viernes, 5 de julio de 2019

Anarquismo y Gastronomía hoy - 1: Ponencia ausente del II Congreso de Investigadorxs sobre Anarquismo(s), Montevideo, julio 2019


 

Nelson Méndez



[Nota previa del autor: Este texto, que va en dos posts, es el de una ponencia que había sido aceptada para el referido evento, pero que al no viajar el autor a Montevideo el Comité Organizador decidió no incluirla en la programación. En todo caso, como ya está escrita e interesa su difusión, la divulgamos por el blog de El Libertario.]



Visiones y propuestas desde el anarquismo ante lo gastronómico: Final del siglo XX y comienzos del siglo XXI - 1



Condensando el recorrido histórico que expusimos en un trabajo previo [1], es en el siglo XIX, cuando se consolida e impone el modelo económico y social capitalista en Europa Occidental, siendo en ese contexto que se desarrollan las perspectivas modernas tanto de la gastronomía como del anarquismo, por lo cual no debe resultar sorprendente que se estableciese ese vínculo que, a nuestro entender, tiene soporte esencial en la publicación y difusión que alcanza el libro de Piotr Kropotkin La Conquista del Pan, relación que se desarrolla ampliamente en los años finales de ese siglo y comienzos del siguiente, asociada de modo muy importante con la expansión global del sindicalismo de inspiración ácrata o anarcosindicalismo. Esta perspectiva impulsó no solo modos de acción político-gremiales para los trabajadores, sino que se asoció con difundir y practicar una cultura y un modo de vida alternativo donde también en lo gastronómico estuviesen presentes las aspiraciones libertarias. A donde quiera que llegaron el anarquismo y el anarcosindicalismo, esas ideas sobre la alimentación se hicieron presentes, habiendo diversos ejemplos para América Latina, y el caso que estimamos emblemático de la presencia del nexo gastronomía-anarquismo en la Revolución Libertaria de 1936 en España.



El fin de la Guerra Civil Española significó el inicio de una etapa de eclipse para el anarquismo que muchos quisieron creer marcaba su desaparición como teoría y práctica relevante. Esa situación de declive se extendió al menos hasta el Mayo Francés de 1968, explosión social que de algún modo pareció revivir –al menos en Europa Occidental– preocupaciones, debates y modos de acción que se asociaban con un ideal ácrata que se había querido dar por muerto y enterrado. Sin embargo, la reaparición no fue instantánea ni significó que el anarquismo volviese a posiciones similares a las que lo caracterizaron en la segunda y tercera década del siglo XX. Por un lado, el retorno libertario fue ocurriendo a desigual velocidad y con características variables de un lugar a otro en las tres décadas finales de ese siglo y el inicio del actual; luego tenemos que ya no está tan definido por la identidad anarcosindicalista como en tiempos pasados; y por último, junto con el reavivamiento del anarquismo en lugares donde su tradición histórica es bastante patente como España, Italia, Argentina o Francia, se hace manifiesto y hasta muy activo en sitios donde esa presencia previa era tal vez menos notorio o prácticamente no existía como en Grecia, Chile, Rojava (área kurda al norte de Siria), Filipinas, Bangla Desh o Venezuela.



Para que se reactivase el vínculo con la gastronomía, fue importante el contacto mutuamente enriquecedor que el anarquismo tuvo con nuevas perspectivas que se desarrollaban en la segunda mitad del siglo XX: la teoría y práctica de la autogestión, la temática del género, el debate sobre la ecología, y la lucha por los derechos animales. Esas confluencias fortalecieron la crítica ácrata al modelo capitalista de alimentación, además de reforzar el basamento teórico en respaldo de diversas acciones e iniciativas de signo libertario que vuelven a manifestarse paulatinamente a partir de las décadas de 1980 y 1990. Van reapareciendo tanto distintas clases de espacios de sociabilidad anarquistas (centros sociales, restaurantes, bares, panaderías y ferias, entre otros), como el empeño productivo de nuevas colectividades agrarias anarquistas y afines en Europa y América, además de la participación e influencia libertaria que es clara en la multiplicación de iniciativas de distribución y consumo cooperativo en diversos rincones del planeta [2].



