jueves, 22 de febrero de 2018

Carabobo: Lacava cumple promesa electoral de reprimir con saña a trabajadores o cualquiera que se queje





Laclase.info



[Nota previa de El Libertario: En este país de corta memoria, puede que mucha gente olvidase lo ofrecido por el actual sátrapa valenciano de "darle palos" a sus eventuales gobernados como estrategia de mando una vez a cargo de la Gobernación del Estado - ver "Carabobo: candidato chavomadurista a gobernación promete darle palos a la población (video)" http://periodicoellibertario.blogspot.com/2017/10/carabobo-candidato-chavomadurista.html -. Aquí va esta nota como reconocimiento a la fidelidad que el Sancho Panza del Cabriales ha tenido para con esa promesa, sobre la cual tenemos plena seguridad pondrá el personaje todo su empeño en ser fiel hasta el exceso.]






Más de mil trabajadores carabobeños protestaron este martes 20 de febrero contra los despidos y la miseria a la que han sido reducidos los salarios en el marco del despiadado ajuste inflacionario aplicado por el gobierno. Desde muy temprano, las inmediaciones de la planta de cauchos Firestone fueron copadas por obreros de Venezolana de Pinturas, Pirelli, Colgate-Palmolive, Galletera Carabobo, Barrio Adentro, Insalud, Petrocasa, Inlaca, Ford y otras cincuenta empresas.



La movilización fue la continuación de la jornada de protesta realizada en Valencia el 3 de febrero, cuando los trabajadores se dirigieron hasta la gobernación a solicitarle al mandatario regional, Rafael Lacava, que cumpliera con su promesa electoral de reactivar el parque industrial carabobeño. En aquella oportunidad, el gobernador encargó al secretario de gobierno que atendiera a los dirigentes sindicales. De dicha reunión salió la vieja y desgastada propuesta de constituir “Mesas de Trabajo”, fórmula gubernamental que al cabo de dos semanas se demostró inservible.



Ello obligó a la dirigencia sindical a convocar a una nueva movilización, que adquirió un tono mucho más combativo, pues se impusieron las consignas que reivindican los derechos de los trabajadores ante los atropellos gubernamentales y de los patronos privados. Mientras que el 3 de febrero los manifestantes planteaban que su protesta no era contra el gobierno y se le pedía al gobernador que intercediera ante los empresarios, en esta ocasión se exigía al gobierno solucionar los problemas de la clase trabajadora y se le responsabilizaba directamente por su responsabilidad en la situación actual.



Se hizo sentir la exigencia de aumento salarial acorde al costo de la Canasta Básica, como lo contempla el artículo 91 de la constitución. No se puede vivir con salarios de un millón de bolívares y los trabajadores saben que es una trampa el planteamiento de los dirigente sindicales ligados al gobierno que plantean aumentos del 100% o el 200%, que incluso de concretarse no alcanzarían ni lejanamente a la canasta básica, que supera los 20 millones de bolívares. También se repudian los miserables bonos que ofrece el gobierno como parte de su campaña electoral, que en nada compensan la destrucción salarial que ha generado la decisión del gobierno de ajustar para hacer recaer sobre los hombros del pueblo trabajador todo el peso de la crisis.



La movilización no se dirigió a la gobernación, como la vez anterior, sino al emblemático distribuidor San Blas, donde por más de tres horas los trabajadores obstaculizaron el tránsito, generándose una gran congestión, al conocerse la decisión del gobernador de no recibir el pliego de reclamos de las organizaciones sindicales. Con consignas reclamando salarios, reactivación de las empresas y denunciando a los patronos privados y burócratas del gobierno, los trabajadores desafiaron al gobierno, que respondería con toda su saña antiobrera. “El gobierno y los empresarios se están comiendo la luz”, señaló un dirigente sindical durante su intervención ante la marcha.



Brutal represión



Al mediodía, un nutrido piquete cívico-militar de la PNB, la policía de Carabobo y la GNB se dirigió al lugar a amedrentar a los trabajadores. Quedaba así demostrado que el gobierno solo cuenta con la represión para responder a los justos reclamos obreros y que era absurda la pretensión de los dirigentes sindicales del PSUV de imponer a los trabajadores cualquier expectativa en el gobernador Lacava o el presidente Maduro. Al poco tiempo se desató una salvaje represión que dejó varios heridos por disparos de perdigones a quemarropa y uno de ellos por el impacto de una bomba lacrimógena en la cara y decenas de trabajadores detenidos, quienes fueron llevados a la Comandancia General de la Policía de Carabobo.







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