miércoles, 11 de octubre de 2017

Rusia: A 100 años de una revolución desconocida y usurpada por los bolcheviques



Volin (1882-1945)



[Nota previa de El Libertario: La “Historia Oficial” -tanto burguesa como marxista- conmemora por estos días el centenario de la revolución rusa, dando especial notoriedad a los hechos que rodearon la toma y consolidación en el poder político por parte de Lenin y su partido. Para el anarquismo, los sucesos revolucionarios ocurridos entonces en el antiguo imperio de los zares merecen recordarse pero desde un enfoque distinto: honrando la memoria de un estallido social que hizo trizas al viejo orden intentando recorrer caminos hacia la libertad e igualdad, pero que vería truncados esos anhelos por la imposición de la dictadura bolchevique. Tal vez el mejor exponente de esta visión libertaria sea Volin -seudónimo de Vsévolod Eichenbaum- autor de las líneas que siguen, donde se recoge el prefacio de su libro La Revolución Desconocida, obra fundamental cuya lectura recomendamos para entender esos aspectos esenciales de la revolución rusa que autoritarios y estatistas de todo pelaje se empeñan en ocultar o negar.]



* Esta obra es un deber de conciencia

.

Toda revolución es, en sus raíces, una gran desconocida, aunque sea estudiada de cerca por autores de diversas tendencias y en diferentes épocas.




Pasan los siglos y, de vez en cuando, otros hombres escudriñan los vestigios de antiguas y grandes agitaciones para descubrir hechos y documentos que no vieron la luz. Tales descubrimientos modifican nuestros conocimientos e ideas que suponíamos definitivos. ¡Cuántas obras sobre la Revolución Francesa de 1789 existían ya cuando Kropotkin y Jaurès descubrieron en sus escombros elementos hasta entonces ignorados que esclarecieron aquella época! El mismo Jaurès convino en que los inmensos archivos de la gran revolución apenas habían sido investigados.



En general, todavía no se sabe estudiar una revolución, como tampoco se sabe escribir la historia de un pueblo. Además, aún autores experimentados y concienzudos cometen errores y negligencias que impiden la justa comprensión de los acontecimientos. Se realiza un esfuerzo para investigar a fondo y exponer detalladamente los hechos y los fenómenos sorprendentes que se han desarrollado a plena luz, en la ruidosa manifestación revolucionaria, pero se desprecian o ignoran los sucesos ocurridos en el silencio, en lo profundo de la revolución, fuera de la batahola.



A veces se alude a ellos ligeramente con testimonios vagos que son interpretados casi siempre con error o interés. Y son precisamente estos hechos ocultos los realmente importantes para descubrir el verdadero sentido de su historia y de su época.



Además, la economía, la sociología, la psicología, consideradas como ciencias-clave de la revolución, son todavía incapaces, por rudimentarias, de comprender y explicar convenientemente lo sucedido.



Y aún en el aspecto puramente informativo, ¡cuántas lagunas! En el formidable torbellino de la revolución, muchos acontecimientos, en ese vaivén incesante de efervescencia, quizá quedan perdidos para siempre. Quienes viven una revolución, los millones de individuos que, de uno u otro modo, son arrastrados por el huracán, se preocupan muy poco de anotar, para las futuras generaciones, lo que han visto, sabido, pensado y vivido. Subrayo que, con raras excepciones, los pocos testigos que registran notas, y también los señores historiadores, son de una parcialidad repugnante. Cada uno busca y encuentra a voluntad en una revolución elementos que puedan apoyar una tesis personal, o ser útiles a un dogma, a un partido, a una casta, ocultando y separando cuidadosamente todo lo que puede ser contrario a tales propósitos parciales. Los mismos revolucionarios, divididos por sus teorías, se esfuerzan por disimular o desfigurar lo que no concuerda exactamente tal o cual doctrina. Y esto sin contar el número desconcertante de obras sin importancia alguna y que son hasta irrisorias.



¿Quién podría vanagloriarse de establecer la verdad inconfundible?... No es, pues, extraño que, sobre una revolución, existan casi tantas versiones como libros y que, en el fondo, la verdadera revolución siga siendo desconocida.



No obstante, esta revolución oculta, que lleva en sí los gérmenes de futuras agitaciones, hay que descubrirla. Cualquiera que piense revivirla activamente, o quiera sencillamente seguir los acontecimientos con discernimiento, debe investigar lo desconocido. Y el autor afirma que su propio deber le obliga a ayudar al investigador en su búsqueda.



En este libro, la revolución desconocida es la Revolución rusa, no la que fue muchas veces descrita por políticos o escritores patentados, sino lo que fue, por ellos mismos, descuidada o hábilmente velada y aún falsificada. Esta es la que se ignora.