Otro asunto a mencionar es la incidencia de los puntos de vista de inspiración ácrata en la polémica sobre cultivos genéticamente modificados y alimentos transgénicos, así como en el activismo que se genera en torno esos temas, además relacionados con el debate referido a los pro y contra del desarrollo científico-tecnológico, en donde se han dado interesantes aportaciones provenientes desde perspectivas anarquistas y afines [3]. Vale apuntas que, aún cuando tienden a ser predominantes, al menos en lo expresado en los medios de difusión libertarios, las posturas que rechazan y consideran intrínsecamente perversa cualquier aplicación de los recursos desarrollados recientemente por la genética y la biotecnología, encontramos al menos una voz que rescata para este tópico la confianza de Kropotkin en el aporte positivo de la ciencia y la tecnología cuando se conjuga con la creatividad popular; se trata del biólogo computacional venezolano Guido Núñez-Mujica, quien ha expuesto una posición que reivindica en los actuales desarrollos de esas áreas científico-tecnológicas importantes posibilidades para impulsar lo que él denomina la tecnoliberación [4].



 más estricta observancia de las restricciones al consumo de toda proteína de origen animal e impugnaron la evidencia nutricional para justificar ese consumo. Se debe agregar que tal vegetarianismo extremo no estaba emparentado con una orientación política definida ni con el vegetarianismo anarquista que le antecedió en décadas previas. Un nexo de esa índole debió aguardar hasta los años 1970 y 1980, cuando en especial desde el naciente movimiento anarcopunk vuelve a aparecer el interés por la opción dietética que rechaza los alimentos de origen animal, ahora con el referente del veganismo [5]. La fundamentación de estas prácticas se refuerza con la relación que activistas anarquistas y afines tienen con las ideas del llamado ecologismo profundo y de los derechos animales en múltiples acciones directas radicales. Tal conjunción tiene su primera exposición sistemática desde mediados de la década de 1990 con el folleto del norteamericano Brian Dominick Liberación animal y revolución social [6], quien también es el primero en referirse a esta concepción y su praxis como “veganarchism”.



Una diferencia entre el anarcoveganismo y el naturismo libertario de antaño es la insistencia en la reivindicación de derechos de los animales, que es un aspecto esencial en la justificación teórica y las acciones prácticas, que se han expresado incluso en ataques físicos contra intereses  y actividades que representan lo juzgado como más flagrante en violación a tales derechos. El empeño en destacar la opresión y explotación extrema que afecta a los animales no humanos y lo importante de la lucha por la liberación animal en la ruta hacia la liberación total y la revolución social no solo se muestra en el título y contenido del folleto precursor de Dominick, sino también en cualquiera de las diversas exposiciones de las ideas del anarcoveganismo, donde reiteradamente se encuentra este discurso a favor de los animales, habitualmente bajo los conceptos de antiespecismo y  lucha antiespecista.



Para señalar su ruptura con las perspectivas ácratas previas, algunos anarcoveganos prefieren calificarse como “anárquicos” y no como “anarquistas”; otros aspiran a su reconocimiento como una nueva perspectiva legítima del anarquismo, en la medida que se plantea un original énfasis en el tema de cómo  alimentarse y ajustarse con el entorno ambiental, en especial con la vida animal, lo que tornan en centro de las preocupaciones y la actividad que debe proponerse el anarquismo. La reivindicación de ser aceptada como una vertiente del anarquismo por derecho propio no deja de ser objetada desde las corrientes libertarias preexistentes, desde donde se cuestiona lo considerado como estrechez de miras al dar tan desmedida importancia a estos temas, presentados por el anarcoveganismo con una intransigencia cuasi religiosa al luchar por lo “natural” y lo “animal” como conceptos absolutos y metafísicos (en el peor sentido de ambas definiciones), tendiendo a alejarse de los objetivos revolucionarios sociales del anarquismo [7].



