacer es hablar de lo que nos preocupa, sobre lo que sucede en nuestros grupos, debilidades y fortalezas, sobre lo que queremos hacer y lo que se supone que tenemos que hacer, confraternizar entre los distintos grupos, conocernos, compartir en sí mismo. Todo esto es bastante difícil de lograr, bien por etiquetados inútiles, cuando no por sectarismos, personalismos o la simple brecha generacional.

Los encuentros que realizáramos periódicamente entre libertarios podrían servir bien para debatir sobre los temas expuestos, también para establecer lazos de fraternidad y respeto que se pudieran utilizar para unificar posturas y enlazar luchas. Esto al menos sería un punto de partida importante hasta que llegado el momento oportuno, fuéramos capaces de vislumbrar la organización de federaciones territoriales de abajo a arriba, hasta construir una confederación peninsular. Sin duda, un buen propósito para el próximo curso político que se inicia después de agosto podría ser entrar en contacto con los grupos o proyectos antiautoritarios que actúan en nuestra localidad o pueblo y compartir con ellos nuestras actividades, ofreciendo de paso colaboración, manteniendo a la vez contactos permanentes. Lo demás irá surgiendo poco a poco. Trabajar en esta línea supone, entre otras cosas, conocer cuántos somos, qué hacemos y qué estamos dispuestos a hacer, más allá de nuestros minúsculos cenáculos en los que nos regodeamos henchidos de auto importancia e incapaces de salir de ellos.

[Tomado de la publicación Siglo XXI # 49, Madrid, agosto, 2019. Número completo accesible en  http://grupopensamientocritico2014.blogspot.com.]


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.