Basta hojear algunos libros sobre la Revolución rusa para ver que, hasta ahora, todos han sido escritos con interés doctrinal, político o personal. La verdad se disfraza de acuerdo con el escritor, y los hechos cambian de aspecto según sea un «blanco», un demócrata, un socialista, un estaliniano o un trotskista quién los relate. Cada uno adereza a su gusto la realidad, y cuanto más se busca ésta menos se la halla, porque los autores han silenciado siempre los hechos de mayor importancia si éstos no concordaban con sus propias ideas, no les interesaban o no les convenían.



Pues bien: esta documentación inédita y tan excepcionalmente edificante constituye precisamente la mayor parte de este volumen. Sin exagerar ni envanecerse, el autor afirma: quién no llegue a conocer este libro seguirá ignorando muchísimos hechos de una importancia fundamental.



Las revoluciones precedentes nos han legado un problema importante, sobre todo las de 1789 y 1917: iniciadas extensamente contra la opresión, animadas por el poderoso aliento de la libertad y proclamando a ésta como fin esencial, ¿por qué degeneraron en una nueva dictadura de otras clases dominantes y privilegiadas y en una nueva esclavitud del pueblo? ¿Cuáles serían las condiciones que permitirían a una revolución evitar tan deleznable resultado? ¿Sería este fin, todavía por mucho tiempo, una especie de fatalidad histórica o sería el efecto de factores accidentales o sencillamente de errores y faltas que puedan corregirse en adelante? En este último caso, ¿qué medios podrían eliminar el peligro que amenaza ya a las futuras revoluciones? ¿Podría abrigarse alguna esperanza al respecto?



El autor ratifica que son, precisamente, los elementos ignorados y disimulados a sabiendas los que nos ofrecen la clave del problema y los medios precisos para solucionarlo. Y este propósito es el que ha de guiar toda la exposición de hechos incontestables que contiene este libro.



El autor participó activamente en las revoluciones de 1905 y 1917 y jamás hubiera pensado en escribir este libro si no le guiase el propósito de relatar los hechos auténticos con perfecta objetividad.



Este cuidado de un relato franco y de un análisis imparcial está favorecido por la posición ideológica del que escribe. Desde 1908 no pertenece a ningún partido político. Por sus convicciones simpatiza con la tendencia libertaria. Se puede permitir la completa imparcialidad porque, siendo libertario, no tiene interés alguno en traicionar a la verdad o disfrazarla; no aspira al poder, ni a un puesto dirigente, ni a privilegios, ni siquiera al triunfo, a cualquier precio, de una doctrina. No busca sino la verdad, porque sólo ella es fecunda. Su pasión, su única ambición, es hacer comprender los sucesos por el conocimiento de los hechos exactos, porque sólo así se pueden formular conclusiones justas y útiles.



Como toda revolución, la Revolución rusa posee un tesoro de hechos ignorados y aún insospechados. Este estudio pretende colocarse al lado de la obra de autores que hayan querido, podido y sabido explorar estas grandes riquezas con toda honestidad e independencia.



Aclaraciones indispensables



1º La Revolución rusa puede estudiarse desde la revuelta de los decembristas en 1825 hasta nuestros días, o bien en las revoluciones de 1905 y 1917, ó únicamente en la gran explosión de 1917. En nuestra exposición vamos a considerar todo el proceso histórico desde 1825, ya que así se comprenderá la relación total de los acontecimientos y la situación actual.



  La historia completa exigiría más de un volumen y sería una obra de gran aliento, reservada sobre todo a los historiadores futuros. Nuestro estudio se propone: a) relatar sucintamente los hechos revolucionarios desde su origen; b) aclarar los elementos esenciales poco conocidos o ignorados en el extranjero; c) discernir las más salientes apreciaciones y establecer lógicas deducciones. No obstante, el relato que haremos será cada vez más amplio y detallado. Sobre los sucesos de 1905 y 1917 mostraremos aspectos hasta ahora desconocidos y abundante documentación inédita.



3º. Habrá de comprenderse la diferencia entre la evolución general de Rusia y la de Europa occidental. Creemos que el estudio de la Revolución rusa debería ser precedido del estudio histórico de todo el país y encuadrarlo en él. Pero esta tarea sobrepasaría los límites del tema. De todos modos, facilitaremos algunas nociones históricas en todos los casos necesarios.



[Nota final de El Libertario: La Revolución Desconocida ha sido traducida al castellano e impresa en distintas oportunidades, así que se puede intentar localizar alguna de esas ediciones en papel o también la versión en digital de la obra, accesible en las siguientes direcciones de Internet:





















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