Tres hitos contemporáneos en la relación gastronomía-anarquismo



 



° 1.- Food Not Bombs: Cuando alimentar a los hambrientos es un acto subversivo



Esta iniciativa es, según hemos podido constatar, la expresión más extendida en la actualidad de las prácticas que conectan al anarquismo con lo gastronómico, al menos teniendo como indicador su presencia en el activismo social en múltiples lugares del mundo. También podrían verse como señal de su impacto la atención que ha recibido en diversas oportunidades por parte de los mainstream media, así como la literatura académica que ha suscitado, donde destacan como de particular valor los trabajos de Heynen (2010) y de Parson (2014) [8].



FNB [9] –Comida, No Bombas- es el slogan con que se identificaba un colectivo libertario presente en las movilizaciones antinucleares y antimilitaristas en Nueva Inglaterra (Estados Unidos) hacia 1982. El lema se asumió como denominación tanto por expresar la denuncia a la locura irracional del militarismo armamentista (“Si los gobiernos y corporaciones del mundo entero gastaran tanto tiempo y energía en la alimentación de la gente como lo hacen en la guerra, nadie pasaría hambre” y “Hay bastante alimento en el mundo para alimentar a todos, pero mucho de ello va a la basura innecesariamente, lo que es un resultado directo del capitalismo y el militarismo“), como por indicar la línea de acción práctica que asume el grupo: servir alimentos a quien concurriese a los actos de protesta antibélica en que se participaba, en especial a los menesterosos. La actividad se realiza dentro de la filosofía de la no violencia y las decisiones del colectivo a cargo se toman por consenso. Se insiste en obtener materia prima para la preparación de comida reciclando alimentos desechados por el mercado capitalista debido a su apariencia (práctica conocida como “freeganismo”), y en la comida vegetariana, de preferencia vegana.



Para fines de esa misma década un segundo grupo, más centrado en la alimentación a los necesitados, aparece en la costa oeste de Estados Unidos, específicamente en San Francisco; este grupo alcanza notoriedad por la tenaz pugna que le enfrenta a las autoridades locales empeñadas en prohibir y reprimir sus acciones callejeras de dar comida a los “homeless”. Tal perseverancia produce frutos, no solo en lograr que finalmente un nuevo gobierno municipal se vea obligado a tolerar las comidas públicas de FNB, sino en que el interés mediático sobre el tema favorecerá la expansión nacional e internacional de la iniciativa. Con el correr del tiempo, han llegado a constituirse cerca de 200 grupos, conectados en una estructura abierta de tipo federal, y aunque la mayoría de esos colectivos opera en Norteamérica, FNB ha alcanzado a tener actividad en 53 países, extendiéndose a Suramérica, Europa, África, Asia y Oceanía [10].



No por casualidad ha acontecido esa expansión en Estados Unidos, donde la participación de FNB es reconocible en tantas protestas y luchas sociales de hoy. Su inspiración y acciones conectan con una larga tradición de activismo social no violento que tiene raíces tan ilustres allí como los cuáqueros, el “ferrocarril subterráneo” para auxiliar a esclavos fugitivos antes de la Guerra de Secesión, la lucha pro-derechos civiles de distintos grupos oprimidos, o la oposición a las guerras imperialistas. Lo novedoso en este caso es la profunda vinculación con el anarquismo, tal vez no expresada en el despliegue de la habitual simbología de la (A) y la bandera negra, pero suficientemente expuesto en los modos de acción de FNB y en la fundamentación que da a su existencia. Si esto parece poco preciso o un intento por atribuir forzadamente una identidad inexistente, recomendamos que se ubique en su website al libro que claramente aparece y se expone como contentivo de las propuestas centrales en torno a las que se organiza y actúa FNB, que no por casualidad se llama The Anarchist CookbookEl Recetario Anarquista-, un texto que es abiertamente un manual de introducción al anarquismo (¡no se debe confundir con la virulenta obra homónima de William Powell!) [11].



Por último reiteremos que en sus prácticas culinarias concretas, FNB se ha orientado hacia lo vegano y a enfrentar tanto el despilfarro de comida como el menosprecio a ciertos alimentos que es propio del capitalismo [12]; es de suponer que por esta clase de cosas un vocero del Federal Bureau of Investigation –el sombrío FBI- públicamente calificó a FNB como "organización con posibles conexiones terroristas", declaración que en cierto modo podemos interpretar como hosco reconocimiento al valor rebelde de la labor de los colectivos que la integran.



° 2.- Cucine del PopoloCucina Sovversiva y el auge del nexo gastronomía-anarquismo en Italia



Cucine del Popolo apareció en 2003, impulsada por activistas de la Federación Anarquista Italiana (FAI) en Reggio Emilia, ciudad del centro-norte de Italia. La sede del proyecto es el Centro de Estudios de las Cocinas del Pueblo en la cercana población de Massenzatico [13]. El Centro impulsa eventos que se difunden vía Internet y edita volúmenes que reúnen intervenciones y ponencias a dichos eventos; además divulga estudios, organiza talleres prácticos y teóricos, propicia mercados de pequeños productores y cooperativas, e inspira la recuperación de prácticas culinarias y de vitivinicultura relegadas por la modernidad capitalista. Su actividad más relevante son las jornadas bianuales en su sede que se han denominado según el tema central: 2004: “Cocinas del pueblo”; 2006: “Cocinas literarias”; 2008: “Cocinas del utopista”; 2010: “Cocinas de la locomotora”; 2012: “Cocinas de la revolución”; 2014: “Cocinas de la solidaridad”; 2016: “Cocinas del amor”; y en 2018 “Cocinas sin confines” [14].



La actividad de Cucine del Popolo no es de ningún modo la de constituirse en un reducto intelectual de “gourmands” o “foodies” con algún viso ácrata, se entiende como una labor integrada a los objetivos de propaganda, agitación y acción revolucionaria de la FAI. Ello se ve en tres lemas que resumen las propuestas de Cucine del Popolo: “Lo revolucionario es la calidad”, “La revolución será un almuerzo de gala” y “Si tu pensamiento es débil, es porque lo has alimentado mal”. Por lo tanto, se ha tomado una clara opción de interesarse en particular por la cocina de los pobres o "cocina social", su contexto sociocultural, recetas, ingredientes, ámbitos geográficos y espacios de ejecución. Además, se impulsa la crítica teórica y también las acciones prácticas contra el modelo de alimentación industrial capitalista y en favor del vegetarianismo, sin llegar a la rigidez que al respecto asume el anarcoveganismo, pues se admite que un rasgo propio de la cocina popular italiana que se reivindica es hacer gran uso de grasas animales [15].



En cuanto al funcionamiento de Cucine del Popolo, se reproduce la excelente síntesis que aporta Gianandrea Ferrari en el párrafo a continuación:

Las Cocinas del Pueblo son una realidad autogestionada donde se practica la integración de papeles y de tareas para favorecer una militancia colectiva, evitando especializaciones peligrosas. Todas las decisiones se toman en asamblea general, que debe facilitar el intercambio de ideas mediante una participación extensa. Los mecanismos organizativos deben partir siempre de lo simple para llegar a lo complejo según un esquema federativo claro, reconducible a la praxis libertaria. Los cargos de representación y de trabajo tienen un valor exclusivamente técnico y están subordinados a los puntuales controles asamblearios. La actividad práctica se funda sobre la implicación en primera persona libre y voluntaria, sin retribución alguna. Naturalmente, no se admite la financiación pública, ni estatal ni municipal, ni de otro género que condicione nuestra iniciativa, haciéndonos incapaces de vivir formas auténticas de autogestión. Hemos sido y seremos siempre un sujeto independiente de cualquier partido, grupo de presión o asociación en la medida en que la autonomía proyectual ha sido el elemento fundamental de nuestra historia. Una historia potente, porque viene de abajo para permanecer abajo, manteniéndose de manera horizontal, evitando cualquier forma de condicionamiento [16].



Destaquemos que en Italia existen otros empeños con similares preocupaciones a Cucine del Popolo. En tal sentido es de reseñar la propuesta promovida por el Colectivo Libertario Rivoltiamo la Terra, de la ciudad de Barletta, en la región de Apulia al sur de la península, la cual se identifica como Cucina Sovversiva, dándose a conocer en un Manifiesto Programático [17] que ha sido traducido al castellano, disponiéndose además en nuestro idioma de una amplia entrevista a un integrante de ese colectivo [18], donde explican qué es la Cocina Subversiva (CS), tanto en su fundamentación teórica como en las acciones que inspira, y el modo en que a través de ella se establece sólidamente la conjunción entre acción político social anarquista y gastronomía.



Vale la pena detenerse en lo que plantea esta agrupación, proponiendo ideas y prácticas de indudable interés. Señalando como punto de origen de la CS la intención de quienes integran el colectivo promotor de ser coherentes en lo cotidiano entre lo que se dice y lo que se hace en lo referido a la alimentación. De allí se parte para formular un pensamiento y unas líneas de acción que entendemos se explican en los siguientes párrafos, extraídos del Manifiesto Programático y la entrevista antes mencionados:

Lo que a nosotros nos interesa es que el consumo se desplace de la gran distribución a pequeños productores para generar un cambio en las relaciones económicas y sociales y derribar así sistemas jerárquicos y especulativos en el mundo laboral. … Liberación animal y emancipación del ser humano tienen que ir de la mano, no puede haber liberación animal sin liberación humana. Ya no es liberación humana sino simple negocio. Un vegano que no se hace estas preguntas y que no procura resolver estas contradicciones no tiene principios éticos, lo mueve sólo una sensibilidad sesgada o está siguiendo la corriente de la moda.



La CS se ha planteado toda una estrategia alternativa a los usos capitalistas para desarrollar y difundir  tecnologías alternativas para una alimentación vegana no solo nutritiva sino variada y sabrosa. … Mediante una técnica especial de preparación, podemos obtener productos similares a los del comercio, partiendo de verduras y harinas no necesariamente refinadas. Ya no son necesarias la harina de gluten, almidones y otros preparados. Podemos preparar esos productos en casa yendo de compras donde el campesino. La fermentación de las verduras es un proceso de transformación de las verduras cuyo fin es reducir los antinutricionales existentes en la verdura fermentada, hacerlo más nutritivo, influir en su sabor e cambiar su consistencia de modo que se logre un producto acabado parecido a salchichas, salchichón, embutidos, asados, lonchas vegetales etc. sin tener que echar mano, como se ha venido haciendo hasta ahora, de gluten puro de trigo o de preparados para alcanzar tales objetivos. ¡Podemos autoproducir un plato sabroso, nutritivo, y complicado de guisar sólo en apariencia!



Nos gusta la idea de una revolución integral, sin compromisos, que se construya día a día siguiendo dos caminos: uno, individual que les corresponde elegir a los individuos y uno, colectivo, que corresponde a los esfuerzos que hacemos todos juntos por los proyectos que sacamos adelante colectivamente para liberarnos de la opresión del capital y del Estado. La alimentación y el consumo son un aspecto fundamental de la revolución porque una parte relevante del capitalismo a derribar especula con la producción alimenticia con la complicidad de las instituciones. … Tenemos que construir estructuras autogestionadas que nos ayuden a prescindir tanto del capitalismo como del Estado. Nosotros, en torno a la fermentación de las verduras y otros temas de primer plano para Cocina Subversiva, queremos crear una comunidad capaz de interactuar virtualmente en el nuevo foro y también de entablar relaciones sanas, horizontales, de intercambio y apoyo mutuo. El foro de Cocina Subversiva puede convertirse en una herramienta de comunicación rápida vinculada a la cosecha y a la distribución de productos de la tierra, de señalización de eventos, de iniciativas solidarias, de intercambio de mano de obra, etc. Cocina Subversiva favorecerá relaciones reales organizando eventos relacionados con la cultura alimenticia, momentos de formación e intercambio de saberes, contest de cocina para promover las autoproducciones y los mercadillos de autoproducción.



Otra experiencia es la red Eat the Rich, que ha promovido la realización de tres Festivales de las Cocinas Populares y Autogestionadas: en 2016 en Bolonia  el de 2017 en Roma y en Pesaro para 2018 [19]. Además, está la participación e incidencia anarquista en la campaña-movimiento Genuino Clandestino, existente desde 2010 para denunciar y enfrentar la normativa del Estado que regula a la pequeña producción campesina (principalmente alimentaria) con la intención de someterla a la industria del ramo, imponiendo la ilegalidad a la artesanía agraria tradicional con pautas y exigencias para elaborar sus hechuras que no puede o le es muy oneroso cumplir, lo cual se ha combatido impulsando la auto-organización del sector rural afectado y constituyendo redes de distribución alternativas para sus productos [20]. Finalmente está la red fuorimercato que opera en tónica autogestionaria y de apoyo mutuo similar a las iniciativas antes mencionadas [21].



Notas



[1] Ver Méndez (2018).



[2]Para un muestrario panorámico de experiencias contemporáneas alrededor del mundo que articulan de uno u otro modo la relación anarquismo-gastronomía, ver más adelante la correspondiente sección de esta ponencia.



[3] Ver lo accesible en el blog de El Libertario (2014-2018) bajo la etiqueta “Ciencia y Tecnología”.



[4] Ver texto y video donde este autor desarrolla ampliamente sus ideas en Núñez-Mujica (2008).



[5] Una síntesis histórica de la evolución del vegetarianismo y el veganismo, en Farmacéuticos Veg (2014).



[6] Una traducción al castellano revisada y ampliada de este documento en Dominick (2014).



[7] Como testimonios de las polémicas en torno al anarcoveganismo, ver Revolución Feral (2005) y Castro - Méndez (2003-2004).



[8] Ver detalles completos de ambas referencias en la Bibliografía.



[9] Ver en Bibliografía la referencia al website de FNB, que incluye una sección con información en castellano.



[10] El mapa ubicando grupos y actividades de FNB en todo el mundo está en  http://www.foodnotbombs.net/new_site/contacts.php.



[11] Para la  versión en inglés del libro de K. Mc Henry y Ch. Bufe, ver Bibliografía. El texto de Powell es un breviario técnico para prácticas violentas sin nada que ver con lo que discutimos acá sobre el nexo gastronomía-anarquismo.



[12] La exposición tanto de los usos culinarias de FNB como de su fundamentación, está en The Anarchist Cookbook, sección  “Food” pp. 93-142.



[13] Para más información, ver su página web indicada en Bibliografía y la entrevista con la Agencia de Noticias Anarquistas (2007).



[14] Más datos en Ferrari (2014) y González (2016).



[15] Más datos en Ferrari (2014) y González (2016).



[16] Ver Ferrari (2018).



[17] Ver la dirección del website “Cucina Sovversiva”. en la Bibliografía, donde también se indica la ubicación de la traducción al castellano del Manifiesto.



[18] Ver Jornet (2017).



[19] Ver el website de esta iniciativa en la Bibliografía.



[20] En castellano hay información básica en Girard (2018). En italiano hay bastantes y muy detalladas referencias, comenzando por http://genuinoclandestino.it.



[21] Información en italiano sobre esta red en http://www.fuorimercato.com.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.